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Sigue la preocupación por las obras de la Escuela Secundaria

La Escuela Secundaria Nº 16, que funciona en el mismo predio de la EP 13.

La Unidad Ejecutora Provincial (UEP) comenzó en febrero de este año una importante obra en Escalada, muy celebrada por toda la comunidad educativa; la ampliación y rehabilitación de la Escuela Secundaria Nº 16, que funciona en el mismo predio de la Escuela Primaria Nº 13.
Precisamente por esta razón, y a raíz de la falta de aulas, es que el gobierno bonaerense decidió emprender esta obra por “afuera” del plan de obras habitual que lo coordina y ejecuta la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires a través del Consejo Escolar.
Sin embargo no se desarrolló todo como se esperaba. Este medio publicó en agosto de este año el verdadero “desastre” que está llevando a cabo la empresa adjudicada y la notoria falta de control del Estado provincial, a pesar de los reclamos de consejeros escolares y de miembros de Inspección General. “Son proyectos que se envían desde La Plata y los supervisa, ejecuta y licita la Unidad Ejecutora Provincial sin nuestra participación. No obstante, les trasladamos todas las inquietudes de la comunidad educativa de Escalada porque tienen razón sobre la obra”, expresó Mariana Vargas, presidente del Consejo Escolar.
Más allá de frenarse la obra y de replantearse los trabajos; todo continuó igual y al mismo ritmo.
Por esta razón, el personal de la primaria, la secundaria, padres, miembros de la Asociación Cooperadora, ex alumnos y hasta los propios vecinos están sumamente preocupados por los numerosos y groseros errores en la construcción de esta obra.
Las graves falencias
Algunos ejemplos de las irregularidades que se notan a simple vista en la obra; paredes fuera de plomo; tirantería mal nivelada; ventanas fuera de escuadra; puerta de acceso al costado de la edificación y no en el frente como el sentido común lo indica; puertas interiores no vidriadas y que abren hacia el interior en vez de hacia fuera y cableado con corrugados rotos, sobre los cuales se revocó directamente.
Dicha obra también contempla la rehabilitación de sectores ya existentes como el Salón de Usos Múltiples al cual se le cambió todas las chapas del techo. No obstante, las lluvias provocó filtraciones por las chapas translúcidas como si éstas no existieran y se observaron no menos de dieciocho goteras importantes en otros lugares.
Lejos de que todos estos errores se corrijan; la obra prosiguió y de la peor manera. Ahora los docentes notan que los  marcos de algunas ventanas son más anchos en la parte superior que la inferior; las rejas de las ventanas están torcidas; la línea de las ventanas exteriores no es recta y algunas están más altas que otras y los techos siguen teniendo la misma línea ondulante.
El techo del SUM fue reparado en sus chapas transparentes pero se sigue lloviendo a raíz de estas mismas chapas fueron colocadas y hoy se encuentran todas arqueadas. También el techo del SUM está revestido interiormente con un aislante térmico de fibra de vidrio, que se deshace porque, por un lado, los pájaros entran por los intersticios de las chapas y hacen sus nidos en el aislante y, por otro, las terminaciones están tan mal hechas que la fibra queda expuesta.
Como consecuencia de esto, todos los días se acumulan en el piso montones de estas fibras que provocan irritación en los ojos, la piel, la nariz y la garganta de los alumnos y docentes. Y es barrida todos los días por las auxiliares aún cuando se aconseja “no barrer en seco”.
Demoliendo la historia
En la actualidad se está construyendo una habitación delante de la edificación nueva con muy escaso “sentido estético”, denuncian vecinos de Escalada.
“Es difícil comprender que personas que siguieron la carrera de arquitectura puedan destruir la belleza de un edificio histórico y de una de las escuelas más hermosas del distrito. La novedad ahora es que van a construir una galería a lo largo del SUM hasta la pared del edificio histórico quitando la luz natural de la mañana al gimnasio y la luz que recibe un aula de la escuela primaria. Obviamente no podemos esperar, sobre la base de la experiencia, que esta construcción guarde algún criterio de belleza arquitectónica porque seguramente las chapas que pretenden colocar estarán tan torcidas como las de los techos. La frase apropiada en este caso es engendro arquitectónico. Nos preguntamos cómo puede ser nadie diga basta. El Consejo Escolar, si bien no puede actuar sobre la obra de la Unidad Ejecutora Provincial debería hacerlo cuando se está afectando al edificio propio de la escuela primaria ¿El encargo de infraestructura del distrito, conocedor en la materia, no puede intermediar ante estas abominaciones? Los vecinos de Escalada que vemos destruir la belleza de la escuela del pueblo, nos vemos desamparados ante la indiferencia de las autoridades que forman parte del sistema educativo del distrito”, expresan vecinos de la localidad.

“Obras para un pueblo sin voz”

“Es extraño lo que pasa con las obras públicas, son para el pueblo pero el pueblo no tiene voz. Esta gente se encarga de acallarnos con la determinación de las palabras: “esto se hace así”, es la dictadura de la sordera, de la cerrazón de mentes. ¿Dónde queda la voz de las personas que aman a esta escuela? En los comienzos de esta obra se dijo que en la nueva parte a construir se iban a hacer las mismas molduras que tiene la parte antigua, viendo como esta quedando es difícil determinar dónde lo van a hacer”, agregaron.
Cabe destacar que esta obra cuenta con una inversión oficial de 1.286.000 pesos financiada por el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF).  Según el cartel colocado en la puerta del establecimiento, el representante técnico es el Ingeniero Héctor Arienti y la empresa contratista es Conaral S.R.L.
En este caso, por tratarse de un proyecto por afuera de la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense, no le corresponde al Consejo Escolar hacerse cargo del control y verificación de la obra sino a la Unidad Coordinadora Provincial por ser la Unidad Ejecutora Provincial, dependiente del gobierno de Scioli, la gestora del proyecto.
Llama la atención que solamente un grupo de docentes, vecinos, asociación cooperadora y padres están moviéndose para frenar esta obra.
Por último, otra cuestión clave, que quizás concejales puedan anotar para pedir informes sobre la obra al Ejecutivo municipal, que también debe estar al tanto de este verdadero desastre. Los baños se terminaron de hacer pero no se colocaron los caños pluviales y cloacales. Surge una cuestión al respecto, el representante técnico Héctor Arienti y la empresa contratista Conaral S.R.L han descubierto alguna nueva manera de enterrar caños sin hacer agujeros o, tal como todos piensan, deberán romper los cimientos ya hechos para colocar los desagües y las cloacas.
Es evidente, a esta altura, que más allá de las falencias en la construcción, la obra no vale lo presupuestado y que nadie del Ejecutivo provincial y municipal está controlando el proyecto.

 

La Escuela Secundaria Nº 16, que funciona en el mismo predio de la EP 13.