Aquel galope sostenido, vital y enérgico que supo tener el parque industrial local, amparado en las empresas multinacionales radicadas allí, hoy ya se ha convertido en un trote. Desde el Sindicato Químico y Petroquímico temen que se convierta en el galope displicente de un caballo solamente alimentado a soja que busca en un terreno árido e infértil nuevas inversiones extranjeras.
Sumada a esta desértica postal, el Estado municipal ha colocado en las alforjas de este caballo un pesado paquete de aumentos en las tasas de Seguridad e Higiene para todas las empresas. Algo que ha denunciado oportunamente la Unión Industrial local.
En su andar, este animal cansado arrastra las pesadas herraduras ya conocidas y que le llegaron “de arriba”. En una pata lleva la contracción de los mercados a nivel global; en la otra, las trabas a las importaciones y el cepo al dólar aplicados por el gobierno nacional. Y en sus dos piernas traseras, donde se apoya el cuerpo y el peso que acarrea, una preocupante falta de profesionales técnicos y mano de obra capacitada y una notoria falta de inversiones concretas en energía que se traducen en desequilibrios de la balanza comercial, esencialmente por la importación de energéticos.
En las últimas declaraciones del intendente al respecto del último conflicto suscitado con la empresa TFL, Cáffaro reconoció que algunas industrias que se han reducido y hay otras que se han relocalizado en otro lugar. “También es importante decir que son muchas las que han llegado por lo que se va formando un equilibrio”, sostuvo el intendente. No obstante, las que se fueron son Latinoquímica Amtex, más de 150 empleados. Se fue Merisant con 80 obreros despedidos y Witcell con 80 puestos directos que se perdieron. Esto sin tener en cuenta los trabajos indirectos y las casi 30 personas de “Acumuladores Eléctricos”, la cuarta empresa que anunció su ida de Zárate.
Pero con cada empresa que se va se pierde valor agregado porque las que llegan son firmas de logísticas, que no representan el mismo valor agregado que puede tener una empresa que produce y genera puestos directos e indirectos en el país.
El otro caso particular es Atucha II. Se retiraron todas las empresas contratistas y esta semana lo hará Electroingeniería. No hay indicios de Atucha III y lo único confirmado es que se hará en Lima. En tanto de la empresa Pirelli se sabe poco como así también de su búsqueda laboral que aún no comenzó en ninguna consultora. Como si fuera poco, la falta de inversiones en infraestructura del Parque Industrial de Zárate termina de dibujar este panorama cada vez más tentador para empresas de logísticas y terminales portuarias que para grandes empresas multinacionales.
Funcionarios municipales e industriales locales reconocen que la matriz industrial de la ciudad está cambiando y que este éxodo de empresas es parte del mismo proceso.
En Campana la empresa metalúrgica “Sintermetal”, ubicada en la Ruta 6, sigue denunciando “pagos incompletos y diferidos”, “cambios de horario” y “recorte de horas extras”; además de que los propios trabajadores advierten sobre “rumores de un próximo cierre definitivo”. A esto se le suma algunas empresas de autopartes que aún tienen problemas con la importación de productos de Brasil para el ensamble de vehículos en nuestra zona.
Incertidumbres
“Nunca pedimos aumentos o recomposiciones que hagan quebrar a nadie ni produzcan desequilibrios en la estructura económica o empresas de la zona y del país. No se están haciendo proyecciones más allá del costo de vida y de la estructura salarial que hoy se ha establecido en este proceso inflacionario”, expresó el dirigente químico, Néstor Carrizo, antes de la intervención del ministerio de Producción en el conflicto con TFL. Por lo tanto aún es una incógnita lo que ocurra con las paritarias químicas y del resto de los sindicatos, algo que también afectará al sector; el cual hoy se encuentra entre la austeridad y los recortes de gastos.
De la misma manera, se desconoce entonces qué final tendrá el conflicto con TFL, luego de que el gobierno nacional saliera al cruce ofreciendo créditos blandos para la empresa y condonaciones fiscales. Tampoco se sabe de qué manera Lanxess reubicará a todo su personal a raíz del cierre de su planta de orgánicos y si Petrobras acatará la recomposición salarial para su personal, consensuada con el Sindicato Químico el año pasado y que, tras casi un año, todavía no se ha cumplido.
En otro orden de cosas, muchos jóvenes deambulan dejando su currículum en consultoras a la espera de llamados que se dilatan y que, en su mayoría, son para ingresar de contratados por unos meses a una planta y para tareas específicas.
Parte de este proceso es registrado por el sector comercial, que en varias reuniones en 2012 se ha mostrado preocupado por la fuerte presión fiscal, la retracción del consumo y una profunda crisis del sector inmobiliario en un mercado que para todos los sectores sigue sin reglas claras, sin un proyecto concreto y sin créditos para sostener algún tipo de crecimiento.








