Las sociedades estatales Enarsa y Cammesa, que dependen del ministro de Planificación, Julio De Vido, están abonando un contrato de alquiler de $ 18 millones anuales por la destilería de combustibles Rhasa que no se utiliza. De Rahsa de Campana (ex Tolueno) que hace más de dos años están alquiladas, se usan sólo los tanques para almacenar el fuel oil y el gasoil que se importa desde Venezuela y Brasil.
“Lo que está sucediendo con las instalaciones de RHASA es algo insólito. En vez de aprovechar la infraestructura para producir combustibles, el Gobierno la utiliza sólo para depositar el fuel oil que llega por barco en determinados meses del año”, advirtió Santiago Cúneo, presidente de la Cámara de Estacioneros de Bandera Blanca (CEBRA).
El Estado la alquiló con la intención de producir fuel oil con el crudo tipo Escalante que recibía ENARSA. La experiencia duró solo algunos meses y desde fines de 2009, la destilería pasó a ser usada como depósito del combustible comprado en forma directa a PDVSA de Venezuela. Pero como las importaciones no son constantes, hubo meses en que la planta ni siquiera fue usada como centro de almacenamiento. “En los meses de mayo y junio, los tanques estuvieron vacíos porque los buques de fuel oil recién comenzaron a llegar en los últimos 10 días”, señaló Cúneo.
El titular de CEBRA anticipó que elevará una propuesta para poner en marcha la refinería y producir 45 millones de litros mensuales de combustibles para las estaciones blancas.







