

Hace ya más de seis años que vecinos de “El Bajo” vienen sosteniendo sus reclamos para que los sucesivos Departamentos Ejecutivos municipales hagan tareas de mantenimiento en la calle colectora a la Ruta Nacional Nº 12, la cual se extiende desde la rotonda de acceso a nuestra ciudad hasta la costanera sur.
En la actual gestión municipal, la primera parte de esta calle fue destinada para el tránsito pesado hasta la calle Caseros, transformándose en una vía de circunvalación para que los camiones con destino a las papeleras ribereñas no ingresen por el centro de la ciudad y no crucen por las zonas residenciales de calle Caseros, Barrio Smithfield y El Bajo.
A partir de esta decisión del gobierno municipal, el pavimento comenzó a deteriorarse aún más y los baches terminaron por minar toda esta calle que impide el tránsito de automóviles, motos y bicicletas.
“Si quieren hacer del lugar una vía rápida para el tránsito pesado que la hagan, de hecho ya la hicieron, pero queremos que la mantengan y que arreglen el pavimento. Por este lugar también transitamos vecinos que necesitamos tener la calle en condiciones”, reclamó un vecino de Villa Florida.
Falta de controles
A su vez, el tránsito fluido de los camiones está arrasando con ramas de árboles, rompiendo el pavimento y deteriorando las banquinas que ya son tomadas como parte de la arteria ante los inmensos pozos que reinan la zona.
“El paso de los camiones ya es descontrolado, estos camiones bajan en paralelo al puente a velocidades muy altas y ya no les interesan los pozos ni los árboles. Con tal de ganar unos minutos arrasan con todo. Además, toman por cualquier calle y por eso queremos que se vuelva a colocar el arco de altura máxima en la calle Caseros”, denunció una frentista de la calle Caseros, que vive en una zona residencial, la cual no resiste el paso de estos camiones.
Concretamente los vecinos reclaman que el Ejecutivo controle a todos los camiones que ingresan por la Ruta Provincial Nº 6 y se dirigen por la calle que cruza por debajo del puente, que en algún momento se propuso llamarla Armando Pontier.
Basura
Lo que podría llegar a ser un predio al aire libre destinado al turismo, hoy también se encuentra repleto de basura.
En los últimos meses, los desechos acumulados siguen aumentando, convirtiendo al lugar en un verdadero basural.
Si bien inspectores municipales multaron a camiones que arrojaban basura en el lugar, nada ha cambiado. Es más, la caja de un camión se encuentra en la banquina del lugar y funciona como un volquete en donde se arrojan todo tipo de desechos.
Si alguna esperanza tenían los vecinos de que este rincón de la ciudad se transforme en un paseo turístico, ya que permite ver la inmensidad del puente desde abajo, ya la abandonaron.
En tanto, el Ejecutivo sigue reconociendo la falta de mantenimiento no aporta soluciones para esta conflictiva zona.
Falta de planificación
Algo particular tiene esta calle, es una de las vías de acceso al country que se está terminando de construir “El Cardón” en la vieja estancia Smithfield.
El emprendimiento, ubicado en un campo de 67 hectáreas, ya concluyó toda su etapa de parquización y está próximo a construir un moderno hotel de 110 habitaciones dentro de la estancia que será el corazón de la zona residencial de viviendas.
Cruzando la colectora destrozada está la Ruta Nacional Nº 12, cuya calzada recién comienza a elevarse para cruzar el Paraná de Las Palmas.
Del otro lado, hay un importante asentamiento que se extiende a lo largo de todo el ex Colegio Nacional y es motivo de preocupación entre los vecinos de Barrio Smithfield y Barrio CAP.
Una calle destrozada que conduce a un descontrolado tránsito pesado, grandes cantidades de basura acumulada, asentamientos y un nuevo country privado son componentes de un mismo paisaje, de uno de los rincones más desaprovechados de una ciudad que busca crecer entre la falta de planificación y las esporádicas intervenciones de un Estado ausente.









