El pasado 10 de diciembre graves y violentos incidentes se registraron en la seccional de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina Seccional Zárate, luego de que una feroz interna sindical se trasladó a la calle. Tiros y enfrentamientos entre decenas de afiliados se apropiaron de las calles zarateñas, en una jornada cargada de violencia. Como saldo resultaron heridas cuatro personas por arma de fuego.
El enfrentamiento tuvo a dos parcialidades, un grupo de obreros autodefinidos como “desocupados” que ingresaron a tomar la seccional y otra parcialidad “oficial”, que se defendía en el interior de la sede, defendiendo a Julio González, luego electo secretario general del gremio. A raíz de todo esto, unos 44 afiliados quedaron detenidos.
A partir de allí, familiares de muchos de estos trabajadores realizaron jornadas de protesta por la excarcelación de ellos que, en su mayoría, pertenecían a la fracción de desocupados.
Hicieron una marcha en el mes de enero y ayer nuevamente volvieron a reclamar la excarcelación de unas diez personas, que aún siguen detenidos.
Primero se manifestaron frente al edificio de la Fiscalía Descentralizada N° 1 de Zárate y, luego, frente al palacio municipal.
La causa se encuentra a cargo de la fiscal Andrea Palacios, quien investiga los hechos que fueron caratulados como “Abuso de armas, portación ilegal de arma de fuego, usurpación de la propiedad, daños a la morada, lesiones graves y lesiones leves”.
En su mayoría los manifestantes de ayer eran mujeres, muchas de ellas esposas y hermanas de los detenidos por la ocupación de la sede sindical del mes de diciembre.







