El arco opositor del Concejo Deliberante no ahorró críticas al Ejecutivo Municipal luego de oponerse a la aprobación de la Rendición de Cuentas del pasado jueves, que solamente se aprobó por contar con mayoría propia de ediles del oficialismo (bloque de “Nuevo Zárate”).
Uno de los pilares centrales fue Aguas de Zárate, a la cual el Municipio continúa subsidiando, girando fondos todos los meses para la ejecución de obras que hacen al funcionamiento de la red de agua.
Cabe destacar que Aguas de Zárate es una SAPEM, una sociedad anónima con mayoría accionaria del Estado municipal. A fines del año 2010 pidió un aumento tarifario del 150 % para finalmente negociar con los ediles un 70 %; que fue lo que finalmente se aprobó.
Desde el Oficialismo
“Si no subsidiamos a la SAPEM, no funciona; no se pueden ejecutar obras. Y los subsidios, ni más ni menos, corresponden a los montos anunciados por las obras prometidas tras el aumento tarifario. Podemos detallar las obras que se hicieron”, comentó el concejal oficialista, Rodrigo García Otero.
Criticas de la oposición
“La verdad no sabemos qué obras hizo realmente Aguas de Zárate porque no se nos informa de nada. Si fuera una gestión transparente, hubiéramos podido evaluar esto, ya que ni los decretos ni las resoluciones municipales nos llegan en tiempo y forma”, esgrimió la presidente del bloque de Unión Peronismo Federal, Silvia Baccino.
“¿Por qué se sigue subsidiando a la SAPEM Aguas de Zárate después del fuerte incremento en las tarifas y de la “exitosa” moratoria, según expresaran sus propios directivos en la Memoria anual de sus Estados Contables?”, se preguntó el edil de Unión Peronismo Federal, Carlos Salomón.
Las obras prometidas por el titular de Aguas de Zárate, Claudio Massarini, eran, a grandes rasgos ya que no entró en detalles, las siguientes. “Continuar con algunas perforaciones de agua, seguir con el reemplazo de pozos viejos que son los que registran alto nivel de nitrato y realizar mejoras menores”, de acuerdo a sus propias palabras. De la misma manera, les prometió a los ediles, que el nuevo plan de obras contemplaba perforaciones completas o de menor envergadura que permitan una mejora en los barrios de San Jacinto y Villa Carmencita, dos zonas en las que, según indicó Massarini existen “bolsones de baja presión”. También se había planeado una perforación en barrio Saavedra que, junto a Bosch está separado del área urbana y tienen agua corriente que depende de una sola perforación ubicada al lado de la Escuela N° 11, sobre calle Argerich. Además se anunció el reemplazo del Pozo N° 10, ubicado en Bolívar y Avenida Anta.
“Quisiera saber si la SAPEM ya ha colocado los medidores para los grandes consumidores para comenzar a ser justos con el sistema. Esta empresa cada vez tiene menos personal y tarda más en reparar las pérdidas, confirmado por los propios vecinos. En su momento, cuando se anunció el plan de obras para el 2011, todos los concejales, oficialistas y opositores, les dijimos que no teníamos ningún problema en acompañar a la empresa a la secretaría de Recursos Hídricos para buscar más fondos para Zárate, en función de cavar más pozos y de financiar más obras. Nunca se nos contestó al respecto y hoy nos encontramos con una política de subsidios planificada del Ejecutivo a la empresa; además de no saber si se han hecho realmente las obras anunciadas”, opinó el concejal del Partido Justicialista- Frente para la Victoria, Roberto Huergo.
Eventos culturales
Los concejales de Unión Peronismo Federal, por intervención misma de la presidencia del HCD, tuvieron acceso a toda la documentación sobre la contratación de artistas para los diferentes espectáculos realizados el año pasado.
Y fueron los mismos ediles de la oposición quienes revelaron que el caché de la banda “La Mosca” fue de 71 mil pesos que salieron de las arcas municipales, solamente en la contratación. Además, se gastaron 59 mil pesos para traer a Los Tekis a Lima, para el 9 de julio. “En cuanto a los eventos culturales, no le hemos cobrado un solo centavo a los vecinos por los espectáculos que organizó el Ejecutivo. Y a Los Tekis les pagó el Consejo Federal de Inversiones (CFI), por lo que concejales de la oposición deberían informarse más. Y claro que el municipio invierte en este tema porque, hoy en día, todos los municipios tienen más responsabilidad en materia cultural; no solamente el Alumbrado, Barrido y Limpieza”, aseguró el edil caffarista, García Otero.
Más allá de los dichos, la política cultural implementada por el Ejecutivo tiene su propia contradicción dentro del organigrama, al ser una dirección depende de una secretaría y no tiene presupuesto propio. Y el año pasado, todos los espectáculos grandes ya vinieron digitado desde el palacio municipal y solamente un director de cultura, en el pequeño recinto invadido por colectivos, aceite y caños de escapes, se limita a recolectar a un puñado de artistas locales a quienes se les paga migajas en comparación a los 71 mil pesos de La Mosca. “Los cantores populares nunca fueron convocados a los espectáculos del 19 de marzo. Acosta Aguilera, Cacho Farías y otros músicos populares y solidarios de nuestra ciudad se los convocan para eventos barriales y se los deja afuera de un festejo por el aniversario del partido, ellos que son trabajadores incansables de la cultura. En cambio el Ejecutivo decide pagarle 71 mil pesos a una banda de afuera”, criticó Huergo. “Se han tirado fuegos artificiales en cada espectáculo como si Argentina hubiese ganado el mundial, no me quiero imaginar los gastos en pirotecnia que tuvo el Ejecutivo durante todo el año pasado”, agregó.
El rock, la murga, el folklore y otros géneros musicales no tangueros siguen sin ser tenidos en cuenta. A las bandas de rock no se les paga y tienen que llevar sus propios equipos; en escenarios precarios de madera, como el de costanera, y se los hace tocar sin ningún tipo de incentivo.
La cultura, desde sus bases, sigue sin ser incentivada; ante una dirección de Cultura que durante todo el año pasado funcionó sin presupuesto ni margen de decisión.









