Inicio Actualidad Amplio operativo para dar con el último tripulante desaparecido

Amplio operativo para dar con el último tripulante desaparecido

Guardacosta de PNA en el lugar del naufrafio.

Buzos de la Prefectura Naval Argentina (PNA) recorrían nuevamente ayer el buque “Río Turbio”, hundido el sábado tras ser chocado por una barcaza paraguaya, para ubicar el cuerpo del tripulante que aún permanece desaparecido.
Sergio Gaetán, Prefecto Mayor, jefe de la PNA-Zárate, dijo que “16 buzos salvamentistas recorren una vez más todo el buque, que permanece sumergido, tratando de ubicar el cuerpo de Luciano Luna, el único tripulante del Río Turbio que permanece desaparecido”.
“La búsqueda también se extiende en superficie: once embarcaciones y un helicóptero buscan a Luna desde el lugar de la colisión aguas abajo hacia el Río de La Plata y aguas arriba hacia el puerto de Escobar”, agregó. Gaetán explicó además que “también se sumó a la búsqueda un perro rescatista”.
En tanto, ayer, el río Paraná de las Palmas, a la altura del kilómetro 102, lugar de la colisión, permanecía con la navegación suspendida a todo tipo de embarcaciones.
Por otra parte, el capitán de barco, Guillermo Tarapow, aseguró que  lo “sorprendió lo rápido que se hundió” el arenero Río Turbio al ser chocado por una barcaza paraguaya y aseguró que “se pueden producir este tipo de accidentes si no se tienen en cuenta las reglas que hay para navegar”.
Tarapow explicó que el “Río Paraná de las Palmas en particular se caracteriza por tener siete grandes vueltas y dos sitios donde está prohibido el sobrepaso, teniendo derecho de paso el buque que va navegando aguas abajo” y remarcó que “tres de cada cuatro buques que navegan por allí son de bandera paraguaya y son muy buenos profesionales”.
“Lo que llamó la atención es que el arenero nuestro se ha hundido en mucho menos tiempo de lo que se dice”, sostuvo.
Explicó que con los equipos que lleva cada embarcación “permanentemente se puede observar la posición del buque, la hora y la velocidad que tenía”, por lo que aseguró que “analizando estos registros -que tiene la Prefectura Naval- se va a poder observar algo además de las comunicaciones radiotelefónicas que se han registrado en los canales habituales para este tipo de navegación”.
“Se va a poder analizar en qué momento o con qué rumbo venía cada buque segundo por segundo” afirmó.
“Un buque arenero cuando termina su operación viene completamente cargado y prácticamente con su borda muy próxima al agua”, sostuvo Tarapow, y acotó que “una colisión de estas características, con el buque totalmente cargado, presenta las peores condiciones que el buque puede tener”.

Guardacosta de PNA en el lugar del naufrafio.

Los gremios reclamaron seguridad en la hidrovia

La Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval (FEMPINRA) se solidarizó ayer con los familiares de los seis trabajadores muertos y un desaparecido en el accidente.
Un comunicado firmado por el secretario de Prensa, Luis Rebollo, reseñó que ya en 2010 un convoy de empuje de bandera paraguaya embistió a un arenero en el Paraná Guazú, aunque no hubo víctimas.
“En agosto de 2011, un remolcador también de bandera paraguaya chocó a un petrolero argentino en el río Paraguay, cerca del Pilcomayo, provocando la muerte de cuatro tripulantes”, afirmó.
Rebollo sostuvo la necesidad de resolver “la problemática de la navegación en la Hidrovía Paraguay-Paraná en sus aspectos técnicos y en el marco jurídico desarrollado durante más de 15 años”.
“La navegación por esa vía fluvial se incrementa de forma diaria, con embarcaciones de tecnología avanzada y características y dimensiones mayores, lo que la hace altamente transitable y con mayores riesgos”, puntualizó Rebollo en el documento de prensa.
El dirigente gremial agregó que el secretario adjunto de la FEMPINRA y dirigente de la CGT, Juan Carlos Schmid, informó que “el objetivo es continuar abordando el tema de la seguridad” y agregó que se realizan gestiones y pedidos de audiencia con los ministros de Planificación Federal, Economía, Defensa y Trabajo, Julio De Vido, Hernán Lorenzino, Arturo Puricelli y Carlos Tomada, aunque señaló que aún no fueron determinadas las fechas.
El capitán fluvial Juan Pucci, secretario de Asuntos Marítimos de la FEMPINRA y titular del Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, de Pesca y Cabotaje Marítimo, sostuvo que existe “ausencia de capacitación de los responsables de dirigir las naves” y argumentó que “la diferencia con los argentinos -quienes cumplen un período importante de formación y adiestramiento- es que ello garantiza la seguridad en las vías navegables”.
Cayo Ayala, secretario general de la Federación, reseñó que en septiembre último la FEMPINRA expuso su “inquietud” por el tema en una reunión mantenida con la Prefectura Naval Argentina (PNA).