El Concejo Deliberante aprobó en la pasada sesión ordinaria, una Resolución por la cual piden al Ejecutivo municipal que gestione ante la empresa concesionaria del servicio Trenes de Buenos Aires (TBA) el mantenimiento de la estación ferroviaria de Zárate y de sus sanitarios para uso público.
“Cuando los pasajeros llegan a destino no tienen un baño público y el instituto de educación física cercano le debe prestar a los pasajeros sus instalaciones sanitarias. No puede ser que Zárate, siendo cabecera de los servicios ferroviarios, no tenga una estación de trenes en condiciones y con todas las comodidades básicas”, comentó el concejal socialista del interbloque PS- GEN, creador del proyecto de Resolución. “La estación está en un estado lamentable y deplorable”, aseguró. Además, explicó que mucha juventud se acerca a patinar en skate y a realizar varias actividades por la zona, por lo que sería imprescindible tener baños públicos. Finalmente la Resolución se aprobó por unanimidad, con trece votos.
El otro reclamo constante por parte de los vecinos es la situación actual de la línea metropolitana de Trenes de Buenos Aires.
Si bien los propios usuarios del servicio habían asegurado a principios de año que la seguridad en la zona se mejoró a raíz de la nueva iluminación y la presencia policial y de la DPU en el lugar; los reclamos por la falta de comodidad en los vagones continúan.
Por un lado las tarifas están congeladas desde hace dos años y aunque TBA ha introducido nuevas variantes al servicio para optimizarlo, como el reemplazo de vagones con asientos de plástico similares a los del tren eléctrico, estas mejoras no alcanzan. Si bien se perdió en comodidad, se ganó en higiene porque los anteriores eran de cuerina, gomaespuma y tenían resortes que muchas veces atravesaban los asientos. Las frecuencias siguen siendo pocas y los horarios a veces no se respetarían, según las denuncias. Todo esto lleva a la desconsideración de los usuarios hacia este medio de transporte y a no ser tenido en cuente como una alternativa al servicio de colectivos brindado por Chevallier. En consecuencia, los servicios semanales bajaron a quince, cuando hace cuatro años por ejemplo superaban las 22 frecuencias diarias. El último tren, de lunes a viernes, parte a Retiro a las 23:56 y el primero de la madrugada es a las 2:27. También se redujeron los servicios de los días sábados, hay solamente once y los días domingos y los feriados, ocho servicios.
De lunes a jueves hay solamente dos vagones; cuando llegó a haber tres y un furgón para motos y bicicletas de hace ocho años. No obstante, se agrega un tercer vagón los días viernes porque mucha gente que trabaja durante la semana viaja a su ciudad natal o también algunos turistas que se dirigen a Capital Federal.
La boletería sigue habilitada de 4:30 a 21 horas y fuera de este horario todos los usuarios deberán retirar el pasaje sobre el tren.
El tarifario de TBA se modificó por última vez hace dos años, el 13 de enero del 2009. Allí el boleto sufrió su última suba y pasó a costar de Zárate a Retiro, 3,50. Se sigue haciendo el transbordo al tren eléctrico en Villa Ballester. Cabe mencionar que el boleto de Zárate a Campana cuesta 0,70.
Por último, la falta de mantenimiento en la estación es notoria y el edificio siguen en un avanzado estado de deterioro; los baños son inutilizables por la falta de limpieza; hay bancos de maderas rotos, para que la gente aguarde el tren de manera cómoda; se puede ver una importante cantidad de residuos diseminados en todo el predio; no hay señales que aporten a la seguridad y a la información básica para el pasajero, y el puente peatonal, que debería utilizarse para cruzar el andén, no posee escalones; por lo que todos los usuarios deben atravesar caminando, peligrosamente, por el medio de las vías.











