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  • Jerónimo Carmona grabó su primer disco como solista

    24/9/2014
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    “Orgánico” es la palabra que define a “Lament”, el disco de Jerónimo Carmona; su primer material solista. Se trata en esencia de un disco de duetos o dúos que recorren standards de jazz. Cada tema resume un contrapunto sobre una dimensión de silencio e intimidad que le brindan al disco una identidad especial.
    En esencia son diálogos que van dibujando las cuatro cuerdas del contrabajo con el saxo tenor de Sebastián Loiacano (imprescindible escuchar la versión de “Blue and Sentimental” de Count Beasie); con el flugelhorn, traducido en el tedioso nombre de fliscorno, ejecutado exquisitamente por Mariano Loiácono (inevitable no poner “repeat” en el tema 3 Groovin´High de Dizzie Gillespie). También está el piano de Guillermo Romero que lleva al tema “Lament” al podio de las mejores versiones del tema y la reconocida guitarra de Marcelo Gutfraind, que ya parece conocerse de memoria con el contrabajo de Jerónimo.
    “Grabar un disco solista fue una idea de Justo Loprete, productor general del disco y creador del sello Rivo Records. Él me ofreció grabar y editar un disco con el estándar de edición y grabación del sello. Fue así que decidimos armar dúos con diferentes instrumentos. Hasta se pensó en incluir a una cantante, o sea un dúo de contrabajo y voz, o dos contrabajos pero finalmente se desecharon ambas en pos de simplificar el proyecto”, comentó Jerónimo sobre Lament.
    En cuanto a los músicos que decidió invitar, reveló que ya había tocado con todos ellos. “En principio, con Guillermo Romero tocábamos previo al show principal en Jazz y Pop Club. Con Marcelo Gutfraind tocamos todas las semanas, durante dos o tres años seguidos, a modo de estudio, y la verdad es que nunca los tocamos en público. Y a los hermanos Loiácono los conozco desde hace mucho tiempo y toqué mucho con ellos también. Cuando pensé en la idea de grabar standards de jazz pensé automáticamente en ellos dos”.

    EL NUEVO DISCO
    “Es algo diferente a lo que toqué antes”. Creo que no hay muchos discos así, donde el contrabajo forme dúo con otro instrumento, adquiriendo una presencia importante. Otra de la particularidad, que tiene que ver también con el sello, es la duración del disco y que además contiene un tema tocado solo con contrabajo (I fall in love too easily). En general, y hablando desde mi perspectiva, es algo diferente a lo que toqué antes. Trabajé mucho en cuestiones estéticas y técnicas porque era responsable del tempo de cada tema y además, al ser un disco “drumless” (sin batería) recaía en mí mucha responsabilidad musical. Ese grado de exposición es lo que hizo diferente mi rol en el disco. Recuerdo un ciclo de música y cortometrajes en Virasoro, en julio del año 2012, donde un músico iba y tocaba antes de pasar las películas, un solo set. Y en una oportunidad me tocó a mí. Esa fue la experiencia más parecida a este disco”, resumió el músico en diálogo con LA VOZ, respecto a lo que significó para él este disco.
    A su vez, reveló particularidades de la sesión de grabación. “Se trató de una jornada, la verdad, agotadora; que duró desde las 12 del mediodía hasta las 20:30 aproximadamente, parando unos minutos para comer y tocando todo el tiempo. Se grabaron varias tomas de cada tema y luego elegimos la mejor. En general el proyecto fue muy divertido, me tocó estar en un rol diferente porque recayó en mí, no solamente lo estrictamente musical, sino también encabezar el proceso de grabación y edición, dado que se trataba de mi disco solista. La fecha de grabación fue el 16 de septiembre, antes de encarar una gira con otro proyecto. Luego en el estudio lo trabajamos entre fines de diciembre y mediados de enero y en tres sesiones. Una larga y otras dos más cortas. Allí seleccionamos los temas, el orden, se mezclaron y masterizaron”.
    También Jero aclara que el título del disco, “Lament”, se debe a que simplemente le gusta ese tema incluido en el disco, “no hay otra cosa”, tratando de disipar cualquier suspicacia que pueda aparecer respecto al nombre.
    “Los temas tienen una buena curva”, resumió Jerónimo sobre el producto final que representa el disco, del cual se mostró muy convencido. “También quedé muy conforme con el sonido del contrabajo. Para eso pedí ayuda a algunos músicos amigos que lo escucharon y me respondieron que les parecía. Trabajamos, además, cuestiones técnicas que tenían que ver con la ecualización de los instrumentos”, dijo.
    El disco se editó este año y oficialmente fue presentado el 10 de mayo pasado en Thelonious, Capital Federal. Luego Jero se abocó a diferentes proyectos musicales y no siguió con la presentación del material.
    “La verdad es que, por el momento, no tengo pensado hacer otros recitales de presentación de este disco dado que estoy con otros proyectos que me ocupan tiempo. Quizás más adelante sí lo toque”.
    Algunos de esos proyectos que lo ocupan es una grabación con un quinteto más la orquesta de Hernán Jacinto (piano). Se encuentra embarcado en un proyecto que lo tiene entusiasmado con Juan Pablo Arredondo (guitarra) y Carto Brandán (batería) en un trío acústico. También tocará con un grupo formado por Ricardo Cavalli (saxo). Está el proyecto de continuar tocando en el ciclo creado por Fernando Tarres “Letra y música: cruce entre escritores y músicos”; junto al violinista Damián Bolotín. “Tocaré con Miguel Tarzia (guitarra), quien editó un disco en el que toqué en el año 2007 llamado “Espejo”. También me propuse para este año estudiar piano y abrirme un poco a este nuevo instrumento con el afán de entender la música desde otro lado”, concluyó Jerónimo Carmona.
    Por último existe una particularidad única del disco, la técnica con la que está grabado también es parte del disco, y permite escuchar hasta los suspiros de Jero y cada ataque en las cuerdas. Así se van dibujando paisajes urbanos, sonoros, melancólicos; se van descubriendo vibraciones entre el diálogo de los instrumentos, aparecen colores y texturas y, en última instancia, el alma del disco, la pasión y la expresión de Jerónimo Carmona.

    Rivo Records
    Párrafo aparte merece el sello Rivo Records, que graba y edita únicamente standards de jazz. Su creador, Justo Lo Prete, reconoce que los músicos argentinos no suelen tener oportunidad de grabarlos dado que van juntando “el mango” de a poco y cuando finalmente llegan al estudio prefieren tocar sus propias composiciones. Es por ello que él brinda esta oportunidad transformando cada disco en verdaderas piezas de colección.
    “Si bien el sello tiene varias particularidades, que fueron respetadas en la elección de los temas, la propuesta fue generar un equilibrio entre los temas considerados standards de jazz, muchas veces conocidos por formar parte de la banda de sonido de alguna película o ser “compuestos para”, y temas compuestos por músicos de jazz. Creo que este equilibrio se logró, entre el tema standard de jazz y jazz tunes. Y el repertorio en sí, resultó siendo compartido con los músicos que formaron parte de él”, destacó el contrabajista local.
    Cabe destacar que en “Lament” es la primera vez que se graba una guitarra para el sello de entre los 18 materiales editadoso. Y fue la de Marcelo Gutfraind en dos temas, “You´re my everything” e “Indian Summer”.
    En otro orden de cosas y en función de los que quieran conseguir el disco, el músico sugirió que se comuniquen con el Diario La Voz para luego facilitar el contacto de los lugares donde se puede conseguir en Zárate.

    Jerónimo Carmona.

    Jerónimo Carmona.