Zárate-Campana celebrará su fiesta patronal diocesana
El sábado 5 de mayo la diócesis de Zárate-Campana tendrá su fiesta patronal diocesana, en Zárate, en camino a la Misión Joven anual, por realizarse a partir del 6 de octubre.
La jornada comenzará con un encuentro de jóvenes, de Caritas y de distintas pastorales específicas, mientras a las 16 en el atrio del histórico templo de Nuestra Señora del Carmen, el Obispo de Zárate-Campana, Monseñor Oscar Sarlinga, presidirá la misa central en honor de Nuestra Señora de Luján, patrona diocesana.
Desde 2006, por decisión del Consejo Presbiteral y el Consejo Pastoral, que convinieron en la centralidad de la comunión y la misión, la fiesta patronal tiene lugar en la ciudad o región que será sede de la Misión Joven anual.
Campana, Maquinista Savio, Baradero, Escobar, San Antonio de Areco -para los festejos del Bicentenario- y Pilar, ya fueron sede, como lo será este año Zárate.
La delegación de Pastoral de Juventud, junto con los párrocos de la ciudad de Zárate, comenzó a organizar la Misión Diocesana, que reúne a los jóvenes misioneros, unos 500 estables y en alza. Además, cada vez es mayor la participación de los padres de familia y del “equipo de apoyo” de la parroquia recipiendaria del gesto misional.
Monseñor Sarlinga pidió también a los organizadores y a los jóvenes hacer el esfuerzo de visitar y también convocar al ámbito de la misión diocesana a los migrantes e itinerantes, al recordar que “la diócesis de Zárate-Campana constituye una porción del Pueblo de Dios que cuenta con gran cantidad de migrantes e itinerantes”, tanto por la inmigración histórica como por la actual proveniente de las provincias del interior del país o de países vecinos, en particular de Paraguay y de Bolivia.
La delegación de Migrantes e Itinerantes de Zárate-Campana y colaboradores parroquiales, trazaron un proyecto orgánico que está cumpliéndose con oración, presencia, caridad social, y dedicación por estos hermanos y hermanas, a quienes “por un lado se ayuda en todo lo posible a la integración, y por otro también se alienta a mantener sus valores auténticos de cristianos -que lo son en mayoría, aunque muchos alejados de la práctica religiosa- y también en sus costumbres legítimas y en su lengua, a raíz de que muchos hablan en sus familias guaraní o quichua.
Asimismo, presta asesoramiento jurídico para tramitar la documentación, búsquedas laborales y defensa de sus derechos.

