La “aventura suicida” de transitar por el camino de tierra a Lima

18/01/2012

Este tramo es ruta obligada de los camiones de gran porte que van al puerto de Lima desde que una Ordenanza municipal les prohibiera el paso por Calle 7 a dicho puerto. Entonces se arrojó greda y tierra para hacerlo transitable con lluvia.
Pero cuando no llovía lo regaban, de manera que con el riego más el peso enorme de los vehículos, y el paso continuo en ambos sentidos de los camiones, las 24 horas se mantenía transitable y aplanado.
Sin embargo el “progresismo” avanzó pero el camino retrocedió. Ahora no hay riego y las piedras están sueltas, sigue repleto de pozos y la greda fue transformada en algo tan molido como el talco, lo cual provoca que todo sea una nube blanca, donde nada se ve.
Transitar por allí, a ciegas, entre camiones que van y vienen, es como buscar matarse o suicidarse.
Por supuesto que actualmente nadie va a ir a pasear por allí, pero todos los vecinos que obligadamente deben circular por el lugar están preocupados ya que diariamente sus hijos deben ir a la escuela, deben salir a hacer las compras, asistir por problemas de salud a la ciudad y es casi imposible andar a caballo, en moto o en bicicleta, salvo con un automóvil y destruyéndolo por los baches, además de jugarse la vida entre camiones en una nube blanca que no deja ver a cinco metros.
¿Qué esperan las autoridades municipales para mandar un camión regador? A menos que quieran hacerse famosos por cargar a sus espaldas varias muertes por algún accidente evitable.
Esperemos que este llamado de atención los haga reaccionar y recapacitar, ya que con un simple camión regador se solucionaría, aunque sea en parte, el peligro latente de un trágico accidente.
Sofía de la Torre – DNI: 3.634.491

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