Familiares de Carlos Prelat y allegados, llevaron a cabo ayer al mediodía una marcha en reclamo del esclarecimiento de su homicidio ocurrido en octubre del año pasado en las cercanías del ingreso al Camino del Morejón (kilómetro 78 de colectora de Ruta N° 9), cuando salía de su trabajo en la empresa Liquigas.
La movilización comenzó alrededor de las 11 de la mañana en cercanías al lugar donde fuera asesinado y culminó en la plaza Eduardo Costa, frente al Palacio municipal de la vecina ciudad donde fueron recibidos por funcionarios del Ejecutivo. El secretario de Gabinete, Juan Ghione, y autoridades policiales dialogaron con ellos respecto al avance de la causa.
Si bien la reunión fue con estos funcionarios, los familiares y allegados de la víctima tienen una posición crítica con la Justicia ya que se estima que de no reunir más pruebas que imputen a las dos personas que se encuentran detenidas por el hecho, podrían quedar en libertad.
Prelat, vecino de Zárate habría sido interceptado por dos delincuentes cuando había finalizado su jornada laboral y se dirigía a su domicilio. Recibió dos disparos que finalmente le causaron la muerte. Si bien los asaltantes se escaparon en su camioneta, la misma apareció abandonada en las inmediaciones de la ex planta cementera Minetti. En el interior del rodado, estaba el sueldo de Prelat, su billetera y su celular.
Tras las investigaciones, personal policial detuvo el a los pocos días del homicidio al supuesto autor material y días más tarde a su supuesto cómplice. En ambos casos, los procedimientos se realizaron en la zona de los barrios San Cayetano y Santa Lucía.
No obstante, la Justicia estaría a punto de liberar a los detenidos por considerar que las declaraciones de testigos de identidad reservada no son suficientes para justificar su prisión.
“No se puede definir en palabras lo que nosotros y tantas familias más tenemos que pasar por culpa de un Estado ausente que se lava las manos frente a tanta delincuencia y corrupción”, afirmó la esposa de la víctima.







