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  • Nueva modalidad delictiva en Zárate y Campana: delincuentes roban autos con “inhibidores de alarmas”

    12/9/2018
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    Al bajar del auto, el comerciante céntrico apretó el botón de cierre centralizado de su vehículo e ingresó al mercado de la estación de servicio YPF ubicada sobre la colectora de Ruta 12.
    Había mucha gente, era de día y no se preocupó, en absoluto, de nada. Cuando terminó de comprar se subió al auto pero comenzó a percatarse que le faltaban las cosas que había dejado en el interior. Recién allí se dio cuenta que se trataba de un robo. Pero no de un robo común.
    “Inhibidor de alarmas” es el nuevo “juguete” con el que muchos delincuentes se arman, precisamente, para robar automóviles o, mejor dicho, todas las pertenencias que los conductores dejan en el interior del rodado.
    En la zona, LA VOZ pudo confirmar tres de estos hechos por el testimonio de sus víctimas oriundas de Zárate: uno en el estacionamiento de la estación de servicio YPF sobre la colectora de Ruta 12; otros en el estacionamiento de Atalaya sobre la Ruta Panamericana, al lado de Toyota, y un tercero robo bajo esta modalidad ocurrido en el Mc Donalds Campana, también sobre colectora y en el propio estacionamiento.
    En los tres casos que llegaron a esta redacción, las víctimas regresaban de comer o comprar algo, en un breve lapso de entre unos 5 y 10 minutos, y se encontraban con las puertas de sus coches abiertas sin señales de haber sido forzadas.
    Los “inhibidores de alarmas” son aparatos electrónicos, de tamaño similar a una radio Nextel, a una pequeña radio, o hasta una versión compacta parecida a la carcasa de una llave de un auto. Se pueden adquirir desde 3 mil a 25 mil pesos por internet y no son ilegales. Hasta se pueden conseguir tutoriales para construirlos de forma “casera”.
    Su función es emitir una frecuencia que interfiere la conexión del cierre centralizado entre el vehículo y la llave. Entonces el propietario del coche cree haber cerrado el automóvil y activado la alarma; sin embargo esta señal entre su llave y la central del auto fue inhibida. Por lo tanto el auto nunca cerró sus puertas ni activó la alarma.
    Las características de esta modalidad, inédita para nuestra zona, ya se vienen registrando desde fines del año pasado en shoppings del Conurbano. Precisamente estos lugares han comenzado a reforzar la seguridad en los estacionamientos.
    Cuando aparecen este tipo de metodologías delictivas que ya tuvieron su recorrido en ciudades del Conurbano, adquieren relevancia las palabras del propio secretario de Seguridad municipal, Víctor Castro, quien aseguró que Zárate tiene la misma complejidad delictual y las mismas demandas en operatividad que cualquier otra ciudad de la zona metropolitana.
    Volviendo a los robos, se trata de una modalidad funcional al lugar donde se comete, ya que varios medios nacionales reportan casos similares en estacionamientos o avenidas, donde el ruido que confirma el cierre y la activación de la alarma es imperceptible a raíz del ruido ambiente. Lo propio ocurrió en los estacionamientos de la playa de Mar del Plata el último verano, cuando medios provinciales reportaron casos y detenciones de la Policía Bonaerense en la materia.
    Por otro lado la distancia de operación de estos aparatos pueden alcanzar los cuarenta metros; es decir que los delincuentes se colocan medianamente cerca de un coche y cuando ven que su propietario se bajó y, a la distancia, se da vuelta para activar el cierre con la alarma, activan el aparato bloqueando la señal para poder acceder libremente al automóvil que nunca cerró.
    Una vez que se aseguran que el propietario del coche está distraído, entran en escena abriendo la puerta, el baúl y llevándose todas las pertenencias, pasando totalmente desapercibidos para el entorno.

    Los inhibidores de alarmar que secuestró la Policía en Mar del Plata.

    COMO EVITAR ESTOS ROBOS
    En un importante supermercado del Conurbano los responsables del área de seguridad colocaron carteles con la simple leyenda: “La empresa no se hace responsable por los daños, robos o hurtos en su vehículo. Por favor asegúrese de cerrarlo con llave”.
    Esto que parece ser una obviedad no lo es en su totalidad, ya que la clave para evitar estos robos es que los conductores se aseguren, antes de alejarse del auto, que todas las trabas de las puertas hayan bajado, y no operar a la distancia aprovechando el alcance de la llave como dispositivo remoto para activar la alarma.
    En realidad, y volviendo al cartel, la verdadera forma de cerciorarse es verificando al lado del auto que haya cerrado efectivamente.
    Por último, si bien la mayoría de los sistemas de cierre centralizado de los coches más nuevos tiene una señal lumínica o sonora que acusa la recepción de la señal de cierre, pareciera que ello nada significaría para que la modalidad delictual se lleve adelante; dado que en todos los casos publicados por medios nacionales y tomando los tres casos en nuestra zona, se trataba de automóviles no mayores a diez años de antigüedad.