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  • Más de 300 fieles participaron de la misa de San Cayetano

    7/8/2015
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    Con el correr de los minutos, el gimnasio del Club Ferroviarios fue colmándose de fieles, pese al mal tiempo, para participar de la tradicional misa de San Cayetano hoy viernes por la tarde.

    Si bien estaba previsto hacerlo en la ermita de avenida Anta y Estrada, la amenaza constante de lluvia hizo que se decidiera hacer la misa, directamente, en un lugar techado.

    Las inundaciones también afectaron lo planificado dado que se esperaba la presencia del obispo de la Diócesis, Oscar Sarlinga, pero no pudo salir de Campana por  el colapso que mostró la ruta 6 ante el corte de la Panamericana. Por lo tanto los sacerdotes Bruno Rossi y Carlos Barbero fueron quienes presidieron la misa.

    Una gran bandera colgada de una de las paredes del gimnasio los saludaba, “Gracias sacerdotes salesianos por estos 40 años en Zárate 1975-2015”, perteneciente a la comunidad San Juan Bautista.

    La misa comenzó con el ingreso de las imágenes de San Expedito y de San Francisco de Asís que ingresaron miembros del Fortín La Zamora y vecinos de la comunidad. Ambas imágenes se unieron a la Virgen del Lujan completando el altar improvisado en el gimnasio de Ferroviarios. A los costados bolsones de alimentos eran dejados por los fieles que ingresaban al gimnasio, donaciones que luego serán repartidas en comedores. También participaron, colaborando con la organización, el grupo de Scouts Nelson Tomas Page y la escuela de danzas folklóricas “Bucaré”.

    “Estamos celebrando la presencia de él, de todos los que son sus devotos, que se sienten cerca de él por la obra que él realizó”, comenzó diciendo el padre Bruno.

    Luego leyó la conocida cita del Evangelio Lucas 15, la parábola del hijo pródigo y el padre Carlos hizo la homilía correspondiente. “Como dice nuestro hermano, el Papa Francisco, la enfermedad de la humanidad es la indiferencia ante el sufrimiento y el dolor de los seres humanos. Es una cultura de muerte. En la actualidad hay millones de hombres y mujeres que mueren de hambre en el mundo. Y a los poderosos solamente le interesan sus capitales. Esos son ladrones, grandes ladrones, no son personajes importantes como dicen las revistas. Y por la muerte que provocan son asesinos. Ante todo esto Francisco dice “despiertensé”. Los poderosos siguen llevando a la humanidad a la destrucción pero, por suerte, hubo y existen hoy en día personas como San Cayetano; que trabajan en dirección contraria, en el amor y la solidaridad del que sufre. No son indiferentes al que está caído; comparten lo poco que puedan tener. Relacionándolo con la lectura de la Biblia, Jesús nos espera como aquel padre, que no espera a su hijo con un palo, luego de haber vendido sus bienes y darle la parte que le correspondía como herencia. Jesús nos espera con una fiesta, misericordioso y dispuesto a recibirnos con los brazos abiertos”, dijo Carlos Barbero.

    De la misma manera, recordó a Enrique Angelelli, quien ordenó de sacerdote al padre Roberto Musante. “Él se puso al lado de los pobres, de los humildes, acompañando sus reclamos de justicia, de derechos y de dignidad. Y eso no lo podían soportar los poderosos de su tiempo, esos que viven con su poder y sus capitales. La solución era matarlo. Como lo mataron a monseñor Romero, también por salir de la cultura de la indiferencia y ponerse al lado de la gente perseguida. Tampoco lo soportaron los poderosos y como a Jesús lo mataron. Y son peligrosos porque predican que todos somos hermanos y la única manera de relacionarnos, entre hermanos, es mediante el amor”, comentó Barbero.

    Luego de la comunión, se dio por terminada la misa y todos los fieles salieron en procesión hasta la ermita de Anta y Estrada para completar la jornada en homenaje a San Cayetano. A la salida del gimnasio de Ferroviarios; decenas de personas fueron acoplándose a la procesión con las tradicionales espigas de trigo que fueron bendecidas por los sacerdotes salesianos.

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