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  • “Queremos vivir en una sociedad justa”, dijo el padre de Juan Manuel Macedo

    20/3/2017
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    La movilización terminó con las palabras de Juan Domingo Macedo, papá de Juan Manuel. Primero improvisó algunas palabras entre el llanto y el dolor y luego leyó una carta de su hija, Lorena. “Agradezco a todos por movilizarse, Zárate está despierto, la gente está despierta. El poder no está en la municipalidad o en la cámara de diputados, el poder está dentro de cada uno de nosotros. Todos queremos vivir en una sociedad justa, libre y soberana, donde reine el amor y la paz. Estas son las palabras que hubiera querido decir mi hijo. Y en una sociedad que no se realiza, ninguno de nosotros nos podremos realizar de forma personal. Debemos y tenemos la obligación de criar a cada uno de nuestros hijos; inculcándole el amor, la paz y la felicidad de todos, no solamente de cada uno. Le quiero decir a quienes ostentan el poder político, económico y a quienes creen que son dueños de todos nosotros; que solamente nosotros somos dueños de nosotros. No venimos a buscar rencores, odios ni agresiones; quiero que en cada una de las mentes de los zarateños y de los argentinos sepan que vivimos en una comunidad y en esa comunidad quien las hace las tiene que pagar, eso es una comunidad organizada. Sea quien sea, ningún hijo tiene prioridad, todos somos hijos de la vida. Debemos unirnos todos. Mi hijo les estaría mandando, en este momento, un mensaje de paz y amor. Nosotros no vinimos a hacer política partidaria, ni política en seguridad ni nada, solicitamos nuestros derechos y estos derechos deben ser garantizados por aquellos a quienes les corresponde hacerlo. Que esto sirva para tomar conciencia. Nadie es diferente a nadie, ni los hijos de los políticos, de los jueces y de los empresarios. Nuestros hijos necesitan y merecen tener educación, pero en esta sociedad nadie puede estudiar porque no se puede salir de nuestras viviendas a raíz de la inseguridad”, reflexionó Juan Domingo. “Juan Manuel está presente, yo sé que es así”, cerró.

    Carta de su hermana

    Como corolario leyó la carta de Lorena, hermana de Juan. “Una vida. 27 años, una mamá, un papá, tíos, abuelos, hermanos, miles de amigos, una novia. Un pasaporte a estrenar que no pudo ser estrenado, una carrera a medio terminar, una bicicleta que ya no va a ser pedaleada, un instrumento que no me va a despertar más a la hora de la siesta y miles de millones de inseguridades. Nos arrebataron una vida y nos dejaron tantas cosas sin poder disfrutar. ¿Por qué? ¿Por qué a mi hermano? El era un ser de luz, lleno de energía, de bondad, era lo más desinteresado del mundo. Si querían robarle algo se los hubiera dado todo, sin dudarlo, no hacía falta quitarle su vida. No me explico cómo puede existir tanta maldad en este mundo. Como una persona puede ser capaz de robarle una vida a alguien, así porque sí, por un auto, por un celular, por lo que fuera, no existen razones ni justificación alguna para matar a alguien y ser capaz de dormir tranquilo. Menos a Juanma, el siempre fue una persona transparente, sin malicia, con exceso de bondad. Sólo tengo palabras de agradecimiento para toda la gente que nos apoyó y nos apoya. Son muchas las personas que lo querían, lo sé, y me lo hicieron saber y me llenaron de energía y fuerzas para seguir adelante, porque él lo hubiera querido así. ¿Qué es la justicia? Según el diccionario es el principio moral que inclina a obrar y juzgar respetando la verdad y dando a cada uno lo que le corresponde. Justo hubiera sido que mi hermano siguiera vivo, llenando de alegría como lo hizo siempre, viviendo, disfrutando todo lo que tenía por delante. Uno de mis aliados en la vida me dijo una vez: solo hay que sentarse y esperar, porque todo en la vida vuelve. Y ese ser humano, si es que así se le puede decir, va a sufrir todo el dolor que nos dejó, y esa vida que se llevó y mi hermano tenía por vivir. Desde mi lugar agradezco mucho a todos mis compañeros, y jefes del trabajo, ellos me ayudaron en todo momento a que todo este difícil proceso fuera más fácil para nosotros. Gracias a todos, desde el que se molestó en escribir un mensaje, hasta el que nos sostuvo el llanto a toda la familia. Juanma, mi loquito bueno, va a vivir siempre en los corazones de todas las personas que lo queríamos, de eso que no les quede dudas”.

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