La Central Nuclear Atucha I, conjuntamente con la Autoridad Regulatoria Nuclear y Defensa Civil, se encuentran organizando un nuevo “Ejercicio de Aplicación del Plan de Emergencia” a nivel externo que se realizará el próximo jueves10 de noviembre, así lo confirmó la propia empresa Nucleoeléctrica Argentina, que tiene a su cargo la operación de Atucha I y de la recientemente terminada Atucha II.
Esta actividad se realizará de acuerdo a lo estipulado por la Licencia de Operación de la Central y tiene como objetivo entrenar al personal y evaluar la organización prevista para actuar ante una contingencia.
El ejercicio involucra a toda la población de la localidad de Lima en un radio de 10 kilómetros. En los simulacros pasados, el operativo consistió en la simulación de condiciones de un accidente nuclear con emisión de material radiactivo a la atmósfera después de haber fallado tres sistemas de seguridad y haberse superado, siempre hipotéticamente, la valla de acero y hormigón que cubre al reactor.
En este tipo de contingencias simuladas, fuerzas de seguridad realizan la evacuación continental de los habitantes dentro de los 3 kilómetros a la redonda de la Central Nuclear y el reparto de pastillas de yodo, que son siempre representadas por golosinas.
Tras la declaración de la alarma roja, la población ya debería ingerir la pastilla y permanecer en sus hogares o edificio en el que se encuentre, sellando puertas y ventanas, sintonizando la radio para mantenerse informada y evitando el contacto por aire libre dado que es el momento en el que la nube tóxica se encuentra sobre el área afectada.
También se efectuarán simulaciones de monitoreos aéreos, ambientales, desinfecciones, control de accesos y centros de información al público a fin de evitar el pánico que se pudiera despertar en la población dado el caso.
La práctica periódica de estas medidas convierte a los municipios vecinos a la Planta en comunidades preparadas para enfrentar emergencias como tormentas severas, inundaciones o accidentes de transporte.
Puesta en marcha DE Atucha II
En otro orden de cosas, Nucleoeléctrica Argentina informó que la Central Nuclear Atucha II sigue adelante con las tareas para la puesta en marcha de la planta.
Este proceso consiste en la prueba y verificación individual de cada uno de los 566 subsistemas de la central, que permitirá luego poder verificar el funcionamiento de cada sector; proceso que culminará con la puesta en funcionamiento del reactor, la producción de vapor y la generación de energía eléctrica para finalmente entrar en producción comercial durante el próximo año.
Cuando entre en funcionamiento comercial el turbogrupo de Atucha II pasará a ser la máquina de mayor potencia unitaria del sistema interconectado nacional, posición que ahora ocupa la de la Central Nuclear de Embalse.
Menos obreros en Atucha II
En cuanto a la mano de obra, muchos obreros que trabajaron en la construcción y el montaje civil se van dando de baja.
Algunos empleados de las empresas contratistas se enteran en el mismo molinete de ingreso, si sale una luz verde están autorizados a entrar, aunque en caso de una luz roja deben entregar la tarjeta y dirigirse al obrador de su empresa para que sea notificado si se trató de una baja definitiva por finalización de obra o de un error. Casi siempre es la primera opción.
El destino de muchos obreros de las empresas estará, por el momento, lejos de Zárate. Por ejemplo, los empleados efectivos de Techint pueden elegir entre un abanico de varias obras en el país que está desarrollando la firma. Mientras que los empleados temporarios del resto de las contratistas deben buscar otro empleo o gestionar su efectivización en la propia empresa para acceder a otras obras desarrolladas.
Claro que lo que la mayoría de los obreros, por lo menos los zarateños, buscan ser contratados por Nucleoeléctrica Argentina para la operación de la planta o ingresar en la operación de Atucha I. En este caso la ventaja es clara, siguen con su base de conocimiento sobre las obras en planta de energía nuclear, mantienen los sueldos del sector y evitan el desarraigo.
Se espera que en estos últimos dos meses del año terminen por rescindir el contrato de la mayoría de las empresas y, con esto, prescindir de la mano de obra que se encargó del montaje civil de Atucha II.









