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  • La Iglesia llamó a terminar con los “enfrentamientos”

    28/6/2010
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    El presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, monseñor Jorge Casaretto, exhortó ayer a terminar con la lógica de amigo-enemigo y con los “enfrentamientos”, al hacer un llamado a la “reconciliación” de los argentinos para avanzar hacia una cultura del diálogo y del consenso.
    “La reconciliación de todos los argentinos está en el sentir común de la gente. Tenemos que terminar con todo lo que es  enfrentamientos, lo que nos dispersa, con lo que nos pueda llevar a  tratarnos como amigos o enemigos”, aseveró el prelado al cerrar la  llamada Semana Social, en Mar del Plata, del que participó el Obispo de la Diócesis Zárate-Campana, Monseñor Oscar Sarlinga.
    Casaretto exclamó que “sería bueno” que “en la Argentina” los argentinos se traten “como hermanos, contemplando diferencias pero  siempre aspirando a un sentimiento de profunda fraternidad”.
    En las conclusiones de la llamada Semana Social, la Iglesia  reclamó un “nuevo liderazgo” para erradicar la pobreza y promover el desarrollo integral.
    Al respecto, reiteró que “la clave” para lograrlo es la  búsqueda de consensos, mediante el diálogo, que permitan alcanzar  políticas públicas que trasciendan los gobiernos.
    Asimismo, insistió en advertir que “el mero crecimiento económico no basta para asegurar la equidad, el progreso y la movilidad  social ascendente”.
    “Estamos convencidos que los líderes del Bicentenario serán aquellos que asuman prioritariamente una intensa mística del servicio, una creativa pasión por el bien común y un profundo compromiso  por el diálogo”, dijeron los obispos de la Comisión Episcopal de  Pastoral Social en el documento conclusivo.
    En tal sentido, pidieron reemplazar el “estilo de  fragmentación por el espíritu de fraternidad”, y renovaron el compromiso de  trabajar por “una Argentina más justa, fraterna y solidaria”.
    El texto final fue leído por Casaretto y recoge las  conclusiones de los más de 700 dirigentes sociales, políticos, sindicales y  empresariales que participaron de estas jornadas realizadas en el  Hotel Intersur 13 de Julio, de Mar del Plata.
    Los obispos destacaron “la pluralidad de miradas” que hubo durante las jornadas y agradecieron a los asistentes por “brindar un  testimonio de la importancia del diálogo constructivo en la democracia”.
    Asimismo, reconocieron que la propuesta eclesiástica de querer erradicar la pobreza en seis años, en el marco del Bicentenario  patrio 2010-2016, es “un desafío difícil” pero “un sueño grande”.
    Los obispos reafirmaron, tras citar el resultado de la  Conferencia Episcopal Argentina de noviembre de 2008, que “sólo el  diálogo hará posible concretar los nuevos acuerdos para proyectar el  futuro del país y un país con futuro”.
    “La promoción de políticas públicas es una nueva forma de  opción por nuestros hermanos más pobres y excluidos”, agregaron.
    Por último, consideraron que “se requieren nuevas estructuras  que faciliten el diálogo constructivo para los necesarios  consensos sociales”.
    “Para erradicar la pobreza y la exclusión necesitamos promover  entre todos un auténtico acuerdo sobre políticas públicas de  desarrollo integral”, finalizaron.

    VISITA DE SCIOLI
    A esa ciudad llegó también el gobernador bonaerense Daniel  Scioli, quien aseguró que las conclusiones de estas deliberaciones  iban a ser “una guía” para su gestión.
    La visita de Scioli fue un gesto valorado por los obispos,  sobre todo por la cercanía del mandatario provincial con el gobierno  nacional, que no siempre está predispuesto a escuchar los  pronunciamientos eclesiásticos.

    Sarlinga y Cassareto en Mar del Plata