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  • Triple crimen del Barrio 6 de Agosto: la Justicia continúa investigando y buscan elevar la causa a Juicio

    24/2/2018
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    A comienzos del mes de octubre, toda la comunidad se vio conmovida ante un sangriento robo ocurrido en el barrio 6 de Agosto, donde dos mujeres y un niño por nacer, perdieron la vida a mano de tres delincuentes armados que irrumpieron en la vivienda, logrando sustraer una importante suma de dinero.
    Por el hecho, hasta el momento se encuentran detenidos dos de los tres hombres que habrían participado del brutal crimen. Uno de ellos es Orlando Guillén, de 62 años, oriundo del barrio Lubo de Campana, y con antecedentes por delitos bajo la modalidad de entradera. Este sujeto, se presume que es quien estacionó el automóvil Ford Mondeo gris frente a una vivienda, ubicada en las cercanías del cruce de calle 4 y Pasaje Libertad.
    Con él, también se encontraba Julio Cesar Reynoso, quien también se encuentra detenido. Reynoso, de 32 años, tenía domicilio en la calle Sáenz Peña 1553. Este sujeto también ostentaba un pequeño prontuario. Había sido pasado a disponibilidad desde el Servicio Penitenciario, donde se desempeñaba bajo el rango de Cabo. Guillén pasa sus días alojado en la Unidad Penitenciaria Nro. 21 de Campana; Reynoso, en cambio, se encuentra alojado en Junín, puesto que, como agente penitenciario, había trabajado en la Unidad 21.
    El individuo restante que participó del hecho, sería Claudio “el pulga” o “el tuerto” Lubo, quien hasta el momento continúa prófugo de la Justicia. Lubo, tuvo una tarea clave en el golpe: fue el encargado de llamar en la vivienda ubicada frente al domicilio donde descansaban los hermanos Samuel y Heber Quispe, y sus parejas, Sergia Matilda y Carmen Rosa Llanos García, esta última embarazada de siete meses.
    Desde esa vivienda, los delincuentes ajustaron los últimos detalles del plan. Con un llamativo sigilo, envenenaron a los perros de la cuadra para evitar sorpresas y reducir al mínimo el alerta de su presencia.
    El plan era específico. Irrumpir en la vivienda de las familias Quispe-Llanos García, reducir a todos los ocupantes, encontrar el dinero y escapar del lugar. Una tarea sencilla para quienes ya habían operado bajo esas técnicas. Durante más de dos horas, los delincuentes discutieron y organizaron el plan. Prepararon allí una maza, y algunos guantes de látex. Cerca de las cuatro de la madrugada, los sujetos ingresaron al domicilio de la familia Quispe, rompieron una reja de la ventana trasera de la vivienda y lograron acceder al interior de la construcción, a la vez que vociferaban insultos y blandían sus armas de fuego.
    Una vez adentro,  redujeron a todos los ocupantes y los ubicaron en una habitación. Luego maniataron a los hombres de la casa, los hermanos Quispe, y el padre de las hermanas Llanos García. Las mujeres, quedaron sin ataduras, en el suelo junto a sus parejas.
    El escenario parecía controlado para los delincuentes, y el objetivo, hacerse con botín superior a los 60 mil pesos, estaba al alcance de las manos. Pero de un momento a otro, todo cambió y sobrevino la masacre.
    De los tres delincuentes que se encontraban dentro de la vivienda, dos de ellos comenzaron a recorrer las habitaciones en busca del efectivo, según las indicaciones brindadas por los hermanos. El tercero, se quedó custodiando a la familia; pero una sensación de sorpresa lo invadió de un momento a otro. Los hermanos Quispe habían sido liberados por una de las hermanas, y se habían abalanzado sobre él, buscando desarmarlo y reducirlo. En el tumulto, se produjeron golpes de puño y forcejeos. Hasta que las detonaciones, provocaron un estruendo ensordecedor que retumbó en varias manzanas a la redonda.
    Al parecer, uno de los delincuentes había logrado abrir una de las ventanas de la habitación, al mismo tiempo que comenzó a disparar sobre el bulto de personas que protagonizaban la reyerta dentro de la habitación.
    Sergia Matilda murió en el acto, tras recibir un disparo en su cabeza. Carmen Rosa, también fue alcanzada por una bala, y logró sobrevivir algunos minutos más a pesar del profuso sangrado. La misma suerte corrió su hijo, quien alcanzó a nacer en el Hospital Zonal virgen del Carmen, pero no resistió. En lo que respecta a los hermanos Quispe, uno de ellos fue herido de bala en el abdomen, mientras que el otro en el antebrazo.
    En diálogo con LA VOZ, el fiscal de la UFI Nro. 6, Dr. Juan José Montani, que entiende la causa caratulada como Homicidio Criminis Causae consumado en tres oportunidades, y la misma calificación en grado de tentativa por el ataque a los hermanos Quispe, detalló que unidad se encuentran trabajando para elevar la causa a juicio. Mientras tanto, tanto la Justicia como el personal policial intenta dar con el paradero de Lubo, para lo cual se realizaron allanamientos en Zárate, así como también en la ciudad de San Nicolás, sin resultados positivos.