La dirección de epidemiología del ministerio de Salud provincial aseguró en los últimos días que en el primer semestre del año se registró una disminución del 20 por ciento en los casos de bronquiolitis entre los menores de 2 años en comparación con el mismo período de 2010.
Esta disminución de la afección respiratoria también se refleja en los casos atendidos en el Hospital Zonal “Virgen del Carmen”, en donde la situación “está controlada”, según afirmó el Jefe de la Guardia Médica, Rircardo Martich.
Sobre el final de la semana pasada destacó que había pocos casos de bronquiolitis, alrededor de nueve, “lo habitual para la época”, consideró el doctor.
Asimismo, comentó que la sala de prehospitalización está funcionando normalmente y que no tuvieron que agregar camas, como sí lo hicieron en años anteriores ante la gran demanda de patologías respiratorias.
“Si bien tenemos a pacientes internados con neumonía y bronquiolitis; las cifras no superan a la de años anteriores y se puede decir que en este hospital la situación está controlada ya que no se ha alterado el funcionamiento normal de la sala de pediatría. Desde ya que puede haber casos un poco más complejos pero el nivel es el esperable. No obstante, seguiremos alertas”, agregó Martich.
En este sentido informó, “estamos en el pico de las patologías respiratorias y las cifras hacen pensar que durante esta temporada invernal la situación seguirá bajo control”.
SINTOMAS
Los especialistas indican que los más vulnerables frente a los virus que provocan bronquiolitis son los menores de un año. De hecho, estas infecciones son causa evitable de mortalidad entre los lactantes.
La principal alerta que presentan los niños es la dificultad para poder respirar. Si un niño no sólo empieza con moco, secreción sino que tiene un movimiento en su pecho un poco más acelerado que la mamá o la persona que lo cuida lo puede percibir, debe acudir de inmediato al centro de salud.
Si el niño tiene chillidos al respirar o fiebre también son síntomas para no dejar pasar por alto.
En los más pequeños, que no pueden manifestar verbalmente su malestar, los padres deben estar atentos si el niño no puede dormir, o no se puede alimentar ya que pueden ser síntomas de alerta y de consulta con el pediatra. También los padres deben cumplir con los controles cotidianos de los niños con el médico pediatra.
El cuidado respiratorio depende del “micro-ambiente” y el “macro-ambiente”, donde se desenvuelva el chico. Por esta razón es fundamental la higiene de las manos, evitar el contacto con secreciones, que es por el medio en que se produce el contagio. En relación a esto, hay que evitar que se fume en los ambientes cerrados o en lugares donde hay personas con problemas respiratorios.
Asimismo, recomiendan una buena ventilación de los ambientes como otra medida preventiva ante los gérmenes que afectan las vías respiratorias.










