Por iniciativa del Ministerio de Salud de la Nación, el hospital zonal Virgen del Carmen está instando a todas las embarazadas, desde la semana 20 de gestación, a vacunarse contra la tos convulsa o “coqueluche”; además de niños y adolescentes.
A través de la vacunación a embarazadas se protege a los lactantes, el grupo más vulnerable. En el caso de los niños y adolescentes, es fundamental que tengan el Calendario de Vacunación al día.
La tos convulsa -conocida también como tos ferina o coqueluche- es una enfermedad respiratoria aguda muy contagiosa y una de las principales causas de morbimortalidad en la niñez.
“Debido a que ni la infección natural ni la vacuna generan defensas de por vida, resulta necesario que haya varios refuerzos en el esquema de vacunación y lograr elevadas coberturas de vacunación para interrumpir la circulación de la bacteria”, advirtió Carla Vizzotti, jefa del Programa Nacional de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles (ProNaCEI) de la cartera sanitaria nacional.
A lo largo de 2011 los casos notificados estuvieron por encima de lo esperado, panorama que también se observó en países de la región, como Estados Unidos, Cuba, Chile y Uruguay que, al igual que Argentina, en el mismo período tuvieron brotes de la enfermedad.
Al referirse al modo de contagio, la funcionaria explicó que “esta infección, generalmente se introduce en el núcleo familiar a través de alguno de los hijos mayores o los padres, durante el período catarral”, y señaló que “si bien en los adultos y adolescentes el coqueluche no suele producir problemas graves, estos grupos son la fuente de contagio de los niños menores de 1 año, quienes tienen una alta probabilidad de desarrollar complicaciones severas e inclusive la muerte”.
“Estamos pidiendo a todas las embarazadas a partir de la semana número veinte que se acerquen al hospital y a las salas periféricas a vacunarse con la triple bacteriana acelular. Esta vacuna sirve para prevenir el tétano, la difteria y la tos convulsa”, expresó a
LA VOZ el director del hospital, Ricardo Martich.
En este sentido, agregó que la forma de proteger a los niños menores de 6 meses es, precisamente, a través de la vacunación de la mujer embarazada a partir de la semana 20 de gestación.
A tal efecto, el Ministerio de Salud de la Nación, junto a las sociedades científicas que integran la Comisión Nacional de Inmunizaciones
(CONAIN), recomendó a comienzos de este año una estrategia complementaria de vacunación para cuidar a este grupo de riesgo, a través de la adquisición y envío de vacunas a todas las provincias con el objetivo de vacunar 750.000 embarazadas durante este año.
Tos convulsa
Esta enfermedad se contagia a través del contacto directo con las secreciones de las mucosas de las vías respiratorias de las personas infectadas y tiene una incubación de 7 a 10 días. Los síntomas que presenta en su fase inicial son catarro con fiebre escasa o ausente, rinitis, estornudos y accesos de tos. En su evolución se observa accesos repetidos y violentos de tos que duran entre 1 a 6 semanas, con un sonido respiratorio anormal conocido como estridor inspiratorio, y la expulsión de mucosidades claras y adherentes.
En los lactantes los síntomas incluyen dificultad para la alimentación, aumento de la frecuencia respiratoria y tos; mientras que en adolescentes y adultos, los síntomas se caracterizan por tos seca intratable y de larga duración. Aunque ésta es una enfermedad prevenible a través de la vacunación, las coberturas por debajo de los niveles óptimos, la pérdida natural de anticuerpos posvacunación y la falta de inmunidad duradera luego de la infección natural son factores que colaboran a su propagación.
La neumonía es la causa de la mayoría de las muertes por coqueluche, así como complicaciones menos frecuentes como convulsiones, encefalopatías, sobreinfecciones bacterianas y afecciones asociadas a los efectos de presión por la tos paroxística severa.







