• Hoy 20 - Zárate - 3.1° / 3.4°
    • Despejado
    • Presión 1024 hpa
    • Humedad 67%
  • De las obras anunciadas por el Municipio, pocas fueron concluidas

    5/4/2010

    La crisis económica, trabas administrativas y burocráticas en Provincia y Nación y hasta el clima, cuando no, son algunas de las respuestas que automáticamente aparecen ante las consultas por el atraso en varias de las obras anunciadas por la actual administración municipal en estos dos años y medio de gestión. Lo cierto es que hace tiempo se denota la falta de argumentaciones convincentes sobre las principales razones por las cuales tantas promesas empiezan a parecer sólo eso, promesas.
    Porcentualmente hablando, pocas son las obras públicas que han quedado concluidas, algunas permanecen en una lenta ejecución y muchas quedaron sólo en maquetas o lindos dibujos proyectados antes de períodos electorales.
    No hace mucho, a mediados de enero de este año, el secretario Jefe de Gabinete, Pablo Giménez, consultado por este matutino sobre el estado de las obras, habló de un reimpulso de todo lo que había quedado paralizado e informó que podrían verse finalizadas en el transcurso de 2010, año del Bicentenario en el que, a nivel político, todos quieren dejar su huella. Sin embargo, pasó el primer trimestre y a menos de dos meses de cumplirse los 200 años de la Revolución de Mayo, las principales obras anunciadas y con un plazo perentorio de ejecución aún no han sido concluidas.
    Con un presupuesto deficitario en el que los recursos propios apenas sí alcanzan para cubrir los gastos en servicios, al intendente Osvaldo Cáffaro no le queda más que seguir golpeando las puertas de la gobernación y la presidencia –aquellos que se las abrieron bajo condicionamiento de alineamiento político en 2009-, para  intentar destrabar los fondos prometidos para el desarrollo del distrito antes de las elecciones del próximo año si es que apuesta a una reelección. Depende de que su gobierno termine por cumplir sus compromisos asumidos para completar las obras prometidas a la ciudadanía para solucionar los problemas que años de coyunturas políticas mermaron el progreso sostenido de Zárate.

    PAVIMENTACIÓN Y DESAGÜES PLUVIALES
    Dentro su plan de gobierno, Cáffaro desplegó distintas etapas hacia las que dirigir los recursos. La primera fue focalizada en la infraestructura y los servicios. En ese marco, con el objetivo de optimizar la transitabilidad jerarquizando las vías de acceso a la ciudad se encaró el ensanche y la repavimentación de Avenida Antártida Argentina. La obra valuada en 16 millones de pesos, fue pensada en dos etapas, la mitad financiada con fondos municipales y la otra con fondos provinciales. El plazo para la terminación de los trabajos correspondientes a la Municipalidad era de 165 días corridos y comenzaron en febrero del año pasado. Aún no se culminó.
    Repavimentación de Lavalle, otro de los principales accesos a la ciudad, tampoco ha sido completado en su totalidad. La obra incluía la construcción de separadores centrales -algo que generó varias discusiones por el cierre de calles paralelas- con iluminación ornamental desde Pellegrini hasta Teodoro Fels. Valuada en 5 millones de pesos, la misma sería financiada con presupuesto provincial. El plazo para la finalización era de 270 días. Los yuyos crecen en los espacios dispuestos para la luminaria que aún no fue colocada.
    La pavimentación del acceso a la Estación Las Palmas, camino 038-02 –alrededor de 9.100 metros-, con un presupuesto de 10.451.000 pesos, también financiado entre Provincia y Municipio tampoco ha sido concretada. Así como no ha iniciado aún la iluminación del acceso al Parque Industrial, presupuestada en 2.900.000 pesos con fondos de la Nación, pese a la radicación de nuevas industrias y la actividad portuaria de la zona.
    Con un déficit de 1500 cuadras sin pavimentar, el anuncio de la pavimentación de 217 cuadras financiadas con partidas nacionales había sido bien recibido por los habitantes de distintos barrios con infraestructura básica (cloacas y pluviales) pero no todos han sido beneficiados, muchos aún esperan por las obras.
    En cuanto a obras imprescindibles para mejorar la calidad de vida de vecinos, aquellas que tienen que ver con los servicios públicos, el desarrollo de sistemas de desagües pluviales financiados con fondos nacionales sanearía a un significativo sector urbano (Juana María, Mitre, Agua y Energía, COVEPAM I, II, III y IV, Unión y Fe, Pecorena, España, María Auxiliadora, Unión y Fuerza y Solidaridad III) pero va muy lento.
    AGUA Y CLOACAS
    El agua potable, sigue siendo un importante problema para la ciudad. Aunque el verano fue relativamente llevadero, siempre en comparación con años anteriores, las nuevas perforaciones siguen siendo una expresión de deseo.
    El sistema de pozos de explotación tiene una antigüedad de más de 30 años. El caudal está en retroceso y la concentración de nitratos en la red debería ser motivo de preocupación de las autoridades. Con un presupuesto de 300 mil pesos y financiada con fondos provinciales se anunció –y ahí quedo-, la construcción de un nuevo pozo en el área central de Zárate. Con la misma lentitud que otras obras y escudada en la falta de partidas, la expansión del tendido de redes de provisión de agua (900 mil pesos), y la reconversión de tableros de las bombas del anillo de agua de la ciudad, con la colocación de variadores de velocidad y sensores- (270 mil pesos) siguen siendo un anhelo.
    En el mismo contexto de la deficitaria provisión de agua potable, entra la localidad de Escalada. Con una población de aproximadamente 400 habitantes a 156 años de la creación del partido de Zárate, no cuenta con el servicio. La obra para la dotación del mismo había sido anunciada con presencia de autoridades provinciales en un acto realizado en una tradicional pulpería del lugar. Valuada en 450 mil pesos permitiría satisfacer la demanda de 100 mil litros diarios, se prometió la explotación de un pozo con un caudal de 20 metros cúbicos por hora. La gente sigue esperando y reclamando ante la delegación municipal.
    Otro servicio esencial es el de cloacas y Zárate presenta un déficit considerable de cobertura del servicio. Las áreas no servidas siguen estimadas en el 40% de la población. En ese marco, fue pensado en etapas la construcción del nuevo colector y la cloaca máxima con fondos tanto provinciales como nacionales. El primer tramo del colector, presupuestado en 2.500.000 pesos y financiado con partidas de la Provincia, se trata de un tramo del colector comprendido entre las calles Pividal y Gallesio. El plazo de obra es de doce meses y comenzaron en junio del año pasado.
    EQUIPAMIENTO URBANO
    Dentro de lo considerado gubernamentalmente como obras de equipamiento urbano, la nueva terminal de ómnibus, el centro cultural y la defensa costera son tres obras que pese a los anuncios, aclaraciones y nuevas promesas, aún no se han iniciado.
    La terminal sólo tiene nueva localización definida, “provisoriamente” sigue funcionando en la ex estación Urquiza. En la rotonda de acceso a la ciudad, la foto sigue siendo la misma. A pesar de los esmeros pre electoralistas, ni el cartel de obra se encuentra visible. El centro cultural, por su parte, allí donde funcionara alguna vez la terminal, también siguió el mismo camino. Ambas obras, fueron licitadas y adjudicadas pero nunca comenzaron. En la Costanera, el tablestacado, una parte del tan mencionado y defendido Master Plan, también ha resultado ser una expresión. El cuidado general de la zona ha sido abandonado.
    Con un presupuesto de 350 mil pesos de sus propias arcas, el Municipio se comprometió a remodelar el antiguo tanque de agua de calle Alem para adaptarlo a la ubicación de oficinas y dependencias. La obra tenía un plazo estipulado para su finalización de 180 días y comenzó en marzo del año pasado.
    Aunque se reinauguró con un festival de tres días el anfiteatro Homero Expósito, cabe destacar que eso representa sólo una porción de lo anunciado como “refuncionalización” y “puesta en valor” de plaza Italia. El resto de ese espacio público aún permanece igual.
    LO CONCLUIDO
    No obstante a todo lo que no avanza y lo que no empieza, algunas obras fueron concluidas. Entre ellas la pavimentación de 250 metros de Avenida Santa Fe aunque resta un tramo, el nuevo circuito para el tránsito pesado por el Bajo –esto perjudicó el camino paralelo al puente Brazo Largo-, la reparación del puente de Escalada (30 mil pesos), la construcción y ensanche de los 200 metros de Ruta 6 en el acceso a Zárate (250 mil pesos), nuevo pozo de explotación del Parque Industrial (denominado pozo 20 bis, 280 mil pesos) y el reemplazo progresivo de cestos de basura, bancos, refugios para pasajeros de colectivos (220 mil pesos).

    Donde se anunció la construcción de la nueva Terminal, a metros de la Rotonda, ni siquiera está colocado el cartel de obra

    El cartel de la obra en Avenida Lavalle, que sigue inconclusa

    En la vieja terminal se prometió, previo a las elecciones, construir un centro cultural