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  • No hay imputados por el feroz tiroteo en el que resultó herido un menor

    10/1/2017
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    En la tarde del pasado sábado, Juan Manuel González, el niño de 12 años que quedó atrapado en un enfrentamiento armado en barrio Matadero, volvió a ser intervenido quirúrgicamente en el Hospital Garrahan de Capital Federal.
    En esta oportunidad, uno de los médicos que atiende al joven en el nosocomio porteño, advirtió que una de los drenajes colocados no estaba funcionando de manera correcta, dado que recibía un liquido de características distintas a las esperadas. Por esta razón, luego de mandar a analizar algunas muestras, se decidió realizar una nueva operación que, si bien no era riesgosa, presentaba su pertinente seriedad.
    Según comentó Jorge, padre de Juan Manuel, el profesional que realizó la operación “se encontró con que el abdomen estaba muy bien suturado y no había nada mal”, pero hallaron una fisura en el intestino delgado, que ocasionaba la emisión del fluido detectado, por lo cual se realizó la práctica y la sutura necesaria, para luego realizar un lavaje, sin dejar secuela. En este sentido, todo indicaría que el ingreso del proyectil –una bala de 9mm- al cuerpo de Juan Manuel habría desencadenado la lesión.
    Además, detalló el padre del menor, se detectó que la bala produjo una lesión en la cadera de Juan Manuel, pasando a cuatro centímetros de la medula y provocándole la rotura del hueso. “Todavía no lo van a intervenir porque la prioridad es estabilizarlo. Si bien lo vemos que está bien, está en terapia y tenemos que esperar cómo evoluciona. La recuperación es lenta, los médicos proyectan alrededor de un mes para que pueda dejar terapia intensiva y que Juan Manuel sea derivado a una habitación de sala”, explicó. Debido a las lesiones del estómago, el joven debe ser alimentado a través de las vías colocadas: “Los médicos lo controlan todo el tiempo, no le hacen faltar nada”.
    En lo que respecta a la investigación del hecho, si bien fueron brindados algunos nombres sobre los sospechosos del ataque, que estarían identificados por la familia y por vecinos del lugar, hasta el momento en la investigación que conduce la Fiscal Dra. Irene Molinari, no se han librado órdenes de detención, ni imputación alguna.
    Esto se debe a la necesidad de la Justicia por la declaración de un testigo que pueda aseverar la identidad del agresor, así como la sucesión de los hechos.
    En este punto, tanto Jorge, como fuentes judiciales consultadas, coincidieron que los vecinos del barrio tienen miedo de prestar declaraciones, dada la peligrosidad de las consecuencias en mano de quienes serian los atacantes.
    En el detalle del hecho, Juan Manuel recibió el impacto en la zona lumbar luego de quedar atrapado en un tiroteo entre dos sujetos; tras caer arrodillado, le pidió ayuda a un vecino porque no sentía las piernas y, en ese momento, el hombre salió a socorrerlo y cubrió al joven con su cuerpo. Instantes después, dos detonaciones más volvieron a producirse, pasando a centímetros del vecino y de Juan Manuel, las cuales podrían haber derivado en una tragedia mayor.
    Tanto Jorge, como su familia, expresaron su agradecimiento a Natalia Crivelli, Sonia Nores y Inés Casse, del Centro de Protección a la Víctima, que brindaron asistencia psicológica y acompañamiento; así como también María Gracia González y Gala Garrido del área de Desarrollo Territorial y del Cepam Matadero. Por otra parte, también agradecieron a la categoría 2004 del Club Central que brindaron una ayuda económica para la familia del joven.
    “Quiero destacar al Dr. Gustavo Moran, que le salvó la vida a mi hijo, no estaba en su turno, estaba de franco. Lo llamaron y no dudó. Por su oficio y su experiencia estamos muy agradecidos”, concluyó.

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