



A raíz de las intensas lluvias del viernes, parte de Villa Florida se inundó, llegando a registrarse cerca de cincuenta centímetros de agua dentro de las viviendas de los vecinos de la calle San Lorenzo, Sargento Cabral y Saenz Peña, en toda la zona aledaña al “Puente de la Muerte”.
Por allí, bajan los principales desagües pluviales de la ciudad y que arrastran toda el agua de los barrios ubicados en la zona norte y oeste.
“Volvemos a reiterarle a Cáffaro que mantenga el barrio, que limpie las zanjas, que controle el dique ubicado en el zanjón del ferrocarril y calle Justa Lima, que realice una visita por la zona antes de que llueva para mostrar, por lo menos, preocupación”, expresó Alberto Henricot, uno de los vecinos damnificados.
A su vez, vecinos de la calle Sargento Cabral coincidieron en que todas las zanjas de la calle poseen altos pastizales que obstruyen al agua cuando baja de la zona céntrica. Los desagües tapados por basura y pastizales se ubican en Saenz Peña y San Lorenzo, en Bernardo de Irigoyen y San Lorenzo y en la calle Sargento Cabral.
En este sentido, vuelven a reclamarle al Ejecutivo que, mientras termina el proyecto de los desagües pluviales, hagan ciertas obras paliativas para que no continúe inundándose el vecindario.
De acuerdo a lo reclamado por los vecinos piden que, en principio, se aceleren estos trabajos de desagüe; que se haga un canal aliviador provisorio, tal como lo prometió el intendente Osvaldo Cáffaro el pasado 26 de diciembre tras las lluvias; y que se controle a la empresa adjudicataria para que trate de dejar la menor tierra posible sobre las zanjas del colector y así evitar que no sea arrastrada por las lluvias hacia “El Bajo”.

Paralelamente a estos reclamos, los vecinos ya les informaron a diferentes miembros del Ejecutivo que la empresa no está siendo “prolija” con la obra que está efectuando en el barrio.
“La empresa contratista sigue avanzando con los trabajos en los desagües y las cloacas, ya han extendido la línea hasta la calle 7 de Julio, en lo que representa uno de los últimos tramos hasta el río. Sin embargo, estamos viendo que dejan montículos de tierra sobre la calle, que no sanean la zona diariamente y que están dejando varillas de 20 milímetros de grosor dentro del desagüe. Esas varillas sirven para contener el cemento de las paredes pero luego deben ser retiradas. Sin embargo, no fue así y en el futuro van a ser un obstáculo para el agua y seguramente toda la basura que baja se quedará incrustada en estos fierros”, expresó uno de los vecinos. Por último, seguirán reclamando porque el Ejecutivo limpie los desagües tapados, corte los altos pastizales, acelere la obra del desagüe mayor y haga un mantenimiento exhaustivo de toda la zona para evitar que se siga inundando cada vez que llueve.
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