Desde octubre de 2007, año en el que se aprobó la ordenanza (N°3684) que crea la subvención municipal para bibliotecas populares, el Ejecutivo adeuda pagos de los subsidios a estas instituciones.
Debido a los constantes reclamos de los responsables de las bibliotecas del distrito sobre la irregularidad, el Concejo Deliberante aprobó este año una resolución en la que le solicita al Ejecutivo que otorgue estos beneficios consagrados en una normativa vigente desde hace tres años.
Sin embargo, a pesar de los pedidos de las bibliotecas y de los propios concejales, las autoridades municipales siguen sin hacer efectivo los pagos que oscilan entre lo equivalente a uno, dos y tres sueldos básicos del personal administrativo de la planta permanente municipal según la categoría en la que se encontrara clasificada la institución. Según el último registro se adeudan tres meses de 2007 y ocho de 2008, pero se han producido nuevas deudas en el resto de los ejercicios contables del Municipio.
La finalidad de estas partidas es la adquisición de libros, mobiliario, iluminación, mantenimiento edilicio, pago de servicios, y en general a cualquier gasto o inversión inherente al funcionamiento de la biblioteca.
Días atrás concejales se reunieron con los bibliotecarios, quienes pusieron de manifiesto una vez más la complicada situación por la que atraviesan.








