Néstor Kirchner terminó el miércoles, durante un acto en Merlo, con el silencio oficial por el tema de la inseguridad y dio el puntapié inicial a una serie de críticas contra la Justicia, un recurso que ya había utilizado el Gobierno nacional ante otros momentos calientes en esa materia.
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, consideró ayer que los jueces “deberían aplicar mucho mejor la ley” para que “los que delinquen, los que son un peligro para la sociedad, estén entre rejas”. Randazzo también afirmó que “hay que trabajar fundamentalmente en la aplicación de la ley, ni ‘mano dura’ ni ‘mano blanda’”, y advirtió que “estamos muy preocupados por la cantidad de excarcelaciones que hay”.
Los jueces “muchas veces deberían aplicar mucho mejor la ley, para que aquellos que delinquen, que son un peligro para la sociedad, estén entre rejas”, aseveró el funcionario, en una conferencia de prensa tras un acto que se realizó en su cartera.
El jefe de Gabinete Aníbal Fernández también habló del tema, defendiendo las políticas oficiales y criticando el accionar de la Justicia. Para Fernández, el tema de la inseguridad corresponde analizarlo aislado de una perspectiva global, “debe hacer un análisis real de lo que pasa en el mundo” con este problema.
El ministro defendió lo hecho con la Policía Federal al decir que “nosotros nos propusimos hacer crecer una fuerza que había sido diezmada. No se compraban chalecos, armamento, móvil y volvimos a una condición óptima para prevenir el delito”, aseguró Fernández.
Aníbal Fernández también se refirió a la tarea de los jueces y las excarcelaciones. “Si hay jueces que son permisivos en ese marco, nosotros deberíamos ajustar las clavijas para que (los delincuentes) no tengan la posibilidad de salir con tanta facilidad”, dijo.
Y negó que el Gobierno haya salido a hablar de la inseguridad por necesidades vinculadas al año electoral. Para nosotros es una tarea cotidiana”, señaló. Ejemplificó que cuando “el robo automotor era un hecho con muchas complicaciones, yo tomé las fuerzas de seguridad el 20 de agosto de 2004 y las fuerzas de seguridad lo dieron vuelta” y que “en homicidios estamos en un nivel de las mejores condiciones mundiales”.
En tanto, el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, admitió que en materia de seguridad “hay una asignatura pendiente” y convocó a los tres poderes del Estado y a la oposición a “unirse frente a este flagelo”.
Scioli consideró que “acá no puede haber prejuicios, tiene que haber consensos. Tenemos que unirnos frente a este flagelo”.
PIDEN ACCIONES AL GOBIERNO
El arco opositor se sumó a la condena oficial de las excarcelaciones decididas por algunos jueces pero pidió medidas y acciones por parte del Poder Ejecutivo.
Según el titular de la Unión Cívica Radical, “más que leyes nuevas necesitamos funcionarios que trabajen y jueces que las apliquen”, indicó Ernesto Sanz.
El senador radical comentó que “en la sesión del Senado, se determinó que el día 29 de septiembre hablaremos del tema de la seguridad. Hay un tema que es declarar la emergencia federal en el tema de seguridad. Hay otro proyecto sobre el tema de armas y de narcotráfico”, señaló el jefe radical.
Recordó también que “yo participe en la época del tema Blumberg. Es muy bueno que el Parlamento discuta otros temas para combatir la inseguridad”, aseguró Sanz desde el Comité nacional del radicalismo.
Quien coincidió en hablar sobre la emergencia en el tema de la seguridad fue Francisco De Narváez. El diputado del Peronismo Federal reclamó hoy al Gobierno que “convoque al Consejo Nacional de Seguridad y se declare la emergencia” por el auge del delito, porque “está la vida en juego”, señaló.
Para De Narváez, “hay que actuar” y “no seguir mirando o discutiendo”. “No hay otra prioridad que la vida, es lo que nos tiene atemorizados a todos. Hay que coordinar en un plan con las fuerzas de seguridad, la justicia, el sistema carcelario y las leyes que tenemos, cumplirlas y mejorarlas”, indicó el legislador opositor.
De Narváez evaluó que la inseguridad “es una emergencia nacional, no hay tiempo que perder. Las cosas que hay que hacer están claras, no hay que echarse la pelota unos a otros”, agregó.
“Por primera vez en siete años, los Kirchner, más precisamente Néstor Kirchner, hablaron de inseguridad. En buena hora, no entremos en politiquerías, vamos para adelante”, aseguró De Narváez. “No es un momento para entrar a discutir con Néstor Kirchner. Es un momento crítico en la Argentina. Si en este tema (el ex presidente) me busca pelea, no me va a encontrar”, sentenció.







