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  • Victoria Bertrand cumplió 107 años: «Nunca tomé remedios, sólo me alimenté bien»

    25/3/2019
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    Hipócrates, padre de la medicina, expresó hace 25 siglos que el alimento debía ser la medicina de todos. Y en el caso de Victoria Bertrand parece comprobarse.
    El sábado 23 de este mes Victoria cumplió 107 años. Chacarera de alma, se crió en el campo dándole de comer a animales de corral, caballos y ovejas. “El patrón me dejaba 50 bolsas de maíz para darles de comer a los animales por día”, recuerda Victoria.
    No solamente ella se crió en el campo, en el Paraje Rural “El Bagual”, sino que toda su vida despostó carne y ayudó a su padre, y luego a su marido.
    Con una meticulosidad que no pareciera ser de una mujer de 107 años, Victoria comparte recuerdos, establece fechas precisas y no se olvida de nada de lo que está relatando.
    Su hermana está sentada junto a ella, Luisa, de 90 años. Victoria y Luisa componen una familia de ocho hermanos. Ambas pasaron su infancia entre animales, yendo a la escuela en sulky y trabajando la tierra.
    A los 12 años Victoria manejaba todas las actividades de la finca en donde se crió. “Como mis hermanos mayores tenían otros trabajos afuera, ayudé a mi padre con una carnicería que tuvo y manejaba un Ford A haciendo el reparto. Recuerdo que nos levantábamos a las 4 de la madrugada para preparar los cajones con carne”, comentó Victoria.
    Luego de “El Bagual” se mudaron con su familia a Entre Ríos, y ya casada retornó a Zárate para trabajar otros veinte años en una estancia sobre Ruta 9.
    Tuvo una sola hija, Lidia Zerbarini de Laguzzi; y tras quedar viuda en el año 1964, se mudó a la ciudad de Zárate.
    Finalmente su actual familia se compone de dos nietos, cuatro bisnietos y dos tataranietas que son gemelas. “Enfermedad no tuve ninguna, solamente me quebré parte de la cadera que, al parecer, se me fracturó mientras estaba dormida. Nunca tomé remedios, sólo me alimenté bien. Recuerdo que la única vez que entré a un hospital fue cuando me fracturé la cadera. Algunas veces los médicos que me daban cosas para que tome por si me dolía la cabeza o algo así pero nunca me dolió la cabeza”, concluyó Victoria; que aún hoy se acuerda de todo lo que bailó en su cumpleaños de cien años.
    Vecinos y vecinas de su barrio, Villa Massoni, se acercaron a saludarla el pasado sábado, al igual que toda su familia.

    Victoria junto a Alejandra (nieta política), Luisa Bertran (hermana), Lidia Zerbatini (hija),
    Marcelo Laguzzi (yerno), Martina Laguzzi (bisnieta) y Laura Camia (acompañante).

    Victoria Bertrand.