• Hoy 21 - Zárate - 7.9° / 8.9°
    • Nublado
    • Presión 1029.02 hpa
    • Humedad 88%
  • “No somos usurpadores, todos pagamos por los lotes y somos todas familias de trabajo”

    2/2/2018
    Scan the QR Code

    Leé desde tu celular

    Desde hace algunos días, un grupo de vecinos del barrio Los Pinos se encuentra sumergido en la incertidumbre; meses atrás, compraron varios lotes de un predio ubicado sobre calle 48, pero días pasados, una persona se hizo presente en el lugar con una orden de desalojo, y asegurando ser el titular legitimo del terreno.
    Son alrededor de 40 familias que todavía no salen de su asombro. Todo comenzó hace alrededor de siete meses, cuando un hombre de apellido Machado se acercó a una familia que vive en el predio desde hace más de 15 años, notificando ser el titular de la propiedad. A través del “boca en boca”, comenzó circular la información de que el predio sería loteado y se pondría a la venta cada lote.
    Así, varias familias comenzaron a visitar el lugar y a entrevistarse con Machado con fines comerciales, puesto que en todo momento exhibió la documentación que acreditaba la titularidad del predio. Pero hace algunos días, otro supuesto propietario apareció en el lugar.
    En diálogo con LA VOZ, Rocío Lescano, quien vive desde hace varios años allí, explicó: “Esto comenzó hace tres semanas. Vinieron con la Policía diciendo que tenían una orden de desalojo, pero no mostraron ningún papel. Desde ahí se convocaron todos los vecinos que van a vivir en el barrio. Estamos en la incertidumbre porque no sabemos cuándo va a haber un desalojo, si lo va a haber o no. La última vez que vinieron eran alrededor de treinta policías, y estaba la DPU también, y no hicieron el desalojo porque había menores”.
    Según manifestaron a este medio, los vecinos confían en el único interlocutor que tuvieron al momento de la compra del terreno: Marcelo Machado.
    “Machado vino y se presentó como dueño del campo, y nos cedió una parte para que hacer la casa”, contó Rocío. En el lugar no hubo cartel de venta, sino que la información fue circulando a través del dialogo entre los vecinos.
    El predio, se encuentra ubicado en Pavón y calle 48; las familias –algunas ya residentes, y otras en proceso de construcción- aseguran que resistirán hasta las últimas instancias el desalojo.
    “El abogado que defiende a la otra parte, es Pablo Noceti. En el último intento de desalojo se presentó él sin ninguna documentación que diga que iba a haber un desalojo. Estuvo 20 minutos y se fue”, explicaron.
    Mientras desde la parte que hoy se pronuncia como legítimo propietario del predio, se resisten a mostrarles a los compradores de buena fe la documentación, según aseveraron, Machado se encuentra hoy a la cabeza del reclamo junto a los vecinos, participando de las reuniones con funcionarios municipales.
    En el encuentro de ayer en el Palacio Municipal, los vecinos recibieron la confirmación de la existencia de una orden de desalojo, según la información proporcionada por el área de legales de la comuna. Por ahora, los vecinos deberán aguardar una reunión entre los abogados de Machado, y los representantes legales de la Municipalidad, a fin de esclarecer la situación, que hasta el momento se encuentra envuelta en un manto de confusión.
    “Hay algo raro acá, no entendemos por qué no nos dan una explicación o nos muestran papeles de que son los dueños. Sólo exhiben la orden del supuesto desalojo, que no nos dejan leer. Nosotros tenemos los papeles que ya presentamos por haber comprado, todo sellado por escribanía. No somos usurpadores, todos pagamos por los lotes. Somos todas familias de trabajo”.
    Los vecinos, se encuentran acompañados por los referentes de la ONG Gritos de Corazón, Mario Lucero y Jorge Ortiz. Según describieron, en la jornada de ayer también realizaron la pertinente presentación formal del caso en las oficinas de la Defensoría del Pueblo, ubicada en la sede de la Universidad de Lomas de Zamora, a fin que lograr el acompañamiento del organismo para dirimir este litigio.

    Nuestras oficinas