• Hoy 21 - Zárate - 20° / 21.5°
    • Despejado
    • Presión 1026.43 hpa
    • Humedad 70%
  • La recreación de la Orquesta Francini-Pontier y su única actuación en el Anfiteatro “Homero Expósito”

    7/2/2018
    Scan the QR Code

    Leé desde tu celular

    (*)Colaboración de: José Coló
    Con el objeto de recordar los espectáculos relacionados con el tango que se llevaron a cabo en el Anfiteatro “Homero Expósito” durante la primera mitad de la década del ’90, me referiré, en esta ocasión, a un hecho inédito e irrepetible que se concreto en 1991. En el comienzo de ese año, la Comisión de tango, respaldada por la Municipalidad, y la Dirección Municipal de Cultura, nos propusimos el objetivo de organizar otro festival de tangos en el mes de marzo, como había ocurrido en el ’88 y en el ‘89. Pero, también se pensó que era fundamental que, como en otros festivales realizados en distintas zonas del país, el nuestro debía tener su concurso de cantores.
    Existía, además, entre los apasionados tangueros, que habían trabajado en los otros proyectos, una interesante idea, difícil de concretar pero no imposible: realizar un homenaje a los desaparecidos maestros de Zárate y Campana, Armando Pontier y Enrique Mario Francini, recreando la orquesta que ambos habían formado en el año 1945.
    Los miembros de la Comisión organizadora, con la participación personal del Intendente Arrighi y la especial intervención del pianista y compositor campanense Héctor ‘Chupita’ Stamponi, juntamente con la Dirección de Cultura, trabajamos afanosamente para obtener los recursos necesarios para financiar este nuevo objetivo, y, por supuesto, reunir a quienes podían facilitar datos para concretar la formación de la agrupación orquestal con el mismo estilo de aquella de la década del ’40. Y la responsabilidad de llevar a cabo tan ambicioso proyecto recayó sobre uno de los integrantes de aquella formación que aún seguía en actividad, el bandoneonista Nicolás Paracino, que había formado parte de la orquesta desde sus comienzos y que después siguió con la que dirigió solo Pontier. El músico, que conocía, como nadie, la trayectoria de la agrupación, gustoso se abocó a la tarea de buscar los arreglos musicales y a los músicos que reemplazasen a los originales, y, muy especialmente, a quien fuese un digno ejecutante de violín, capaz de emular al virtuoso Enrique Mario Francini. El mismo Paracino reemplazaría al codirector del conjunto, el zarateño Armando Pontier. El otro integrante convocado para este proyecto fue uno de los cantores de la inolvidable dupla: Alberto Podestá.
    Paralelamente a las tareas para la concreción del ambicioso objetivo, el maestro Virgilio Expósito se dedicó a la preparación del certamen de cantores (voces masculinas y voces femeninas) elaborando un minucioso reglamento.
    Los músicos seleccionados, con la dirección de Paracino, se reunieron durante varias semanas en la sala de ensayos de la Asociación del Profesorado Orquestal (APO), ubicada en Sarmiento 1676 de Capital Federal, para ajustar la sonoridad de la orquesta de los recordados maestros.
    Y el 23 de marzo de 1991, el imaginario telón del anfiteatro volvió a levantarse para que Antonio Carrizo, Oscar Izurieta y Mario Montanari dieran paso a: Tedesco con su conjunto; a los ya conocidos Amado, Di Rino y Etulain (esta vez con Faina y Pinedo); a los vocalistas locales Francisco Brito y Luis Vernet; al conjunto Folklórico Municipal, dirigido por Griselda y Jacinto Cesario, en su primera coreografía tanguera; al “Trío 90” de la Ciudad de Olavarría; al poeta Héctor Negro; a los cantores de la orquesta de Pontier Roberto Florio y Luis Correa; a la última ronda del certamen de cantantes, y al esperado gran final: la impecable actuación de la recreada orquesta de Francini y Portier con la voz de Podestá que, con los primeros acordes, hizo vibrar los corazones de aquellos que habían bailado al compás de tan inconfundible estilo.- “Parecía que tenía a Francini y a Pontier detrás de mi” – fue el comentario posterior de Alberto Podestá. Aquella culminación, como se suele decir: “a toda Orquesta”, quedó grabada en el recuerdo de los aficionados al tango y en un video, y el comentario de ese acontecimiento sin precedente se prolongó durante varias semanas en Zárate, Campana y en la misma Capital Federal. Lamentablemente aquella formación orquestal que sonaba casi como la original, no tuvo la oportunidad de volver a presentarse en público, a pesar de los intentos que se hicieron para procurar alguna actuación en algún canal de televisión capitalino.
    La recreada orquesta de Francini – Pontier tuvo en aquella noche estival, en el Anfiteatro “Homero Expósito”, su debut y despedida.

    Alberto Podestá.

    Enrique Mario Francini y Armando Pontier.

    Nuestras oficinas