El escrutinio final de las elecciones primarias, abiertas y simultáneas siguen dando que hablar en lo que respecta a algunas irregularidades observadas en, por lo menos, quince mesas.
Si bien la Junta Electoral de la provincia de Buenos Aires ya entregó los datos finales, algunas mesas todavía estarían “observadas” o directamente “anuladas”.
Todo se desprende de los números oficiales publicados por el Ministerio del Interior de la Nación días después de las elecciones en el portal de Internet http://www.primarias2011.gob.ar/inicio.htm.
En esta dirección se podían ver cada uno de los telegramas enviados por las 245 mesas de Zárate a través del Correo Argentino. A pesar de que algunas mesas como la N° 17 de la Escuela 1, la 40 de la EPB N° 2 y varias mesas de la EPB N° 33 no estaban publicadas había otras que, directamente, tenían una notificación informando que los datos de la planilla no coincidían o que había faltantes de hojas.
Otro indicio de que el recuento de votos final no fue prolijo es que esta posibilidad de ver cada uno de los telegramas, mesa por mesa, en cada uno de los distritos bonaerenses duró poco online. A las pocas horas esta opción de acceder a los datos públicos se desvaneció sin razón alguna a raíz de que el Ministerio del Interior “bajó” el archivo de la web.
No obstante, y de acuerdo a estos telegramas, la mesa 84, la mesa 115, la mesa 116, 117, 118, 119, 132, 147, 152, 153, 184, 219, 220, 231 y 232 tuvieron problemas con el escrutinio. Así lo demostró el propio Ministerio del Interior.
Este medio consultó a los diferentes partidos sobre estas mesas y aseguraron que algunas de estas mesas, efectivamente, presentaban problemas aunque otra no, ya que por más que no estaba presente el telegrama con los números finales de los votos de cada lista, se habían computado bien.
Más allá de esto, el candidato del Frente Popular, Eduardo Fox, confirmó que entre seis y ocho mesas fueron anuladas. Algunas porque presentaban más votos dentro de las urnas que número de votantes total de la mesa y otras porque no estaban las firmas de los presidentes de mesa y de los fiscales. Es más, la propia Justicia Electoral, sin que intervengan los frentes electorales con sus reclamos, fue quien inició estas acciones.
Esto se da en un contexto en donde el duhaldismo insiste para que se abran las urnas porque denunció “fraude informático”, comenzando una polémica con la empresa española “Indra”, contratada por el Gobierno nacional para realizar el escrutinio provisorio de las pasadas elecciones primarias.










