
El Ejecutivo municipal había anunciado para fines del mes pasado que iba a presentar un nuevo Plan de Seguridad Municipal que consistía en la coordinación con las fuerzas de Gendarmería y Prefectura controles en los accesos a la ciudad en coordinación con la policía y la DPU.
“Es un plan muy difícil que estamos desarrollando porque debemos coordinar con diferentes actores, Gendarmería, Policía, Municipalidad, los foros y el consejo de seguridad. La idea es tejer una malla para prevenir el delito e incorporar a esta cuestión más actores que hasta el momento venían viendo el problema de afuera, no porque no quisieran sino porque no había una orden directa de las estructuras gubernamentales superiores para que actúen, por ejemplo, Gendarmería y Prefectura. Claro que de manera complementaria a esto, la idea es achicar las cuadrículas de patrullaje y generar circuitos más chicos para actuar tanto la DPU como la policía”, expresó el intendente Cáffaro.
Asimismo confirmó que el plan sigue en pie y que ya tienen el aval del secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, para ordenar a las fuerzas vigilar los accesos a la ciudad. Claro que para ello la Comuna debe aportar garitas para la puestos, iluminación, señalizarlas y equipamiento con cámaras de seguridad a costo del erario municipal. Recién ahí, el Ministerio de Seguridad nacional accedería a liberar el accionar de las fuerzas públicas para la custodia de móviles y personas que ingresan y egresan de la ciudad.
“La idea es formar un operativo cerrojo pero los procesos licitatorios para instalar los puestos en los diferentes accesos lleva su tiempo y, en general, articular todo esto no es fácil. Me he preparado para la función pública durante años pero me estoy enfrentando con un problema que nunca tuve ni tuvimos los intendentes de la provincia, que es la seguridad; que los jefes comunales jueguen un rol protagónico en este tema era inimaginable. No obstante, hemos hecho mucho porque sabemos que la seguridad hoy es una necesidad de la población”, agregó Cáffaro.
Y destacó, “hemos instaurado la tasa de seguridad, hemos invertido más cinco millones y medio de pesos el año pasado en seguridad, que no alcanzan porque los recursos municipales son limitados. Por eso seguiremos trabajando en función de tejer una red más amplia e involucrando a todos los actores sociales. Para ello, necesitamos contar con una fuente genuina de recursos como representa la tasa de seguridad”.
Días atrás el titular de la Jefatura Distrital de Zárate, Eduardo Molina, reconoció la deficiencia en materia de seguridad del partido por la falta de recursos humanos y por una escalada de violencia que se vive en toda la ciudad. Dentro de las falencias, consideró que debe mejorarse el código de convivencia ciudadana, la limpieza de la ciudad, la iluminación en los barrios y reducir las cuadrículas.
Dentro de las palabras que Cáffaro brindó en la reunión con Mariotto del pasado viernes en el Teatro Coliseo, coincidió en que se deberán achicar las cuadrículas de patrullaje de la DPU y que todas estas necesidades están enmarcadas y consideradas dentro del plan de seguridad municipal en el cual se encuentran trabajando.










