Desde hace cuatro años, vecinos de San Jacinto vienen reclamando, mediante su Sociedad de Fomento y de manera particular, el mantenimiento de la plaza Manuel Belgrano, el corazón del vecindario; el mantenimiento de las calles y la realización de diferentes obras que el Ejecutivo prometió, entre ellas las cloacas que el municipio accedió a realizar mediante un convenio de aporte voluntario.
“Yo no entiendo que haya tres plazas en la ciudad y se mantengan solamente dos porque están en el Centro, de las plazas barriales nadie se acuerda. Cuál es la tarea del área de Plazas, Espacios Verdes y Arbolado Público de la Municipalidad si nunca vimos a nadie en la plaza. Nadie habló con nosotros y hoy está convertida en un potrero”, expresó una vecina de Rómulo Noya.
A lo que se refieren los vecinos es que el intendente Cáffaro modificó el organigrama; creando el Departamento de Plazas, Espacios Verdes y Arbolado Público, aunque el mantenimiento de los espacios que supuestamente están bajo la órbita de esta área, no ha cambiado demasiado.
“Ni siquiera vienen a cortar el pasto y los juegos están todos rotos. Los días de lluvia se forma un barrial y es imposible cruzarla porque no hay ni pasarelas. Estamos cansados de reclamar y de pedir obras para la plaza pero no recibimos ninguna respuesta”, reclamó otro vecino.
Calles rotas
Los vecinos también se quejan de que la calle Rómulo Noya, uno de los accesos al barrio, en la actualidad se encuentra con baches y en muchos tramos agrietada; lo que dificulta el tránsito de los vehículos que se dirigen en ambas manos.
También comentaron que José Hernández y Marcos Sastre necesitan tareas de mantenimiento y que se debe hacer un trabajo de mantenimiento completo del vecindario. “Hay todavía muchas calles de tierra y queremos que las pavimenten. Hay vecinos con voluntad de pagar y que necesitan que sus calles se arreglen pero tampoco tenemos respuestas del municipio sobre este tema”, aseguró una vecina de la calle Marcos Sastre.
Por último, manifestaron su preocupación porque el Municipio está tardando con las obras cloacales prometidas. “Luego de firmar un acuerdo con el municipio el año pasado, fuimos y compramos los materiales para las cloacas pero hoy están tirados desde hace varios meses y ya estamos cansados de tener que vivir con aguas servidas en las zanjas”, reclamó un vecino.
El año pasado, algunos frentistas del barrio había suscripto un convenio de colaboración con el DEM por el cual los vecinos compraban los materiales y desde el Ejecutivo ponían la mano de obra. En total, se gastaron casi $ 25 mil pesos para instalar 200 metros de cloacas en calle Ituzaingó, desde la calle Islas Malvinas hasta las vías del ferrocarril y desde Rómulo Noya, por calle Martín Coronado, hasta Ituzaingó.
Si bien ya tienen disponibles todos los materiales desde fines de enero, aún no hay respuestas del Ejecutivo municipal. Mientras tanto, el barrio sigue perdiendo aquel valor histórico y el brillo de sus lugares característicos.
Sus vecinos, pese a todo, seguirán reclamando la solución a varios problemas y de muchas obras pendientes. En definitiva, seguirán pidiendo la presencia de un Estado municipal que, hasta el momento, dicen los vecinos, no responde a sus llamados.
EN BARRIO H
Vecinos del Barrio H de Zárate continúan reclamando al intendente Osvaldo Cáffaro por, según dicen, promesas incumplidas en cuanto a los arreglos de la calle Maipú, entre Paso y Matheu. Ni arreglos ni pavimentos se hicieron dicen los vecinos quienes reclaman también al concejal Aldo Morino “quien vive en la calle Maipú, y ve a diario la basura que se arroja detrás del Club Belgrano”. Otros reclamos hacen por las consecuencias de las lluvias: cuando los invade el agua quieren un desagüe mayor hacia el bañado para beneficio de quienes viven en Paso y Chacabuco.
Los vecinos que se califican como gente trabajadora, reclaman que les solucionen los problemas, “basta de promesas” y que se hagan las obras para beneficio del Barrio.












