En la tarde de ayer, el dictado de clases de la Escuela de Educación Técnica N° 1 (ex Colegio Industrial) se vio alterado por un grave hecho de violencia. Una madre ingresó al colegio, agredió a una profesora de Lengua y al Vicedirector de la institución.
Al parecer, todo habría comenzado cuando la profesora de Lengua le quitó a una alumna su celular porque lo estaba utilizando en clase. Esto tiene que ver con la Resolución N° 1728, de la Dirección General de Cultura y Educación en la que se prohíbe en todo el sistema educativo bonaerense la utilización de celulares dentro del ámbito escolar y en el horario de clase porque “descentra y desconcentra el proceso de enseñanza- aprendizaje”.
Según lo manifestado por un testigo, esto enojó a la alumna que en el recreo habría llamado de otro teléfono a su madre, comentándole la situación vivida con la profesora. Minutos más tarde, la progenitora de la alumna ingresó a la escuela y luego al aula. Allí agredió a la profesora de un golpe en la cara. Luego, intervino el Vicedirector, Eduardo Stakis, a quien también la madre de la alumna agredió verbal y físicamente, mostrando ya un agudo estado de alteración nerviosa. Otros profesores y encargados del colegio retiraron a la mujer del lugar y se llamó a la DPU y a la policía.
Finalmente se labró la denuncia correspondiente e intervinieron algunos representantes gremiales. Esta es otra clara muestra de la preocupante violencia que se vive en la ciudad y que recepta constantemente la escuela. Es motivo de preocupación y eje de varias charlas a nivel gremial y los propios docentes hoy exigen garantías para dar clases, tanto a los directivos de escuelas como a los funcionarios públicos encargados del área.
A la par de la recomposición salarial, de las cuestiones de infraestructura escolar y de las condiciones laborales; hoy la violencia es un tema más de la agenda pública que tratan gremios bonaerenses con similares características en toda la provincia.







