• Hoy 23 - Zárate - 15° / 15.2°
    • Despejado
    • Presión 1033.85 hpa
    • Humedad 65%
  • Madrugada ruidosa por el festejo del “último primer día de clases”

    15/3/2017
    Scan the QR Code

    Leé desde tu celular

    Durante la madrugada del pasado lunes y martes, centenares de jóvenes alumnos secundarios de instituciones educativas privadas, transitaron por las calles de la ciudad –fundamentalmente, del radio céntrico-, provocando varias detonaciones, ruidos de redoblantes y cánticos en el marco de los festejos por lo que definen como “el ultimo primer día de clases”.
    Tras el paso de los adolescentes, cuyos celebraciones se extendieron por dos días consecutivos, el malestar vecinal apareció ante la falta de control por parte de las instituciones frente a los desmedidos festejos de alumnos de colegios como el Sagrada Familia, el San Pablo, el Estrada, el Vanguardia y el Colegio de la Ciudad (que recibió al grupo de alumnos de la institución con un desayuno).
    “Entiendo que sea una tradición que se repite todos los años, pero esta vez fue todo exagerado. No era un colegio, eran varios; no era un grupo de alumnos, eran cientos y no lo hicieron una hora antes del ingreso a clases, lo hicieron durante toda la madrugada”, expresó con un marcado malestar una vecina de la zona céntrica.
    Vale decir que esta modalidad de festejo no es exclusiva de Zárate, sino que se repite en distintos puntos del país. Algunos con acciones más exacerbadas, otras más medidas. Lo cierto que la mañana del lunes y martes recibió a varios vecinos con el malhumor de haber pasado una mala noche.
    Desde la Secretaría de Seguridad de la Municipalidad de Zárate, confirmaron que se recibieron varios llamados por “ruidos molestos”, pero que no se denunciaron ataques a vehículos u otros actos en la vía pública, excepto algunas pintadas y restos de pólvora producto de las detonaciones y las bengalas.

    CARTA DE LECTORES

    Vecinos se quejan por el desborde de estudiantes que festejan “el último primer día de clases”

    En horas tempranas de la mañana de los días lunes y martes pasado los vecinos de las calles cercanas al Instituto Vanguardia y al Colegio de la Ciudad, despertaron con el bullicio callejero de los alumnos de esos establecimientos y de otros que han tomado la costumbre de visitarse.
    Según sus propios dichos, el lunes, los adolescentes festejaban el último primer día de clase, a lo que parece le agregaron el martes como el festejo del último segundo día de clases.
    Lo que a simple vista parece una alegre pandilla de escolares ansiosos por ir a Bariloche, a poco de auto-motivarse con cánticos, gritos, explosiones de petardos y buscapiés, mas el peligroso agregado del encendido de bengalas, termina con la calma de los vecinos, exacerba la propia conducta de los chicos y crispa los sentidos de cualquier transeúnte que quede envuelto en esa batahola humana.
    ¿Hasta cuándo ( se preguntan los vecinos) las autoridades de los establecimientos educativos van a admitir estos disturbios?.
    Lejos quedaron los tiempos en que los docentes cuidaban celosamente la representación adentro y afuera de su Escuela ante el resto de la comunidad. Ahora son prescindentes de lo que pasa puertas afuera y por lo que los vecinos cuentan también se les hace difícil mantener el control puertas adentro a tenor del bullicio que inunda por lo menos, la manzana donde se localizan los colegios.
    Después del paso de estas inocentes hordas quedan chicos llorando porque no pueden abrir los ojos por el humo de las explosiones, veredas y calles llenas de restos de papeles, capsulas de explosivos quemados, un profundo olor a pólvora y nervios crispados.
    ¿Estamos esperando una tragedia para como siempre buscar a los culpables? o nos hacemos cargo de la prevención de lo que ya no será un accidente sino un incidente.
    Un vecino

    Imagen tomada a un grupo de estudiantes zarateños.

     

    Nuestras oficinas