



Durante todo el día de ayer la altura del río Paraná de Las Palmas continuó en un nivel elevado y las autoridades locales mantenían las guardias permanentes en las zonas más vulnerables por posibles inundaciones. Esta semana el agua alcanzó su pico más alto con 2,40 metros en la medianoche y madrugada del martes y ayer en la tarde noche marcaba un promedio de 2 metros estacionarios.
Ante la negativa de evacuar de muchos de los pobladores de la zona de islas donde el agua comenzó a avanzar en terreno firme, el Municipio debió acercar asistencia vía fluvial y terrestre.
Según informó el responsable de Defensa Civil, Claudio García, las altas marcaciones registradas en la zona se debieron a una fuerte sudestada durante el día martes. Por este motivo, tal como lo explicó funcionario municipal, se realizaron trabajos conjuntos entre diversas áreas gubernamentales como Desarrollo Humano y Promoción Social y la Delegación de Islas, asistidos por Prefectura Naval, Cruz Roja y Bomberos Voluntarios.
“Mucha gente decidió autoevacuarse y otros prefieren contener la situación hasta lo ultimo”, señalaron tanto García como la secretaria de Desarrollo Humano, Patricia Moyano, quien agregó que los centros de evacuados de España y Villa Angus están siendo acondicionados por cualquier eventualidad.
Con vientos del noreste, ayer alrededor de las 20 horas el río se encontraba estacionado en los 2 metros. El límite para emitir el alerta de evacuación son los 2,20 metros, sin embargo siempre existe, según informaron las autoridades locales, un margen de otros veinte centímetros de flexibilidad y a los 2,60 metros se realizan evacuaciones obligatorias.
“La gente no quiere dejar sus hogares y si bien desde la secretaría se insiste, hasta el momento no se ha dado la circunstancia que amerite la evacuación obligatoria”, explicó la secretaria de Desarrollo Humano y Promoción Social. En la zona de isla, sin embargo, el agua ya ganó terreno y muchas familias decidieron autoevacuarse. “Por el momento, mientras no tengamos una suba importante que haga que tengamos que evacuar sí o sí, los asistimos, verificamos la seguridad y volvemos”, señaló la funcionaria quien informó que se entrega a los pobladores alimento y agua.
En Villa Angus, uno de los puntos más sensibles por la crecida del Paraná en la parte continental de Zárate, así como Villa Bosch y Villa Florida, tienen cuadrillas municipales permanentes que controlan los niveles y las necesidades de la gente.
Además, se realizan patrullajes constantes de Prefectura y de todos los organismos que componen el Comité de Crisis.
“Tenemos todo articulado y estamos preparados en caso de tener que evacuar”, agregó Moyano quien si bien reconoció que ya hubo daños materiales en la zona insular, aún no se han realizado evaluaciones al respecto. No obstante indicó que “asistencia va a haber, haremos gestiones a la Dirección de Emergencia Crítica en relación a los muebles e inmuebles que pudieran verse afectados”.
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