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  • El consumo y el auto antes que la vivienda

    30/4/2015
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    En el último Salón Inmobiliario Zárate-Campana realizado en Sofitel, y organizado por CADEMA Inmobiliaria de Campana, se coincidió en un diagnóstico que afecta a toda la zona Zárate-Campana la falta de acceso a la vivienda. Esto afecta por un lado a la clase media y media alta, asalariada y capaz de acceder a créditos hipotecarios hoy inexistentes; y a las clases más bajas, que son por excelencia los beneficiarios de planes sociales promovidos por el propio gobierno.
    El déficit habitacional total en nuestra ciudad es incierto. Solamente contabilizando a los vecinos que viven en asentamientos, y de acuerdo a un relevamiento de la ONG “Techo” en el año 2013, existen 6.855 habitantes en 27 asentamientos en nuestra ciudad.
    Tal como planteó el economista Orlando Ferreres, “la falta de acceso a la casa propia significa mayor pobreza” y es el Estado quien debe garantizar, a su vez, que todos tengan acceso a una vivienda digna. Tal cual lo marca la Constitución Nacional.
    En principio, respecto a viviendas sociales y planes federales, los proyectos ya terminados, como Los Ceibos y Vipermun, tienen grandes problemas con las obras complementarias, asfalto de calles e iluminación, y servicios básicos como el agua potable; todos servicios que debe proveer la propia municipalidad.
    Asimismo, el caso de Covepam 8 aún sigue siendo un problema para el municipio que decidió intervenir dado que las autoridades de la cooperativa no brindan información sobre los planes de viviendas que vecinos pagaron durante varios años. Algunas desde que se lanzó el plan, en el 2003.
    Precisamente, desde el año 2003 que no se generan nuevos planes de viviendas teniendo en cuenta que el crecimiento intercensal de la población zarateña, entre el 2001 y el 2010, fue de 12,8%.
    En lo que respecta a la clase media y media alta, el plan “estrella” de este gobierno fue el “Procrear”, que terminó teniendo poca penetración en nuestra ciudad en materia de generación de nuevas viviendas, o sea en terreno propio, porque el “cuello de botella” sigue siendo la falta de terrenos fiscales y los altos precios de los terrenos privados que existen en la ciudad. Sumado a un problema no menor que es la falta de escrituración de muchas viviendas o que muchas se mantienen en procesos de sucesión.
    Esto obligó al Anses a proponer la construcción de un barrio para Zárate en el marco del Procrear. De hecho los que pudieron acceder a créditos para la construcción de terrenos fueron muchos propietarios de barrios cerrados o countries, como se puede ver en El Caso o en Solares del Carmen.
    En todos los casos, el préstamo que otorgaban para la construcción era menor al costo de los materiales y de la mano de obra. Muchos vecinos se quejaban de que lo otorgaban no llegaba al 60% del costo real de la casa.
    Recientemente, los concejales del bloque del PJ-FpV salieron a pedir más intervención del Estado municipal en cuanto a elevar de impuestos a los terrenos ociosos y así presionar para que los propietarios vendan.
    Pero lo cierto es que la prioridad, en todos los niveles del Estado, es el consumo y no la vivienda. El Procrear terminó siendo un “parche”.
    Un ejemplo de ello es que empresas multinacionales y sindicatos nacionales están pidiendo la construcción de viviendas para los trabajadores y se ven obligados a edificarlas en terrenos privados al no contar con el apoyo de los diferentes ámbitos gubernamentales.

    Más autos que viviendas
    El director de Tránsito municipal, Néstor Gerlo, confirmó que de acuerdo a los datos del Registro Nacional de la Propiedad del Automotor, existen 93.750 inscriptos. Se han patentado 20 mil automóviles y motos, cero kilómetro, en los últimos seis años. “En un promedio de 130 mil habitantes, cada 4 habitantes hay un vehículo”, dijo Gerlo.
    Por lo tanto la ecuación marca algo que se viene registrando desde el propio gobierno nacional, a quien le importó más el fomento del consumo de automóviles que el incentivo de la construcción. Y, por ende, de todos los rubros que acompañan el crecimiento del mercado inmobiliario, la industria del cemento, del acero y de la madera. Tal cual fue el pedido del abogado especialista en Derecho Inmobiliario, Juan Carlos Franceschini, “si el gobierno decide potenciar el mercado inmobiliario estará potenciando todos los rubros industriales que lo abastecen”. Faltaría agregar que hasta se podría articular programas de “Compre local” y generar puestos de trabajo genuinos.
    Además, la compra de autos significa un modo de ahorro que encontraron los propios vecinos para que su inversión no se desvalorice en una economía con un 30% de inflación y en donde es casi imposible construir por la suba mensual de los costos de materiales y mano de obra.
    Por lo tanto, el reclamo es el mismo en las clases bajas que piden un lugar digno para vivir; en los socios de Covepam que se vieron estafados por la cooperativa, que en definitiva no fue controlada por la provincia; es el mismo reclamo de los trabajadores; de las propias empresas y de la mayoría de los vecinos. El acceso a una vivienda.
    La falta de terrenos es cierta, podrá haber especulación inmobiliaria pero todo se potencia si no hay políticas públicas firmes tendientes a garantizar un derecho inalienable y básico de toda persona, en el que se apoyan todos los servicios esenciales que hacen a la calidad de vida del ciudadano.

    El Salón Inmobiliario organizado por CADEMA en el Sofitel.

    El Salón Inmobiliario organizado por CADEMA en el Sofitel.

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