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  • La caída del consumo impacta en al producción en las plantas cerveceras que hay en Zárate

    15/2/2019
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    A la par del auge de las cervezas artesanales, la industria cervecera inicia un 2019 navegando en un mar de incertidumbre económica aunque la belga AB InBev, que controla Quilmes e Isenbeck, mantiene la esperanza de equilibrar las bajas de las ventas con aumentar su volumen de producción al producirse en la planta de Zárate la marca Budweiser.
    “Por suerte no perdimos tanto volumen de producción porque comenzamos a producir Budweiser en Zárate tras la fusión de AB inBEV. Trajeron más tanques pero no se llegó a la situación de venta esperada”, expresó el secretario general de Sindicato de Trabajadores Cerveceros Quilmes, César Lorenzo. “Aparte hoy las temporadas altas de la cerveza son cada vez más cortas. Antes las temporadas altas eran desde diciembre hasta mayo, en junio y julio bajaban un poco las ventas pero en agosto volvía a subir el consumo para ir en ascenso y mantenerse durante el verano hasta el próximo mayo. Ahora no, las temporadas arrancan recién en diciembre y tal situación se pudo registrar a partir de la asunción de este gobierno nacional. Actualmente tenemos a todos los empleados adentro pero cuesta. Nos damos cuenta que los envases no vuelven como volvían antes porque no hay venta. Hoy en día la cerveza es un producto del cual una familia puede prescindir en función de la comida diaria”, agregó Lorenzo quien opinó que el marketing y las promociones fueron fundamentales para sostener los volúmenes de venta.
    “Ante este panorama complicado para todos los argentinos, decidimos sostener con mayor esfuerzo la acción social hacia nuestros afiliados. Entregamos útiles escolares para sus hijos y cubrimos un 80% del valor de los libros de texto. Hoy eso significa para nuestros afiliados un gasto enorme pero asumimos el compromiso que tenemos con ellos y con la educación como así la entrega de becas de estudio, y este año volveremos a entregar 150”, concluyó el titular de Cerveceros.

    César Lorenzo.

    En marzo se oficializarIa la fusión en Argentina
    La belga AB InBev le pasará Isenbeck y otras etiquetas a la chilena CCU en el marco de una condición que fijó el Gobierno Nacional para evitar que haya monopolio en el país.
    En noviembre de 2015 la belga AB InBev compró por u$s100.000 millones la británica SAB Miller y así pasó a ser la mayor cervecera del mundo. Esa operación tuvo impacto obligado en la Argentina, donde esas empresas ya eran dueñas de marcas emblemáticas, como Quilmes e Isenbeck, respectivamente.
    Hace casi un año que el gobierno nacional aprobó tal fusión a nivel nacional aunque fijó condiciones para impedir una posición monopólica en el mercado doméstico; una situación que por los trámites que conlleva, la firma tardó un año en gestionarlos y reacomodarse.
    El principal competidor de AB InBev en el país es la empresa chilena CCU. Ambas empresas presentaron ante la secretaría de Comercio de la Nación una propuesta que habían consensuado para redistribuir las marcas y evitar el dominio casi absoluto de la primera. Así, según el detalle que informó la repartición oficial, el reparto de etiquetas quedará de la siguiente manera: CCU Argentina incluirá en su portafolio las marcas Isenbeck, Iguana, Norte, Diosa y Báltica; e incorporaría las licencias de las marcas Warsteiner y Grolsch. A cambio, CCU Argentina devolverá la marca Budweiser, de propiedad de AB InBev a nivel global, y recibirá pagos de hasta u$s 400 millones en un plazo de hasta 3 años.
    Esta transacción no incluye la planta productiva de Cervecería Argentina S. A. Isenbeck ubicada en Zárate, Argentina, que continuará operando bajo la titularidad de AB InBev.
    “La operación de adquisición de SAB Miller por AB InBev fue una operación internacional, evaluada por distintas autoridades de competencia en el mundo, varias de las cuales establecieron condiciones para su aprobación (por ejemplo EEUU y Unión Europea). En Argentina, si la operación se hubiera aprobado sin condiciones la participación de las marcas de AB Inbev podría haber alcanzado hasta el 85% del mercado”, explicó Comercio.
    Desde Quilmes remitieron al comunicado oficial; “Este acuerdo ordenará el portafolio de ambas compañías, permitirá una mayor previsibilidad para futuras inversiones, y garantizará la permanencia de estas marcas en el mercado argentino”.
    LLEGA cerveza japonesa
    La cerveza más popular de Japón dio el primer paso para desembarcar en la Argentina; el Grupo Asahi, dueña de la bebida alcohólica que lleva el mismo nombre, constituyó una sociedad que se encargará de administrar y promover el suministro, producción y distribución de sus productores en el país.