“Basta de patotas”. “No más apriete”. “La CEZ no tiene dueño, es de sus trabajadores y sus socios”. “Democracia en la CEZ”. “Libertad sindical ya”. “Rodrigo Magallanes presente”. “Reincorporación de los despidos”; son algunas de las banderas que se alzaban en la puerta de la Cooperativa Eléctrica local, ayer al mediodía.
Estas premisas, que son las que piden muchos otros zarateños en contra de la gestión actual del Consejo de Administración, eran enarboladas ayer por trabajadores y empleados de la CEZ, enmarcados dentro del Sindicato de Luz y Fuerza local, que conduce Jorge Tálamo y Néstor Iparraguire.
El conflicto se originó a partir del 16 de mayo, cuando la cooperativa comenzó a enviar telegramas de despidos a treinta trabajadores. “No había motivos, y si los había eran irrisorios e injustificados. Lo cierto es que estos treinta trabajadores suspendidos se habían pasado de gremio y ese fue el motivo real de la suspensión”, comunicaron desde el sindicato de Luz y Fuerza local.
Los sindicatos que nuclean a trabajadores del sector son dos en la ciudad. Por un lado está el Sindicato de Luz y Fuerza Zonal del Paraná, que conduce Jorge Luchessi; el cual responde a la Federación de Trabajadores de Luz y Fuerza (FATLyF) y a la Confederanción General del Trabajo (CGT). Y, por otro lado, está el Sindicato de Luz y Fuerza local que responde a la Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina (FeTERA) y, a su vez, a la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA). De allí también se desprende la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).
El motivo del pasaje de los treinta trabajadores a este último gremio se debió, en palabras de ellos, a dos hechos graves y puntuales: el despido de dos trabajadores que también quisieron pasarse de sindicato y la muerte en servicio por electrocución de Rodrigo Magallanes, el joven de 24 años, “por negligencia de la empleadora en las condiciones de seguridad e higiene en los trabajos con riesgo eléctrico”, dijeron desde el sindicato denunciante. “Fue un asesinato, lo mandaron a trabajar al medio de campo y sin capacitación ni experiencia”, denunciaban los empleados que se agolpaban ayer en la puerta de la CEZ.
A raíz del despido de dos trabajadores y de la suspensión de otros treinta por el mismo motivo, el sindicato de la calle De la Torre al 1700, fundado en 1988, comenzó con paros de cuatro horas por turno. En base a esto, la CEZ denunció la “ilegalidad del paro”; medida revocada por el propio Ministerio de Trabajo.
“La entidad se negó a reincorporar a los despedidos, declinó la instancia administrativa en el Ministerio de Trabajo y avanza sobre los trabajadores que están realizando paros por turno afiliados al sindicato de Luz y Fuerza de Zárate”, expresó el secretario adjunto Néstor Iparraguirre.
Movilización
En el mediodía de ayer, Mangini logró la unión de toda la CTA. Junto a los dirigentes locales, Jorge Tálamo y Néstor Iparraguirre, se acercaron delegados de otras ciudades con el Secretario Adjunto de la CTA Nacional y Secretario General de la Federación, José Rigane y otros dirigentes de “peso” de la CTA de Pablo Micheli, tanto a nivel provincial como nacional.
Ellos fueron recibidos por el presidente del Consejo de Administración, José Luis Mangini, y luego de dos horas de conversación, que incluyeron gritos y discusiones, se acordó que hoy, a las 13 horas, Mangini iba a trasladarle la inquietud del sindicato al resto de los miembros del consejo de administración.
“Son coincidencias, nos dijo Mangini, en alusión a la suspensión de los treinta trabajadores y de los dos despidos. Y nos aseguró que la CEZ no se mete en internas sindicales. Pero lo que vemos es que hay una grave contradicción, porque las cosas pasan; entonces si las cosas pasan no es que cómo dicen ellos”, opinó e dirigente gremial local, Néstor Iparraguirre.
Lockout patronal
Asimismo, desde el Sindicato de Luz y Fuerza local, denunciaron un Lockout patronal, ya que la CEZ originó este conflicto con los despidos y las suspensiones. Y de la misma manera, confirmaron que, a raíz de la medida de estos paros de cuatro horas por turno por parte del sindicato de Luz y Fuerza de Zárate, sus propios empleados denuncian una “persecución sistemática y patoteril” dentro de la misma cooperativa por pertenecer a “otro sindicato”.
“El otro sindicato, perteneciente a la Zonal del Paraná, son socios de la CEZ y como gremio no tiene razón de ser porque no defiende los derechos de los trabajadores. Hoy se movilizó parte de la CTA, bajaron dirigentes importantes de la provincia y de la nación porque es un atropello a los derechos de los trabajadores. A la CEZ no le conviene que empleados suyos hoy estén en el sindicato de Luz y Fuerza de Zárate porque saben que nosotros sí estamos para defender los intereses de cada trabajador”, gritaban los manifestantes que se encontraban en la calle. En la misma sintonía, y según advirtieron, hoy el mantenimiento de las líneas eléctricas, ante esta movilización de los trabajadores del sindicato de Luz y Fuerza local, se encuentra “en manos de gente sin conocimiento y enmarcada dentro de la UOCRA. “Muchos de los treinta trabajadores que suspendieron se encargaban de trabajos estratégicos en las guardias, si hay un inconveniente sabían a qué transformador ir; tenían un oficio de años en la calle. En la actualidad, y ante este conflicto, los trabajadores que se encargan de estas tareas son empleados tercerizados y no tienen los conocimientos adecuados y están enmarcados dentro de la UOCRA; o sea que nada tienen que ver, ni saben, del sistema eléctrico”, revelaron empleados asociados al gremio manifestante.
Por último, y bajando el tono, Iparraguirre, reconoció que la CEZ se prestó al diálogo, fueron recibidos por Mangini en su despacho, con predisposición, y que abogan a una rápida solución de este problema. Cabe mencionar que las puertas de la CEZ no se cerraron a pesar de la movilización.










