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  • Buscan solucionar la provisión de energía en barrios

    16/9/2015
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    El lanzamiento del Programa de Inclusión Eléctrica Nacional (PROINEN) propone un debate interesante en el distrito dado que viene a regularizar la situación de muchos “enganchados” que además viven en asentamientos.
    Este programa nacional propone, precisamente, que muchos vecinos dejen de estar “enganchados” a la red eléctrica con el fin de reducir los accidentes y siniestros derivados de instalaciones precarias y de las instalaciones interiores de las viviendas. Asimismo, esto también mejorará la estabilidad de las conexiones y del suministro, ante la eliminación de las denominadas “conexiones clandestinas”; por lo tanto se beneficiarían, en general, todos los socios de Cooperativa Eléctrica de Zárate (CEZ) en este caso.
    Sin embargo el programa encuentra un “freno”; la voluntad de los “enganchados” de regularizar su situación dado que deberán comenzar a pagar como cualquier otro titular de medidor. Pero, a su vez, lograrán el beneficio de ser incluidos dentro de los servicios sociales de Cooperativa Eléctrica.
    “El programa es de regularización eléctrica de la línea, no habla nada sobre tarifas; por lo tanto no se colocarán tarifas sociales y cada uno de los titulares deberá abonar el medidor convencional. Volvemos a repetir que este programa lo celebramos porque es un fuerte intento para que el distribuidor eléctrico, privado o público, en este caso la Cooperativa Eléctrica, pueda regularizar a los asentamientos de forma mancomunada con el Ejecutivo municipal”, expresó José Luis Mangini, titular de Cooperativa Eléctrica en diálogo con LA VOZ. “Se coloca un medidor convencional, como cualquier otro. No es una tarifa diferenciada, es la misma que pagamos todos. Pero hay que aclarar que la mayoría del barrio debe tener interesado en adecuarse al plan. Muchas veces nos pasó que dos o tres vecinos hablaban en nombre del barrio y nos comunicaban que querían regularizar la situación de todo el vecindario y cuando llegábamos al lugar con las asistentes sociales la mayoría del barrio quería seguir enganchado porque no querían pagar. Por eso hay que ser muy cuidadosos en este sentido, deben estar de acuerdo la mayor cantidad de vecinos decididos a regularizar sus líneas y luego pagar el servicio eléctrico sin distinción”, explicó Mangini.
    Y acá es donde se abre un debate interesante, está vigente este nuevo programa como herramienta para regularizar a muchos “enganchados” y mejorar, en general, el servicio eléctrico pero el “freno” está en los propios vecinos, paradójicamente, en los potenciales beneficiarios de este programa que muchas veces se niegan a colocar un medidor.

    Tarifa Eléctrica de Interés Social

    Pero ¿qué sucedería si muchos de los potenciales beneficiarios de este plan no pudieran abonar la energía eléctrica como cualquier otro socio de la CEZ?.
    En principio, hay que aclarar que no existen medidores comunitarios; en cambio lo que sí existe es la posibilidad de incluirlos en la Tarifa Eléctrica de Interés Social (TEIS).
    La ley provincial 12.698 establece que todas las distribuidoras eléctricas en el ámbito de la provincia de Buenos Aires podrán otorgar a sus usuarios residenciales con escasos recursos, existentes o futuros, imposibilitados de acceder o mantener el servicio eléctrico mínimo, tarifas 40% inferiores a las que sean reguladas en cada período hasta 150 kwh mensuales, la que se denominará Tarifa eléctrica de interés social” (T.E.I.S.).
    Pero en este sentido se debe tener en cuenta otra particularidad, muchas de estas familias, que están “enganchadas”, son electrodependientes y la gran mayoría viven en zonas periféricas donde no llega la red de gas natural. Por lo tanto poseen mucho consumo de energía y ampliamente superarían los 150 kwh mensuales que marca la tarifa social.
    “El programa es de inclusión eléctrica y no está la posibilidad de poner un medidor que mida a un barrio entero, y que además sea de carácter comunitario. Por lo tanto, cada uno de los frentistas deberá regularizar su situación colocando un medidor convencional. De nuestra parte, y tras la firma del convenio con el Ejecutivo municipal comenzaremos a regularizar las zonas que ellos nos indiquen, las cuales deben tener un criterio guiado por el sentido común en virtud de que no se trate de barrios asentados en terrenos privados, que tengan denuncia u orden de desalojo. Luego de que se firme el convenio comenzaremos a regularizar todas esas líneas, reemplazando cables y colocando postes para bajar con un medidor a cada domicilio. Y aquel que no pueda pagar tiene la posibilidad de adherirse al programa de tarifa eléctrica de interés social pero con un límite de hasta 150 kilowatts”, concluyó el presidente del Consejo de Administración de Cooperativa Eléctrica, José Luis Mangini.

    José Luis Mangini.

    José Luis Mangini.