“Quique comenzó a forcejear con el delincuente y logró bajarle el arma y llevarlo hasta la puerta del local pero ahí fue cuando recibió tres disparos que dieron en el pie, en la pierna y en la ingle. Después el delincuente salió corriendo aunque dicen los vecinos que había más personas en la puerta esperándolo”, éste es el relató de la esposa del fotógrafo Enrique “Quique” Silva; quien se encontraba mucho más tranquila luego de saber que su marido, a pesar de recibir tres tiros de una pistola calibre 45, se encuentra fuera de peligro.
El hecho ocurrió el sábado cerca de las 18 horas, cuando un delincuente armado ingresa a la casa de fotografía de Silva, ubicada en Félix Pagola 1224, con fines de robo. Inmediatamente cuando el comerciante reconoce que se trata de un asalto comienza a forcejear con el delincuente tratándole de “bajar el arma”. “Quique trataba de sacarlo del local con el arma apuntada hacia abajo. Con una mano trataba de hacer eso y con la otra intentaba pegarle en la cara”, expresó Esteban, su hijo.
El delincuente ingresó a “cara descubierta” y según aseguran los vecinos fue esperado por otros cómplices en la puerta del local que hacían “de campana”.
De acuerdo a lo asegurado por su hijo se efectuaron cuatro disparos, uno en la zona inguinal y otro en la pierna con orificios de entrada y salida. Un tercero en el pie cuyo proyectil quedó alojado dentro de la extremidad y un cuarto disparo que no llegó a impactar en el cuerpo del fotógrafo.
Luego de que los vecinos avisaran a la policía, fue el propio patrullero quien se encargó de llevar a Silva al hospital con estas dos heridas y una bala arrojada en el pie.
ESTA FUERA DE PELIGRO
En la tarde de ayer, familiares del comerciante han ratificado que está fuera de peligro y que no fue necesario intervenirlo quirúrgicamente aunque aguardarán las próximas horas para determinar qué realizarán con la bala alojada en el pie.
A raíz del testimonio de una vecina que vio a los delincuentes deshacerse del arma, la policía pudo encontrar la pistola 45 a la vuelta del comercio dentro de un cesto de la basura.
En el hecho tomó intervención la Policía Científica y la causa está a cargo de la fiscal de turno del Departamento Judicial de Zárate-Campana aunque todavía no hubo ningún tipo de novedades sobre el paradero del delincuente.











