Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!
  • Hoy 24 - Zárate - 12.8° / 14.6°
    • Nublado
    • Presión 1035.64 hpa
    • Humedad 63%
  • Vecinos carecen de baños públicos en Costanera y el Parque Urbano

    25/1/2018
    Scan the QR Code

    Leé desde tu celular

    “Lo que hace diferente una ciudad no es sólo su arquitectura o planificación sino los símbolos que sobre ella construyen sus propios habitantes. Los símbolos cambian como cambian las fantasías que una sociedad despliega sobre una ciudad”, expresa una de las más reconocidas arquitectas y estudiosas del urbanismo de las ciudades, Sara Vaisman.
    Precisamente en los últimos años los conflictos sobre el espacio público fueron asociados al impacto del crecimiento acelerado y desordenado del hábitat en la periferia urbana, sin adecuación a las estrategias de desarrollo urbano locales.
    En cuanto a Zárate, el municipio ha reducido una demanda de “cuidemos del espacio público” a un litigio particular entre privados que sirvió de plafón para una campaña electoral y del cual hoy no se tiene más novedades.
    Pero lo cierto es que se trata de una discusión que se limitó a instancias de este predio en costanera y no se abrió a una discusión más profunda que pueda devolverle poder de decisión a los ciudadanos sobre qué hacer con los espacios públicos.
    Y dos de los espacios públicos recuperados por la actual gestión municipal es costanera y parque urbano. Hoy estos dos predios tienen el mismo problema, la falta de baños públicos. Pero este viejo reclamo trae consigo otra situación; el avance de otras obras en ambos espacios que no parecieran ser tan necesarias como los sanitarios.
    En el Parque Urbano, la situación es preocupante porque se trata de un reclamo que data desde el primer día en que se recuperó dicho espacio. A la par, y desde hace tres años, se vienen desarrollando otras obras como la colocación de parterres de piedras y ahora una pérgola. Lo más llamativo de todo es que hay un baño químico pero que solamente es destinado para los trabajadores que están haciendo la pérgola. Luego mantiene un candado. De la misma manera, y quizás lo que más debería preocupar es que algunos comercios de la zona ofrecen sus baños a cambio de una colaboración o, directamente, obligan a los vecinos a consumir algo para utilizar los sanitarios.
    Retomando lo mencionado por Vaisman, es difícil pensar la planificación de un espacio como el Parque Urbano sin sanitarios públicos teniendo en cuenta que los vecinos allí permanecen, durante el verano, por lo menos dos o tres horas. Hidratándose pero sin baños. Cuál es la proyección que hacen los vecinos o el universo simbólico que rodea a todas las personas que asisten al parque urbano. En otras palabras, cómo hacen para no ir al baño al cabo de tres horas, con muchos niños que también acuden, o cómo se preparan para ir a este espacio teniendo en cuenta esta incomodidad.
    La instalación de sanitarios, aunque sean químicos, no está dentro de las obras a corto plazo planificadas por el municipio, actitud contraria a la tomada cuando organizan un evento masivo en el cual colocan cinco o seis baños en un sector del parque.
    Lo mismo ocurre en costanera, allí hay dos baños viejos, que eran parte de la edificación del antiguo balneario municipal. Se habilitaron posteriormente a la inauguración del Paseo de la Ribera y su mantenimiento nunca fue óptimo.
    Pero allí ocurre algo más, la mayoría de los transeúntes utilizan los sanitarios ubicados en Ciudad del Tango, por ende estos dos pequeños sanitarios siempre se encuentran desbordados, sucios y con una demanda constante en relación a que no hay, a lo largo de toda la costa, baños públicos repartidos estratégicamente para que niños, adultos y abuelos puedan pasar más tiempo allí.
    Los gobiernos comunales son quienes se encargan de estos espacios regulando la normativa, creando nuevos predios e invirtiendo en ellos. Es necesario entonces seleccionar maneras simples de hacer las cosas, por ello se deben impulsar acciones orientadas a la mejora de los espacios públicos con medidas sencillas que requieren de inversiones menores pero que exigen de un mayor esfuerzo conjunto con la comunidad”, son algunas de las notas de Raquel Perahia, una arquitecta perteneciente a la Universidade Federal do Rio Grande do Sul. Parece que sin saberlo estaba pensando en Zárate, en el Parque Urbano y en la costanera; y en cómo con una mínima inversión el municipio podría comprometer a los vecinos en el uso y el cuidado de sanitarios en estos predios recuperados para la comunidad.

    El baño de Ciudad Tango en la Costanera.