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  • “Fueron los patovicas quienes golpearon a Chucho”, dijo la mujer

    12/8/2014
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    Ayer por la tarde se llevó a cabo una concentración de familiares, amigos y conocidos de Cristian “Chucho” Magne en la puerta del local “La Enamorada del Muro”; lugar donde el joven de 30 años habría sido golpeado por patovicas en una causa que está investigando la fiscal Andrea Palacios.
    Allí se encontraba la mujer de Cristian, Gabriela Aguirre, quien se refirió al estado de salud del joven, “él está estable, en el último parte médico nos dijeron que no evoluciona ni empeora. Por lo tanto hay que seguir esperando un poco más. Chucho tiene fracturas en la base del cráneo, dos en la frente, tiene contusiones cerebrales, tiene fractura en el pómulo y tiene la nariz fracturada”, detalló la docente de la Escuela Especial Nº 501, que fue acompañada por muchas docentes locales. “Con Chucho hablamos todos los días en la clínica, cuando nos permiten verlo un ratito. Lo único que se acuerda él es que iba saliendo y luego se despertó en la ambulancia. Lo que sabemos, por el momento, es que fueron los patovicas quienes lo golpearon. Él ya estando inconsciente como producto de la golpiza, lo sacaron del bar y lo tiraron contra un bafle; ahí lo terminaron de lastimar”, dijo la mujer.
    En cuanto al accionar del personal del bar, comentó, “el dueño del boliche no me buscó para hablar, yo me acerqué el sábado por la indignación que tenía. Me encontré con que el bar estaba abierto, esperando a sus clientes. Lo pude ver al dueño y me dijo que se enteró de la noticia de que había un chico golpeado afuera. También me dijo que llamó a la ambulancia pero después pudimos comprobar que no hubo ningún llamado de ambulancia”, agregó Gabriela. “Es más, le pedí que cerrara el local y se negó, dado que él necesitaba trabajar. Luego le pedí si me ayudaba a preguntarle a cada uno de los que entraban si vio algo para esclarecer el hecho y me dijo que tampoco lo iba a hacer”, comentó sobre la actitud tomada el sábado por la noche por el propietario del bar.
    “Lo empujaron ya inconsciente”
    Uno de los amigos que estaba con Chucho era Juan Manuel Pereyra, “entramos con Chucho a tomar algo y yo entro con ropa deportiva. Me saco la campera y tenía una camiseta de fútbol. Gente de seguridad me pide que me ponga de vuelta la campera y me volví a poner la campera. Estamos diez minutos más, como mucho, y vuelve un patovica, ahí me dice que no puedo estar con ropa deportiva. Yo le respondo que ya nos vamos. Entonces me contesta: “acá va a haber problemas”. Todo esto sin motivo porque ninguno salió a patotear ni le dijo nada. Entonces entre cuatro personas me tuercen la mano y me sacan, me llegan a hacer un esguince en la mano. Cuando me vienen sacando yo les gritaba; “por favor, por favor, me voy solo”. Porque la cosa no era para tanto. Quiero aclarar que no estábamos alcoholizados porque hacía poco tiempo que habíamos entrado al lugar. Entonces el patovica me terminó sacando y cuando llegamos a la puerta corre el vallado de la entrada y me empuja hacia la vereda con las manos para atrás. Yo caigo sobre un auto y reboto. Ahí me doy vuelta y lo veo Chucho que estaba con las manos atrás, calculo yo que ya inconsciente, y así como estaba lo empujan a la vereda dando la cara contra el piso”, relató Juan Manuel. “Yo creo que Cristian, al ver que me vienen sacando, salió atrás mío. Pero no sé qué pasó en el medio porque no vi nada. Lo único que veo es la reacción de estos asesinos cuando lo empujan ya inconsciente”, concluyó.
    El otro amigo que estaba con Chucho era Mario Iozzi; “Cristian no reacciona con nadie, es tranquilo. La estábamos pasando bien en el boliche los tres y no sé qué pasó. Yo tampoco alcancé a ver nada. Lo que me da bronca es que nadie del bar salió a asistirlo”, manifestó.
    Los amigos que acompañaron a Chucho aseguraron que el joven estuvo cerca de veinte minutos tirado contra la pared del bar sin asistencia de nadie. Entonces fueron ellos mismos quienes decidieron llevarlo al hospital. Es más, comentaron que pasó una ambulancia de Vittal pero no frenó. “La DPU vino y nos pedía DNI a nosotros. Se los dimos y cuando les pedí identificación a los agentes me dijeron que no la tenían”, agregó Iozzi.
    Por último, la mujer de Cristian subrayó que los testigos identifican a los patovicas como los agresores y que, al mismo tiempo, existe un acta labrada por la municipalidad en que el local confirma que los patovicas trabajan en el bar.
    En cuanto a los pasos a seguir, Gabriela anticipó; “todo lo que podamos hacer, lo vamos a hacer”, refiriéndose a demandas judiciales y denuncias en la policía en función de esclarecer el episodio. De hecho la esposa de Cristian fue a la comisaría a ampliar la denuncia, acompañada de todos los amigos y conocidos de Chucho que se encontraban en La Enamorada del Muro pidiendo por el esclarecimiento del hecho ayer por la tarde.
    “El viernes y el sábado vamos a estar acá y el domingo, en la matiné, también vamos a estar acá. Les pido a los padres que piensen bien a dónde van a mandar a sus hijos porque esta gente trabaja acá y todos indican que ellos le pegaron a Chucho”, concluyó.
    Por último, Gabriela resaltó que testigos hay pero necesitan que más gente se anime a declarar y relatar lo que vio esa noche. Para ello piden que se contacten con ella a través de Facebook. https://www.facebook.com/gabry.ella.71

    Amigos y familiares manifestaron ayer frente al local.

    Amigos y familiares manifestaron ayer frente al local.

    Gabriela, la esposa de Christian en la marcha-

    Gabriela, la esposa de Christian en la marcha-