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  • Zárate celebra hoy su 161º aniversario

    19/3/2015
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    A continuación, algunas de las notas publicadas en el suplemento especial de LA VOZ de hoy.

    El descubrimiento de nuestras tierras

    La llegada de Cristóbal Colón al Caribe en su primer viaje de agosto de 1492, (históricamente registrado como el descubrimiento de América) marcó el punto de partida del acontecimiento de mayor trascendencia en la historia mundial en los últimos 500 años. Fue el inicio de la conquista y colonización europea de este continente y la posterior creación de una multiplicidad de naciones construidas a partir de la dominación de los pobladores originarios del continente ejercida por las monarquías europeas en expansión.
    En esta dinámica descubrimientos y conquista paulatina, en la que las mismas naciones colonizadoras entraron en pugna de intereses, el sur de la América del Sur, de la cual gran parte del territorio corresponde a Argentina, fue al comienzo de la era descubridora de los españoles, un área de poco interés ya que las riquezas metálicas se iban recaudando con mayor facilidad en las culturas centroamericanas y andinas donde había imperios precolombinos con tesoros acumulados y yacimientos sujetos a explotación.
    La zona costera argentina interesó al comienzo del descubrimiento, antes de la conquista de México y del Perú como área de exploración en busca de un paso interoceánico que comunicara el Atlántico y el Pacífico para llegar al destino propuesto por el mismísimo Colón: llegar a Oriente por Occidente.
    Centrándonos en nuestras tierras bonaerenses, ¿cuándo las descubren los españoles?. ¿cuándo toman contacto con su geografía de grandes ríos caudalosos y extensas llanuras?, ¿cuándo se encuentran cara a cara con los pobladores autóctonos y sus culturas? Y, finalmente, ¿cómo reaccionan frente a esta realidad hasta imponerse y dominarla en provecho propio?.
    Solís y el Río de la Plata
    Fue Juan Díaz de Solís y sus expedicionarios (1512), los primeros hispanos en llegar al hoy llamado Río de la Plata y asombrarse del sabor de sus aguas- “eran dulces”- aunque por su anchura parecía un mar y no un río.
    Creyó este marino español que este estuario era la comunicación que buscaba para conectar los dos océanos, aunque pronto vino el desengaño. Este Mar Dulce no era el paso interoceánico que la Corona española le había encargado descubrir en su premura por llegar a Oriente, en competencia con los portugueses que ya habían llegado a la actual Bombay (India), a la tierra de la especiería, de los metales preciosos, del rescate esclavos para someter que ya el veneciano Marco Polo había relato en sus “Viajes”.
    El río no era el paso y aunque Solís no pudo comprobarlo, desembarcó en tierras uruguayas, tuvo el primer contacto con esa geografía, y también con su gente. Infeliz suerte fue la que corrió en manos de los charrúas. Terminó muerto junto con algunos de sus hombres, lo que determinó el inmediato regreso de la expedición ya sin su jefe, a España aunque con la convicción de haber encontrado el paso interoceánico y la versión de la existencia de riquezas en metales preciosos en un territorio al que se ingresaba por ese misterioso río.
    Caboto y el primer avistamiento de tierras zarateñas
    La noticia se difundió con rapidez en España y en algunos países vecinos “interesados” en la expansión española. El afán aventurero y codicioso de los peninsulares hizo lo suyo, y comenzaron a organizarse expediciones, ahora revalorizando esta región del Atlántico sur.
    Desde el Plata, había que navegar río arriba, por el Paraná para encontrar los metales precisos que las leyendas difundían que existían en las tierra del Rey Blanco.
    Fue el veneciano Sebastiano Caboto o Gaboto, el primer descubridor y el primer explorador del río Paraná.
    Al llegar con su expedición en 1525-7 al Río de la Plata había recibido información suministrada por un cautivo de la expedición de Solís, Francisco del Puerto, de la existencia de enormes riquezas que se podían hallar navegando río arriba. Caboto no dudó de la información y aunque su misión era seguir explorando el litoral del Atlántico sur para hallar el paso interoceánico, el “brillo” de la promesa del metálico lo deslumbró y cambió el rumbo. Después de todo, la Corona española en manos de Carlos I sólo aspiraba a acumular metales preciosos para alimentar el incipiente capitalismo y financiar las guerras europeas que su rey y emperador alemán sostenía con sus principales enemigos: Francia, los príncipes protestantes alemanes y los turcos que avanzaban por el Mediterráneo oriental.
    La flota de Caboto remontó por primera vez nuestro Paraná de las Palmas y según las crónicas el 8 de mayo de 1527 pasó frente a las costas del Partido de Zárate. Continúa la navegación y establece un fuerte el “Sancti Spiritu” en la desembocadura del Río Carcarañá (Santa Fe) y continúa hasta donde puede con pocos recursos y hombres. La hostilidad permanente de los nativos, lo hicieron regresar y retorna luego, definitivamente a España con la frustración de no haber podido encontrar las riquezas ambicionadas.
    A partir de esta primera exploración, fue este brazo del río la ruta preferida de los conquistadores españoles y luego de las comunicaciones con las provincias mesopotámicas, con Paraguay, Brasil y Uruguay.
    Por otro lado, nace también el nombre de este brazo del Gran Paraná. Los indígenas lo llamaban Curandí por abundar las palmas en sus costas.
    Río de las Palmas lo denominó Juan de Garay, fundador de Buenos Aires (1580) en cuya acta de fundación aparece la primera mención oficial como Paraná de las Palmas, denominación que posteriormente se siguió usando en las cartas naútica y atlas españoles.
    Prof. Virginia De Paolo

     

    El perfil industrial-portuario de la región

    El perfil netamente industrial y portuario que posee hoy el Partido de Zárate proviene de una larga trayectoria de industrias y empresas que invirtieron, se instalaron y produjeron para el mercado interno y externo, en distintos rubros y dando trabajo generando una dinámica, poblacional interesante.
    El pre industrialismo de Zárate se da en los finales del siglo XIX, época próspera para la economía y la industria en la Provincia de Buenos Aires. Fue en este periodo que comenzó a divulgarse, en los pueblos vecinos, la noticia de los pagos de Zárate como sinónimo de prosperidad y trabajo, trayendo a su vez una notable corriente inmigratoria.
    El comercio, la ganadería, los saladeros y las industrias en general duplicaron sus actividades aprovechando el corredor fluvial que le permitiría a Zárate comerciar con el mundo. De esta manera los centros urbanos portuarios en expansión comenzaron el desarrollo manufacturero creciente en la elaboración de carnes, cerveza, jabón, curtiembres, papel, alcoholes, herrería, mecánica, alimentos y textiles. Los saladeros y los frigoríficos y la industria papelera constituyeron la base del crecimiento industrial de estos pagos y a partir de allí, desde 1886, hasta hoy no se ha detenido.
    Las primeras empresas y el Parque Industrial
    El conocido camino que lleva hoy a las empresas del Parque Industrial local, fue hace más de 100 años una zona magnífica de verdes y añejas arboledas y suntuosas estancias que marcaron una época de esplendor de terratenientes zarateños.
    En el inicio del actual Camino estaba la Fábrica de productos químicos “La Diana” y muy cerca de ella“La Cremería” que producía todo tipo de lácteos, quesos, tocinos y manteca. Las dos, eran propiedad de la familia Palma. En contraposición a lo que es en la actualidad, la zona se presentaba como un barrio productivo- empresarial que llegó a su máximo esplendor en las primeras décadas del Siglo XX.
    La mayoría de sus productos lácteos eran consumidos en el mercado interno sin embargo durante la Primera Guerra Mundial, don José María Palma comienza a exportar lácteos y sus derivados a Europa a través de la “Granja Blanca” primer nombre de la famosa empresa “La Vascongada”.
    Este complejo productivo, de características barriales- empresariales, funcionó hasta el 1928, año en que se diluye la sociedad familiar y se fractura por ende la fábrica y todo su patrimonio.
    En los años 1940 con diferente nombre y otro tipo de producción “La Diana” comienza una nueva etapa, esta vez produciendo zinc para abastecer a la gran demanda nacional de chapas denominadas “chapa langosta”, muy utilizada en los campos y sembrados. Así “La Diana” se transformó en “Establecimientos Metalúrgicos Meteor”. De esta manera, se transformará en la primera planta de zinc electrolítico de Sudamérica siendo el hijo de José María Palma, el Ingeniero Carlos Palma, su Director Técnico. Con el correr de los años la misma amplió su producción incorporando ácidos sulfúricos pero las diferentes situaciones políticas- financieras del país hicieron que Meteor, como se la conoce, tenga que presentar quiebra alrededor del año 1966. Posteriormente trató de emerger bajo el nombre de “Cooperativa de Trabajo Zárate Limitada” la cual funcionó hasta el año 1983 siendo abandonada en lamentables condiciones.
    El ritmo de la instalación de empresas en la zona lo fue marcando la aplicación de políticas económicas a nivel nacional. A lo largo del Siglo XX varios emprendimientos fabriles se instalaron.
    A “La Diana” y “Meteor” se sumaron los Frigoríficos Las Palmas, Anglo y River Plate, y Smithfield and Argentine Meat And Co, Reysol, la papelera Celulosa Argentina y en la década de 1950, Monsanto en la entonces ruta 12. Aunque el gran impacto vendría en las últimas décadas con el advenimiento de la primera Empresa del Camino de la Costa Brava: Ciba- Geygi.
    La difusión de las cualidades naturales de la zona, su ubicación y su gran potencial favoreció la llegada de varios grupos empresariales extranjeros y nacionales a confiar en esta ciudad y fue así que llegaron las empresas Bayer, Lanxess, Cameron, Rohm and Haas, Minetti, FAPLAC, Papelera del Plata, Toyota, Clariant, Petrobras, DakAmerica y las cerveceras Quilmes e Isenbeck, entre otras.

     

    Gonzalo de Zárate: Un antiguo propietario que dio nombre al Partido

    Muchas ciudades y localidades de nuestro país reciben su nombre de antiguos pobladores, dueños de tierras o benefactores. Es el caso de nuestro Partido, que debe su designación a un antiguo propietario de tierras don Gonzalo de Zárate de quien no abundan datos biográficos ni siquiera un retrato que brinde su imagen.
    A pesar de esta escasez documental, se puede reconstruir algo de su biografía con los valiosos datos que aportó el historiador, don Vicente Raúl Botta, en su “Historia de Zárate l689-1909” ( ver aparte).
    SU APARICION EN ESTOS PAGOS
    Las primeras acciones de don Gonzalo en esta región están vinculadas a la defensa de la zona costera del Paraná de las Palmas. Tal vez oriundo del Paraguay, había llegado a estos pagos como tantos otros colonizadores en expediciones que, río Paraná abajo, buscaban el contacto con el océano Atlántico para afincarse y a su vez abrir una puerta de comunicación con España.
    El primer derrotero en ese sentido, fue el de la expedición de don Juan de Garay que tuvo el objetivo de fundar ciudades, a lo largo del Paraná como hitos hacia el Atlántico (Santa Fe en 1573 y Buenos Aires en 1580).
    Sobre Gonzalo de Zárate no existen datos fehacientes de la fecha de su arribo a Buenos Aires, no se conoce si es que llegó con alguna fortuna, y cuál era su profesión o saber.
    Su vida comienza a tener indicios documentales en la segunda mitad del siglo XVII, a través de registros de milicias, ya que integró como oficial una Compañía de Infantería de la Guarnición Buenos Aires.
    Poco después, surge la necesidad de defender la costa norte de la región bonaerense de los ataques extranjeros, especialmente de portugueses asentados desde 1680 en Colonia del Sacramento en la Banda Oriental, desde donde desarrollaban un intenso contrabando con los españoles, además de saqueos a los pobladores.
    Estos delitos llevaron al gobierno español de Buenos Aires a la creación de una Compañía a Caballo para que recorriera y vigilara las costas casi desiertas del río Paraná.
    También protegerían a los vecinos afincados en el interior bonaerense que denunciaban arreadas de animales y matanzas, por partidas que provenían de Córdoba y de Santa Fe. De esta manera, ese cuerpo de caballería debía actuar en forma severa, según las disposiciones emanadas de los Alcaldes de la Hermandad. Institución españoles medieval que renovaron los Reyes Católicos para asegurar los caminos de los asaltantes y darle la seguridad necesaria al proyecto unificador que gestó a la España de la modernidad.
    ZARATE FUE UN DESTACADO ALFEREZ
    Gonzalo de Zárate fue afectado a ese recorrido reprimiendo el delito en las costas y en la campaña. Logró en su profesión algún merecimiento pues a fines del siglo XVII ya se lo menciona en la documentación con el grado de Alférez y el título de Don, es decir que había adquirido el rango de persona distinguida por los servicios prestados al Rey de España.
    COMO SE CONVIERTE EN PROPIETARIO
    De su rol de Alférez del Rey, ahora Don Gonzalo de Zárate pasó a la actividad ganadera, fue estanciero.
    Entre 1689 y 1691 adquirió tres fracciones de tierras en lo que es hoy el Partido de Zárate. Eran estancias con “ganado mayor y menor” que comprendían 9 mil varas castellanas (7.794 metros) de frente, por legua y media de fondo.
    Las tierras que formaron esta propiedad conocida como el “Rincón de Zárate” se extendían desde la Cañada de la Cruz hasta el río Areco, con frente en el Paraná de las Palmas.
    Para la segunda mitad del siglo XVIII, esta zona ya se la conocía como el pago de Zárate, nombre toponímico que se arraigó definitivamente porque Don Gonzalo se afincó en estas tierras, formó una familia de la cual surgieron muchos descendientes quienes continúan habitando esta zona.
    El fraccionamiento de la estancia comenzó con la muerte de su esposa, distribuyéndose la propiedad entre cuatro herederos. Uno de ellos, Pascual de Zárate quedó con la casa principal de la estancia donde luego se levantaría el oratorio de Zárate que dio origen a la formación del pueblo. Dicho oratorio estuvo consagrado a la Virgen de la Merced y, desde 1756, se celebró allí misa, siendo un lugar de reunión del vecindario rural y concentración de actividades sociales.
    En este pago fue levantado entonces el rancherío, origen del pueblo, hasta que fue formalizada su traza en 1827 adquiriendo características urbanas.
    En 1854 se creó el Partido de Zárate, y comienza su evolución, hasta que en 1909 se le dió a la localidad, el rango de Ciudad.

     

     

    Intendente Cáffaro: “Zárate no es la misma ciudad que hace siete años”

    Aún ronda la satisfacción en los pasillos del municipio la satisfacción por haber organizado una Cumbre Mundial del Tango muy elogiada por autoridades y también por los ciudadanos.
    “Sin dudas fue el evento cultural más importante de toda nuestra historia. Entendemos que el tango está en nuestras raíces pero yo lo considero, más que nada, un disparador que nos permite llegar a tal protagonismo a nivel internacional, como fue la Cumbre. Pero más allá de esto, el tango nos unió y aglutinó a toda una ciudad a nivel artístico y cultural. Para ello se pusieron a trabajar los poetas, los artistas plásticos, los emprendedores, los comerciantes y hasta la industria nos apoyó como sponsors. Por eso decimos que es un disparador al que hay que anexarle el folklore, el rock y todos los géneros y las temáticas artísticas en general. Si bien habrá una Ciudad del Tango, nosotros tenemos que ser abiertos a toda la cultura y por algún lado teníamos que entrar, y no por la ventana sino por la puerta grande. Y esto fue lo que sucedió con el tango”, expresó el intendente Cáffaro.
    Recientemente llegado de la ciudad de Madrid y de Granada, el intendente habló de cómo él presenta a los zarateños “puertas afuera”, en cuanto a la identidad propia de los ciudadanos. “A la hora de definir a la gente de nuestra ciudad, siempre digo que somos personas humildes y agradecidas; con una idiosincrasia relacionada más a todo lo que es la zona mesopotámica que con lo estrictamente porteño; más allá de las distancias geográficas. Tenemos que ver más con el Interior. Y también rescato que somos buenos anfitriones; esto particularmente se demostró en la última Cumbre”.
    El intendente agregó, “Quiero agradecerles a todos el acompañamiento que hemos tenido. La verdad es que transitamos momentos muy difíciles desde el tema de la seguridad hasta cuestiones relacionadas a la emergencia económica originada cuando asumimos en la gestión. Pero siempre me sentí acompañado”, reflexionó el intendente.
    “También quiero agradecer a mi equipo por tanto esfuerzo y trabajo porque hemos logrado mucho. Hemos avanzado y no es la misma ciudad que hace siete años atrás. Algunos lo ven más, otros menos, algunos no lo verán nunca porque se ponen una venda en los ojos antes de salir de sus casas para no ver las cosas buenas que se hicieron pero el ciudadano común y la gente de buena fe sabe, y reconoce todo este esfuerzo. Hemos puesto en valor una ciudad y realizamos obras que no se hacían desde hace treinta años. El proyecto de ensanchar y repavimentar la avenida Antártida Argentina estaba desde hace treinta años en danza, estamos terminando la costanera que inició Güerci hace 74 años. Y todo lleva mucho trabajo y dedicación. Precisamente es lo que prometimos en el inicio de nuestra gestión”, concluyó Osvaldo Cáffaro.
    “Seguiremos creciendo como ciudad”
    También el presidente del Concejo Deliberante, Aldo Morino, compartió unas reflexiones en este nuevo aniversario del Partido de Zárate. “La ciudad no es la misma a nivel cultural como tampoco a nivel de infraestructura. Por eso seguiremos abonando a este crecimiento para mejorar el nivel de vida de todos junto al intendente Cáffaro”, comenzó diciendo Morino.
    “Hay que reconocer que tuvimos un acompañamiento de gobiernos provinciales y nacionales en función del crecimiento de la ciudad y no tengo dudas que seguiremos creciendo porque las expectativas son las mejores dado nuestro enclave geopolítico y por las inversiones que se darán en la ciudad; amén de los vaivenes y los avatares económicos que surgirán y aquellos que ya fuimos superando. Les deseamos a todos los zarateños muy feliz aniversario”, concluyó el presidente del HCD, Aldo Morino.

     

    Los turbulentos tiempos de la creación del Partido

     

    (Por Sergio Robles)

    La caída de Rosas después de su derrota en Caseros ante Urquiza -3 de febrero de 1852-, trajo desde el punto de vista económico la apertura comercial y la libre navegación de los ríos interiores y desde el punto de vista institucional sentó las bases para la organización del país a través de la sanción de la Constitución Nacional en 1853. Sin embargo quedaría un largo camino para consolidar el Estado argentino, luego de la lucha por lahegemonía entre Buenos Aires y el resto del país, ahora bajo la conducción de Urquiza.
    La revolución del 11 de septiembre de 1852 dio el triunfo a los sectores antiurquicistas de Buenos Aires y el 19 la legislatura resolvió desconocer al Congreso General Constituyente al mismo tiempo que reasumió el manejo de las relaciones exteriores, consumandode esta manera la separación de la provincia del resto del país. La ciudad fue sitiada por fuerzas federales de la campaña que comandaba el coronel Hilario Lagos, que exigía la concurrencia al congreso constituyente.La falta de recursos para mantener indefinidamente el sitio determinó que éste se levantara a mediados de julio de 1853,a escasas semanas de la muerte del gobernador provisorio general Manuel G. Piinto.
    Buenos Aires presentaba un panoramapolíticocaldeado por los enfrentamientos entre federales. liberales radicalizados secesionistas y liberales prounionistas. La elección de Pastor Obligado comonuevo gobernador de Buenos Aires llevó al poder al sector secesionista, quien impulsó una política de intolerancia con los opositores, muchos de los cuales fueron desterrados. Tal era el clima general que se vivía en el Estado de Buenos Aires cuando se estableció el Partido de Zárate el 19 de marzo de 1854, separándolo de Exaltación de la Cruz.
    La primera autoridad de la nueva jurisdicción fue Gregorio Quirno,quien ejerció el cargo de juez de paz, siendo asistido por una comisión de fomento que estuvo integrada por Constancio Silvano, Pedro Balvidares,Natalio Matos, Luis Salvadores y Manuel García.
    Poco tiempo después, uno de los emigrados federales porteño, el general Jerónimo Costa,cuñado de Quirno, invadió Buenos Aires con la anuencia de Urquiza el 4 de noviembre pero el general Manuel Hornos lo puso en fuga en Tala el día 8.
    Mientras transcurría aquellos acontecimientos, en abril del mismo año se sancionó la constitución de Buenos Aires que estableció para el gobernador un mandato de tres años sin posibilidad de reelección, y el 16 de octubre se promulgó la Ley Orgánica de las Municipalidades que estableció por primera vez el funcionamiento y organización de los municipios. De acuerdo a la nueva normativasecreóla Corporación Municipal que presidió el juez de paz Quirno, designado por el Poder Ejecutivo por un año e integrada por cuatro municipales titulares y dos suplentes elegidos por votación popular. Esta primera municipalidad quedó constituida el 27 de enero de 1856 y estuvo integrada por Manuel José de la Torre como Procurador, Natalio Matos, a cargo de Policía y anexos, Constancio Silvano en Instrucción Pública,Beneficencia y Culto y Félix Chavarría en Rentas Municipales, continuando Quirno como juez de paz y presidente de la Municipalidad.
    Ese mismo día el general Costa invadía nuevamente Buenos Aires, esta vez por Zárate, marchando con dirección a Luján. Quirno que permaneció adicto a las autoridades constituidas fue detenido. Costa se enfrentó en Matanzas contra las tropas que comandaban los coroneles Emilio Conesa y Esteban García,siendo derrotado y fusilado en el acto junto con todos los oficiales que integraron su ejército,desde el rango de capitán para arriba.

     

    El Puente ya es un símbolo de Zárate

    El Complejo Ferrovial Zárate-Brazo Largo tiene una de sus cabeceras en esta ciudad. Se trata del puente que cruza el Paraná de las Palmas llamado “Bartolomé Mitre”. Este puente, que conforma el complejo vial-ferroviario que comunica a la provincia de Buenos Aires con la de Entre Ríos, es desde hace más de tres décadas, un símbolo que identifica a nuestra ciudad.
    Pero fundamentalmente es una importante obra de ingeniería que ha sido distinguida en 1978, como obra símbolo de los últimos 50 años, de acuerdo con el reconocimiento de la serie de premios Magnus cuya séptima edición se desarrolló bajo el lema “Infraestructura Siglo XX” y contó con el auspicio del Centro Argentino de Ingenieros..
    El jurado de honor, compuesto por profesionales del sector, además de esta obra ejecutada por la empresa Techint-Albano, distinguió al Gasoducto Comodoro Rivadavia-Buenos Aires, al establecimiento Potabilizador Bernal, a la Central Hidroeléctrica Salto Grande, a la Central Nuclear Atucha I- también radicada en nuestro Partido– y al Complejo El Chocón Cerros Colorados.
    DETALLES TECNICOS DE LA OBRA
    Las estructuras de cruce sobre el río Paraná entre Zárate y Brazo Largo consisten esencialmente en dos puentes principales y sus respectivos viaductos de acceso. Cada uno de los dos puentes tiene una longitud de 550 metros a 50 metros sobre el nivel del río y los viaductos alcanzan en total 6,5 km, en el caso carretero y 10 km. en el caso ferroviario.
    El proyecto de los puentes principales-construidos de acuerdo con las alternativas presentadas en licitación por Techint-Albano-corresponde a un tablero de estructura metálica sostenido por obenques convergentes al coronamiento de las pilas-antena de 120 m de altura, ejecutadas en hormigón armado y fundadas sobre pilotes de 2 metros de diámetro con 73 metros de longitud máxima.
    La construcción de las obras demandó el movimiento de 3.000.000 de m3 de suelos integrado en partes aproximadamente iguales por la necesidad de rellenos y dragado para obradores y muelles y por la ejecución de terraplenes y pavimentos en traza nueva. El hormigón armado de las estructuras construidas alcanzó un volumen de 560.000 m3 y demandó 60.000 toneladas de acero para armaduras.
    En ambos puentes principales se emplearon 10.600 toneladas de estructura metálica elaborada en talleres nacionales y 1.3000 toneladas de cables de suspensión.
    Trabajaron simultáneamente 2.,500 operarios en los períodos de máxima superposición de tareas, y se aplicaron numerosos equipos especiales a la ejecución de las obras, muchos de ellos fabricados por primera vez en el país. El monto del equipamiento ascendió a los 40 millones de dólares.

     

    La Plaza Mitre, el Centro de la ciudad

    La Plaza Mitre tiene esas cosas: todo puede comenzar con una mirada, ya nostálgica, sobre la limpia belleza de la estatua de Leandro N. Alem o bien con una mirada, más abarcativa, sobre las construcciones de tipologías diversas que conforman su entorno. Antes, un café o un aperitivo en la esquina de Belgrano y Justa Lima de Atucha en la que aún se conserva original un sector de una de las primeras construcciones poscoloniales que datan de la segunda mitad del Siglo XIX.
    En el primer trazado del pueblo de Zárate, aprobado el 31 de enero de 1827, el espacio destinado a la plaza ocupaba una manzana en el centro de cuatro. Poco después de la creación del Partido, el 19 de marzo de 1854, el agrimensor Manuel Eguía realizó un nuevo plano del pueblo y nuevamente la emplazó en el mismo lugar.
    En ese entonces comienzan a construirse varios edificios en el centro de la plaza destacándose, entre ellos, el primitivo templo parroquial, el local para la escuela, el recinto municipal y la cárcel.
    Esta singular conformación urbana motivó los siguientes comentarios de un cronista publicados por un periódico de la campaña bonaerense en octubre de 1871: “Es de hacer notar el poco gusto de los que hicieron construir en el centro de la plaza la iglesia, la casa municipal y la cárcel. Forman estos edificios tres grupos completamente diferentes, sin orden, sin simetría, una arquitectura que no es moderna ni es antigua, que ni es linda y no es fea. La iglesia mira al río y es en extremo pequeña, el colegio mira hacia Campana y obstruye completamente la vista de la prolongación de la calle, la cárcel cierra el ángulo comprendido entre los frentes de la iglesia y el juzgado, queda con los fondos de ambos edificios otro ángulo recto paralelo al primero que presenta el aspecto más pobre, humilde y feo que pueda concebirse.”
    El trazado urbano de 1880 define la plaza con una conformación de cuatro manzanas rodeadas por una doble hilera de paraísos; en 1883 se cercó solo la manzana actual con alambrado y molinetes en las esquinas con el objetivo de impedir que los animales que transitaban las calles del pueblo destrozaran los escasos espacios parquizados existentes.
    Hacia 1888 se remataron “terrenos municipales de la antigua plaza” para afrontar deudas públicas y la misma pasó, entonces, a contar con una sola manzana (la actual) cuya ornamentación definitiva fue encomendada pocos años después a Don Miguel Ferrari, hijo del maestro albañil Don Dionisio Ferrari.
    La plaza se convirtió, entonces, en lugar de encuentro y reunión de los vecinos especialmente al caer la tarde. En etapas sucesivas fue completándose su equipamiento para el descanso y recreación y en 1910, año del Centenario de la Revolución de Mayo, se inauguró el conjunto escultórico de Leandro N. Alem, emplazado en uno de los senderos de granza frente al viejo edificio municipal; obra del escultor español Don Manuel Basterra quien reflejó al caudillo radical en su clásica postura antes de dirigir la palabra.
    En el entorno de la Plaza Mitre, primero llamada Anta y después General Roca, se localizaron los edificios más representativos: la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Carmen, el Palacio Municipal, el Banco de la Nación Argentina y la Escuela N° 1., completando este ámbito urbano el almacén de ramos generales “El Siglo”, la Confitería del Progreso, el Hotel Plaza y otros comercios y viviendas particulares, varios de ellos demolidos en las últimas décadas del Siglo XX.

     

    Lima, de colonia agrícola a pueblo “nuclear”

    Tras el asentamiento de los primeros colonos y de los posteriores adquirientes del loteo de tierras, nació Lima, nombre de la estación del ferrocarril que comunicaba Buenos Aires con Rosario, ligada a una antigua familia de propietarios rurales de la cual forma parte doña Justa Lima de Atucha, la dama benefactora que donó el templo de Nuestra Señora del Carmen de Zárate.
    La historia de sus orígenes, de la que formaron parte inmigrantes de origen suizo, italiano y español, se remonta a los años 1884 y 1885, cuando se formó la colonia agrícola y se creó la mencionada estación ferroviaria.
    El loteo de solares, quintas y chacras que conformarían el pueblo se inició el 24 de junio de 1888. A partir de entonces la zona estaría dividida en pueblo viejo, formado con anterioridad como consecuencia de la colonia agrícola; y el pueblo “nuevo”.
    De allí en más tomó forma orgánica el trazado de Lima, cuya fecha de fundación se fijó, luego de una investigación histórica, el día 1º de mayo de 1885, cuando por decreto el Poder Ejecutivo Nacional autorizó a la empresa Ferrocarril Buenos Aires Rosario para entregar el servicio público de la sección línea de Zárate a Baradero.
    Lima saltó de la vida agropastoril al progreso material y productivo en 1977, al ser elegido como espacio físico para la instalación de Atucha I, la primera central nuclear argentina.
    La central atómica que hoy genera electricidad al país se levantó en tierras donadas por la familia Atucha y hoy está en marcha la segunda central, Atucha II próxima a la primera.
    Con el correr del tiempo se fueron consolidando otros avances significativos. Entre ellos, la construcción de la Cooperativa de Obras y Servicios Públicos Limitada de Lima (COSPLI), cuyo funcionamiento garantiza desde hace años una completa infraestructura de servicios al consumidor, como el gas natural; líneas telefónicas con discado directo a la red nacional e internacional; telex; fax y la televisión por cable.
    El desarrollo comercial motivó la fundación del Centro de Comercio, Industrial y Agropecuario, que representa al sector desde abril de 1991.
    En el ámbito social, se destaca la labor de Cáritas, donde – junto a la centenaria Parroquia San Isidro Labrador – se trabaja para brindar ayuda a familias de escasos recursos; el Hogar San José, en cuyo seno encuentran abrigo, alimento y contención personas desamparadas y sin recursos.
    También forman una parte relevante de la historia local la tradicional Sociedad Italia, una de las instituciones más antiguas del partido y muestra viva del espíritu constructivo de los inmigrantes italianos; la Asociación de Jubilados y Pensionados (AJyPLI); y los clubes sociales y deportivos en constante expansión.
    En el ámbito educativo, la tarea de los establecimientos de enseñanza pública se complementó con la iniciativa impulsada desde mayo de 1994 por el Centro de Capacitación doctor Oscar Melillo, donde se desarrolló un espacio de formación especialmente orientado a la enseñanza de oficios para adultos y recientemente se ha convertido en la sede del anexo de la Escuela de Educación Técnica Nro. 4, primera escuela de esta especialidad en el pueblo.
    A la lista de instituciones tradicionales, y a aquellas fundadas a principios de los 90’ se agregan otras de constitución reciente. Es el caso del Centro Tecnológico Comunitario, donde jóvenes y adultos, maestros y alumnos concurren para utilizar en forma gratuita las herramientas que brinda la informática; y el de la Junta Institucional para el Crecimiento de Lima (Jicreli), conformada por un grupo de entidades limeñas que decidieron unirse para debatir y gestionar temas comunitarios, especialmente obras públicas que permitan el bienestar y progreso de los habitantes y hasta se debate el tema de la autonomía político institucional del pueblo del Partido de Zárate.

     

    Conferencia en la Quinta Jovita: “Los tiempos en que se creó el
    partido de Zárate”

    En conmemoración al 161 aniversario de la creación del Partido de Zárate, hoy jueves 19 de marzo a las 19.30 se realizará en el Museo y Archivo Histórico Municipal Quinta Jovita, Ituzaingó 278, una conferencia con el título Conflictos y armonías en la Argentina dividida. Los tiempos en que se creó el Partido de Zárate.
    Dicha exposición estará a cargo de quien dirige esta institución, Lic. Sergio Daniel Robles, quien desde hace varios años está dedicado a la investigación del pasado zarateño y cuenta en su haber con varias publicaciones sobre la Historia local.
    Sobre el tema que abordará en esta charla, el Lic Robles señaló que “cuando se creó nuestro Partido en el año 1854, como desprendimiento del de Exaltación de la Cruz, Buenos Aires se había constituido en un Estado independiente, separado del resto de la Confederación Argentina, constituyendo aquella situación una fuente permanente de tensiones y de enfrentamientos bélicos entre ambos. No obstante ello, en lo interno, el Estado de Buenos Aires emprendió un conjunto de reformas tendientes a dar una mejor organización institucional a su territorio, dentro de las cuales se encontraba la sanción de su constitución, la creación de nuevos partidos y el dictado de una ley orgánica de municipalidades”.
    En su exposición el disertante hará referencia sobre estas cuestiones haciendo hincapié, a la vez, en el papel que desempeñaron hombres como Gregorio Quirno, Manuel José de la Torre y Constancio Silvano, entre otros, en el desenvolvimiento del pueblo durante los primeros años de vida autónoma de Zárate.
    Esta actividad es libre y gratuita.

    La Plaza Mitre y la Escuela N° 1. Década de 1910.

    La Plaza Mitre y la Escuela N° 1. Década de 1910.

    La Plaza Mitre y la Escuela N° 1. Década de 1910.

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