



La reunión de la Comisión de Asuntos Constitucionales que preside en Diputados Graciela Camaño y que comenzó ayer al mediodía arrancó con los relatos de Elisa Carrió quien mencionó conversaciones con asesores, diputados y periodistas, y apuntó a los ministros Aníbal Fernández y Julio De Vido. También se tomó algunos minutos para explicar su teoría sobre la “Gran Jaroslavsky”, que había denunciado mientras se realizaba la última sesión.
A partir de ese momento, comenzaron las acusaciones cruzadas entre oficialistas y opositores. Entre otros, hablaron Laura Alonso, Alejandro Rossi, Adrián Pérez, Federico Pinedo y Diana Conti.
LAS DENUNCIAS DE HOTTON Y ALVAREZ
Mediante un sobre cerrado, que entregó previamente en la Justicia, la diputada Cynthia Hotton acusó a su colega oficialista Patricia Fadel de presionarla para que abandone el recinto durante la escandalosa sesión de la semana pasada mientras se debatía el Presupuesto. Durante su declaración ante la comisión, Hotton dio detalles de aquella conversación telefónica, pero no mencionó a Fadel, vicepresidenta segunda de la Cámara. La incógnita se develó minutos después cuando Gabriela Camaño, titular de la comisión, leyó en voz alta la declaración de Hotton ante la Justicia.
“No sólo se trata de apoyar tus proyectos y tus contratos, acá hay mucho más, te estoy hablando de eso y mucho más”, le habría dicho aquella noche Fadel durante la charla. Y continuó: “¿Y si te ausentas?. Uno siempre tiene algún problema familiar, nadie se va a dar cuenta”.
La diputada K se defendió diciendo que “siempre se trabaja para conseguir los votos, para eso esto es un Parlamento”. Más tarde, Camaño contó que se había recibido un llamado en su despacho denunciado una amenaza de bomba.
A su turno, la diputada radical santacruceña Elsa Alvarez apuntó a José Granero, Secretario de Programación de Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico, y al ministro de Planificación, Julio De Vido. Relató que cerca de las 21:30 en pleno debate en la Cámara recibió cuatro llamados a su celular para pedirle que se levante de su banca. Primero la llamó “Bochi Granero“al que conozco por ser de mi pueblo”, dijo-, le preguntó “qué grado de compromiso” tenía con el proyecto opositor, y si le “causaría mucho prejuicio ausentarme”.
Tras responderle que no se iba a ir de la sesión, recibió el segundo llamado, esta vez del intendente de su localidad preocupado: “Guarda, porque se pueden caer varias obras para Puerto San Julián”, le dijo.
El tercer llamado fue, desde un teléfono desconocido. “No me dio su nombre, pero se identificó como el secretario privado del ministro Julio De Vido que quería comunicarse conmigo. Corté”.
Según ella, porque “conozco las prácticas en mi provincia”, de cambiar obras por votos. Alvarez dijo que así fueron los hechos del miércoles en lo que a ella se refiere. Sin embargo, aclaró que no recibió ofertas de sobornos, sino solo este tipo de presión. Superado el debate, la Comisión de Asuntos Constitucionales deberá debatir si habrá sanciones a los diputados que hubieran efectuado propuestas y la elaboración de un dictamen para que la Cámara se pronuncie sobre los “actos externos”, además de remitir información a la Justicia –que ya interviene- en caso de que lo amerite.
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