• Hoy 19 - Zárate - 10° / 11.5°
    • Despejado
    • Presión 1044.11 hpa
    • Humedad 88%
  • La maldición del HCD: Ningún presidente del Concejo Deliberante pudo ser intendente

    15/11/2017
    Scan the QR Code

    Leé desde tu celular

    Los políticos que peinan canas repiten la leyenda una y otra vez, advirtiendo a los nuevos dirigentes sobre esta “pesada maldición”; un presidente de Concejo Deliberante nunca fue intendente en Zárate.
    Cada vez que alguien retoma dicha leyenda vernácula saltan los refutadores intentando ir al archivo, aunque en vano. Seguidamente los “viejos lobos de la política doméstica” aclaran que se fijan en el período contemporáneo, desde 1983 hasta la fecha, periodo signado por una continuidad de gobiernos democráticos.
    Pero la leyenda es aún más “inquietante”, ya que estos oráculos políticos extienden esa “maldición”; indicando que ningún concejal terminó siendo electo intendente, excepto el propio Osvaldo Cáffaro.
    Aquí sí es necesario sobrevolar el archivo. Osvaldo Cáffaro es afiliado al Partido Socialista desde 1982, resultando electo secretario general de ese partido durante 1997-1999 y en el 2006-2007. Fue electo concejal en las elecciones de 1999 y ejerció su rol de edil hasta el 2001; fecha en que asumió su banca de diputado provincial desde el año 2001 hasta el 2005.
    Cabe aclarar que durante su corto período en el Concejo Deliberante, Cáffaro no fue presidente del cuerpo sino que ese lugar estuvo a cargo de Carlos Lacceta, del mismo Partido Socialista, durante 1997 y 1999. Fue el propio Lacceta quien tomó juramento a Cáffaro. Y luego fue elegido como presidente del cuerpo en los dos años de concejal del actual intendente Angel Ernesto Antón, de 1999 a 2002. Así lo confirma el propio libro del historiador Sergio Robles, “Historia y Funciones del Concejo Deliberante de Zárate”.
    El caso del intendente vendría a refutar la leyenda, o para muchos la “maldición”, pero los propios viejos operadores políticos se defienden diciendo que Cáffaro fue diputado provincial en el medio y durante los dos años que precedieron a su intendencia (del 2005 al 2007) no ejerció funciones públicas.
    Más allá de estos casos, lo cierto es que nadie siendo concejal, o presidente del cuerpo de ediles, realizó una campaña para intendente y ganó. El caso más reciente y cercano fue Abel Furlán, quien no pudo obtener la intendencia.
    Repasando los nombres de los últimos intendentes, Aldo Arrighi, Oscar Morano, Abel Bernués y Osvaldo Cáffaro; sólo éste último fue concejal previamente, pero hizo campaña luego de ser legislador provincial. Por eso muchos comparan esta leyenda con la que pesa sobre el sillón de la gobernación de la provincia de Buenos Aires, que ningún gobernador bonaerense pudo alcanzar la presidencia.
    En estos días de intensas negociaciones políticas por la presidencia del cuerpo de concejales, muchos susurran esta leyenda a modo de chicana o chiste. Los que siempre relacionan algún tipo de deporte con la política no tardan en mencionar que los “records están para romperse” haciendo una analogía con esta leyenda. Pero en 200 años de historia argentina, la “maldición” pesa sobre quien pretenda ser presidente viniendo desde la gobernación de la provincia; y sigue pesando a nivel local para quien detente ser intendente habiendo sido presidente del HCD, o quien intente saltar al sillón de Rivadavia 751 desde una banca de concejal.