Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!
  • Hoy 22 - Zárate - 12.3° / 14.9°
    • Despejado
    • Presión 1022.79 hpa
    • Humedad 57%
  • Homenajearon una obra de la escritora Marisé Monteiro

    12/9/2017
    Scan the QR Code

    Leé desde tu celular

    El grupo tilcareño de teatro “Mojuti” acaba de celebrar en la ciudad jujeña de Tilcara los 17 años del espectáculo que vienen representando desde el año 2000; el mismo está titulado “La noche que velaron a Juan Lavalle”, escrito por la escritora y dramaturga zarateña, Marisé Monteiro. Se trata de una obra que, por si fuera poco, lleva música de Eduardo Falú y letra de Ernesto Sábato.
    Se trata de una puesta en escena que disfrutaron más de 250 mil espectadores y ha sido declarada “De Interés Provincial y Municipal”; reconocida también en el ámbito de la Legislatura de la Provincia de Jujuy como “Patrimonio de la Ciudad”.
    El espectáculo pertenece al ciclo de turismo cultural “La historia en su lugar”, creado por Marisé; el cual se que propone contar la historia en el lugar que ocurrió. Bajo esta interesante premisa teatral se han realizado otras obras también en distintos barrios de la ciudad de Buenos Aires como así también en otras provincias argentinas y alcaldías de España.
    Particularmente; “La noche que velaron a Juan Lavalle” revive la noche del 10 de octubre de 1841, cuando las desbastadas tropas de la Cruzada Libertadora se detuvieron en Tilcara, antes de continuar la retirada hacia Bolivia, para poner a salvo del enemigo el cadáver del general Juan Lavalle, muerto en la ciudad de Jujuy el día anterior por una partida de milicianos federales.
    La obra comienza cuando el público es convocado frente a la Antigua Capilla por dos legendarios vecinos del lugar que informan los rumores llegados desde Jujuy sobre la muerte del General Lavalle. A partir de allí y apelando a la magia del teatro, como si ingresaran en el túnel del tiempo los espectadores participarán de la llegada y accionar de ese grupo de soldados, cansados de tantas derrotas y sinsabores que acosados de cerca por el enemigo avanzan por la quebrada con la única causa heroica que les queda para continuar: cruzar la frontera para que al fin pueda descansar en paz su jefe amado.
    El elenco está integrado por Margarita Mery Cayo Pozo, Claudia Sofía Arraya, Gloria Maía del Herto Ayarde, Hugo Urbano Calizaya, Hugo Víctor Arraya, Fernando Fabio Paredes, Elber Fabio Nehuen Paredes, Delo Walter Ayarde, Esteban Eduardo Calizaya, René Eduardo Flores, y Gonzalo Luis Gaitán. La asistencia técnica pertenece a Jorge Omar Sulca y Marcos Leonel Gaitán; el diseño de vestuario a René Diviú y Margarita Mery Cayo Pozo y la nueva puesta de luces y sonido a Nacho Medina y Santiago Muñoz. La puesta en escena y dirección general está a cargo de Hipólito Rafael Gaitán.

    Dice la historia

    “En la madrugada del 9 de octubre de 1841, el general Juan Galo de Lavalle murió en la ciudad de San Salvador de Jujuy, en la casa de Zenarrusa (Hoy Museo Histórico Provincial). El hecho no está para nada esclarecido. La versión más difundida cuenta que un grupo de milicianos federales, al ver luz en la casa donde hasta el día anterior se había alojado el Dr. Vedoya, abrió fuego y una bala que atravesó la puerta fue a darle mortalmente en la garganta; sin que su victimario, José Bracho, supiera en un primer momento que el hombre al que su tiro había derribado accidentalmente era nada menos que el jefe de la cruzada antirrosista.
    El anuncio de la muerte del general causó estupor en su ya desbastada tropa, que lejos de dispersarse para salvar sus vidas, decidió continuar la lucha por la única causa heroica que le quedaba por cumplir: llegar hasta la frontera de Bolivia, para poner a salvo los restos de su jefe. Ya en el poblado de Tilcara, ubicado a casi 70 kilómetros de la capital jujeña, el ejército que portaba el cuerpo de Lavalle se detuvo para velar sus restos. No existe documentación sobre el tiempo que permanecieron allí, pero los historiadores coinciden en que dada la proximidad de las tropas enemigas sólo fueron un par de horas. No hubo velorio oficial, sólo un breve responso.
    Después de emprendida la marcha y como el cadáver había empezado a descomponerse, decidieron 30 kilómetros después descarnarlo a orillas del arroyo de Huacalera. Con el corazón en un tachito de agua ardiente y los huesos guardados en cajas, cubiertos con arena fina y seca del camino y la cabeza envuelta en un pañuelo blanco muy ajustado, esos 178 hombres y su amante, Damasita Boedo, continuaron la marcha hasta cruzar el pueblo de La Quiaca, confín de la Patria, y penetrar en suelo boliviano el 17 de octubre, día ese en que su general Lavalle hubiera cumplido 44 años.
    Los Restos del General Lavalle fueron depositados en la catedral de Potosí el 22 de octubre de 1841 y en 1861 fueron, finalmente, repatriados a la Argentina, donde descansan en el cementerio de la Recoleta en la ciudad de Buenos Aires”, es la sinopsis de la representación teatral de la escritora local, Marisé Monteiro.

    Una escena de la obrea que recrea la muerte de Lavalle.

    A %d blogueros les gusta esto: