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  • El lunes se conocerá la sentencia contra el policía acusado de matar a Marqués

    21/9/2010
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    El juicio que se sigue en el Tribunal Oral N° 1 de Campana contra Matías Sanhuesa, el policía acusado de asesinar a Juan Cruz Marqués el año pasado, está en su tramo final. Ayer se presentaron los alegatos de la fiscalía, la querella y la defensa. Mañana tendrá la posibilidad de hacer su último descargo el imputado y el próximo lunes se conocerá la sentencia.
    Cada una de las partes tuvo un promedio de media hora para realizar sus exposiciones ante una sala que quedó saturada por la cantidad de personas que se hicieron presentes desde tempranas horas de la mañana en la sede judicial. Incluso hubo amigos y familiares que debieron escuchar los alegatos desde fuera de la sala.
    La jornada comenzó con casi dos horas y media de atraso y fue la representante del Ministerio Público Fiscal, Laura Vivas, la encargada de comenzar la serie de exposiciones.

    “UNA VERDADERA EJECUCION”
    La fiscal Vivas entiende que el accionar de Sanhuesa merece la calificación legal de “Homicidio agravado por alevosía y por haber sido cometido abusando de su función y cargo como miembro integrante de la fuerza policial”. Por esta razón, solicitó al Tribunal, presidido por Angeles Andreini e integrado por Guillermo Guehenneuf y Liliana Dalsaso, que se lo condene a la pena de prisión perpetua.
    Remitiéndose a las pruebas físicas y periciales y las declaraciones testimoniales que se fueron exponiendo a lo largo de todo el debate judicial, la fiscal remarcó sobre los disparos efectuados por el imputado, todos ellos direccionados, máxime el que terminó con la vida de Marqués. También puntualizó en todas las irregularidades demostradas en el accionar del policía, entre ellas no identificarse como tal ni dar la voz de alto en la persecución que inició tras los sospechosos de haberle sustraído pertenencias del vehículo, así como también sobre su perfil psicológico.
    “Según los peritos no existía posibilidad alguna de que el arma haya sido disparada por accidente”, dijo Vivas, “el disparo ha sido preciso”. Refutó de esta manera el argumento de Sanhuesa en relación a que habría disparado a los pies cuando Marqués intentaba huir, la fiscal, haciendo referencia a las condiciones de indefensión en la que se encontraba la víctima en el suelo tras los golpes recibidos en su cabeza con la culata del arma.
    “Acorde a lo señalado por uno de los peritos que describió la secuencia y movimientos realizados por el agresor, fue una verdadera ejecución”, dijo la funcionaria judicial.
    Discrepando con la defensa técnica del imputado en cuanto a que ésta considera que la conducta de Sanhuesa merece ser calificada como homicidio preterintencional, es decir que no hubo intención de matar, Vivas dijo que “no hay duda de que su conducta la desarrolló abusando de su condición y función de policía” y que “fue en función de ello que Sanhuesa actuó con dolo homicida con alevosía al dispararle con su arma reglamentaria, por la espalda, sobre seguro, a muy corta distancia, cuando la víctima estaba indefensa en el piso, con su rostro ensangrentado por los golpes recibidos, seguramente atontado y con dificultad para reincorporarse”.
    Vivas añadió que “Sanhuesa ultimó a Juan Cruz”, siendo ese acto “el más arbitrario e irrazonable de una serie de atropellos que cometió ese día” y que el uso del arma fue desde un inicio “innecesario, desproporcionado, arbitrario y violatorio de toda la normativa que regula la actividad policial”.
    “Sanhuesa no puede alegar que no tuvo intención de ocasionar la muerte, justamente su calidad de efectivo policial entrenado en el uso de armas le permitía fácilmente advertir el resultado muerte como consecuencia lógica y esperada, máxime la distancia y la posición de la víctima”, volvió a indicar la fiscal, “la conducta del imputado fue dolosa, supo lo que hacia y quiso lo que hizo, por lo que su acción merece total reproche”.

    “LA MUERTE DE JUAN CRUZ FUE BRUTAL Y ALEVOSA”
    El representante legal de la familia de Juan Cruz Marqués, Sergio Piris, adhirió al alegato de la fiscal. No obstante, formuló su alegato y ratificó su pedido de prisión perpetua y la triple calificación del crimen.
    “Consideramos, que al momento de fallar, se condene a la pena de prisión perpetua por ser Sanhuesa autor penalmente responsable del delito de homicidio triplemente calificado por haber sido cometido con alevosía, abusando de su función como miembro de la policía de la provincia de Buenos Aires y por haber el cometido el delito con un arma de fuego”, expresó Piris.
    Como representante del particular damnificado, el abogado sostuvo que el imputado mintió durante el proceso judicial. “Brindó una versión con el solo fin de mejorar su delicada situación procesal”, dijo.
    Después de desarrollar su perspectiva de clausura, el letrado se dirigió al Tribunal diciendo que “se ha acreditado fehacientemente durante este debate que Juan Cruz, un joven noble, lleno de proyectos, de vida, que un día decidió salir a festejar el día del amigo, en forma injusta, por el obrar y abuso que ha hecho Sanhuesa, murió en forma brutal y alevosa”.

    “NO HUBO INTENCION DE MATAR”
    Por su parte, Horacio Franzeti, a cargo de la defensa del acusado ratificó su consideración sobre la intencionalidad del homicidio tal como lo había presentado al inicio del juicio.
    Casi sin argumentos firmes ni convincentes e incluso considerados ofensivos para los familiares y amigos de la víctima que se encontraban presentes, el abogado defensor no pidió una condena específica pero sí, solicitó que se tengan en cuenta algunas consideraciones.
    “Esta defensa sostiene el homicidio preterintencional porque no existió deliberación, no fue resuelto de antemano”, dijo Franzeti, “simplemente vino a bailar, cometió muchas irregularidades, pero no salió de su lugar de residencia con la intención de matar a nadie”.
    “La muerte no ha sido querida”, agregó al mismo tiempo que sostuvo que tampoco fue prevista.
    “Se habló de fusilamiento pero me pregunto si estando tan cerca no le podría haber tirado a la cabeza, si tenía intención de matar”, alegó Franzeti y se escucharon murmuros en la sala, al tiempo que parte de los presentes, allegados a Marqués, decidieron abandonar el lugar por considerar esto último una ofensa.
    La defensa negó la alevosía que se le imputa a Sanhuesa porque consideró que la víctima huía cuando se le disparó y, además, disintiendo con el alegato de la fiscalía y la querella, también sostuvo que resulta “improcedente” aplicar el agravante de la condición de policía porque Sanhuesa se encontraba fuera de servicio. “Eso pone en evidencia que no ha existido abuso de su cargo para la configuración de la mencionada calificación”, expresó el abogado, “fue un exceso, un error pero lo obligó, dentro de la escena del hecho, su deber jurídico de policía”.
    Por último, Franzeti pidió al Tribunal “que se tenga en cuenta, en el momento de dictar sentencia, que se trata de un funcionario policial, que no tiene antecedentes, su escasa edad y escasa antigüedad en la fuerza”.

    Muchos familiares, amigos y vecinos acompañaron a la familia Marqués ayer en el Tribunal Oral de Campana.