• Hoy 20 - Zárate - 6.8° / 8°
    • Despejado
    • Presión 1032.3 hpa
    • Humedad 90%
  • La usurpación de un terreno público en barrio Reysol sin solución a la vista

    19/1/2018
    Scan the QR Code

    Leé desde tu celular

    En el mes de marzo del año pasado, una violenta jornada tuvo lugar en Reysol, luego de que un grupo de personas tomara por la fuerza un predio del barrio, ante la oposición de vecinos del lugar y autoridades que se hicieron presentes a fin de evitar la usurpación.
    Diez meses pasaron de aquel día y, por el momento, el escenario poco ha cambiado. Por estos días, los vecinos continúan expresando su malestar, con una marcada negativa a la proliferación de un asentamiento en el lugar. En este marco, con el propósito de contener la situación, a la espera de una resolución final de parte de la Justicia, desde la Municipalidad puntualizaron en trabajar en la contención de los habitantes del lugar, puesto que hasta el momento, no se libró la esperada orden de desalojo del terreno.
    Se trata del predio ubicado entre las calles Soler, Falucho, Pueyrredón y Rodríguez Peña. Allí, un grupo de familias se apropió del predio perteneciente al Estado Municipal y, a pesar de la existencia de distintos montículos, instalaron algunas construcciones precarias con el objetivo de establecerse; las negociaciones con los funcionarios municipales para que abandonen el terreno por la vía del diálogo no rindió frutos, por lo que desde la Municipalidad formularon la pertinente denuncia, en aras de lograr la orden de desalojo por parte del Juzgado de Garantías.
    Algunas semanas después de la usurpación, el Municipio recibió el primer revés de parte de la Justicia, que no autorizó el pedido de desalojo; la decisión, tomada por el Juez de Garantías Dr. Julio Grassi, se vio respaldada por un informe provincial, donde se determinaba que el predio en cuestión, pertenecía a un asentamiento preexistente, por lo cual, no se pudo concretar el desalojo, en función de lo establecido en la Ley de Hábitat de la Provincia de Buenos Aires, que impide este tipo de acciones en predios categorizados como “Villas o asentamientos”; en este punto, existe la mirada subjetiva sobre los límites del asentamiento ubicado a metros del lugar que, según insisten desde el Municipio, no pertenece al predio actualmente ocupado.
    Ahora bien, esto derivó en que la Municipalidad, iniciará gestiones para lograr la presencia de las autoridades de la Subsecretaría Social de Tierras de la Provincia de Buenos Aires, a fin de que realicen la inspección en el terreno, y definan certeramente la situación del lugar.
    Finalmente, en las últimas semanas del año pasado, los funcionarios provinciales arribaron a la ciudad –luego de varias idas y vueltas, donde predominaron las cancelaciones del compromiso- donde constataron los límites del asentamiento, además de otros factores de interés para la elaboración del informe del que se servirá la Justicia para resolver la situación.
    Tras el encuentro celebrado entre las autoridades municipales y provinciales, desde el Ejecutivo Municipal auguraban que, a raíz de la buena predisposición encontrada durante la reunión y el relevamiento realizado junto al personal de área de Hábitat municipal, desde la provincia se elaboraría un informe positivo, que permitiría destrabar la causa y avanzar con el pedido de desalojo. En aquel encuentro, los miembros de la Subsecretaría Social de Tierras, también pudieron llevarse las cartas presentadas por los vecinos ante la Secretaría de Desarrollo Humano y Promoción Social, así como también en el Concejo Deliberante, reclamando por el desalojo del predio.
    Lo cierto, es que restan pocas semanas para cumplirse un año de la ocupación, y los ánimos en el barrio comienzan a mostrar signos de impaciencia. Es que hasta el momento, la dependencia provincial no ha emitido el respectivo informe, logrando la dilación de aquello requerido por los vecinos, quienes aseguran que la situación en el lugar, no responde a una necesidad de hábitat (existente en el distrito, y reconocida por el Ejecutivo Municipal), sino a una especulación inmobiliaria.
    Pero además de la inconformidad vecinal, este escenario coloca como damnificado al todo el Estado Municipal, dado que el predio –bajo la denominación catastral “2i”- presenta título de propiedad y escritura a nombre del Municipio. En el terreno lindero al usurpado, se encuentra ubicada una cancha de fútbol y una plaza para los chicos del barrio, mientras que en otro sector, la Municipalidad había colocado varios montículos de tierra para evitar este tipo de acciones. En este sentido, una de las parcelas tiene un proyecto presentado ante la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires, con el objetivo de radicar allí la construcción de un jardín de infantes de seis salas para el barrio, el cual ya recibió su aprobación y se encuentra a la espera del llamado a licitación de parte del Ministerio de Educación de la Nación.

    Nuestras oficinas