Cuando en el año 1999 la Escuela de Estética celebraba su primera década de creación en Zárate, el deseo de sus autoridades era lograr la adquisición del edificio propio.
Tras otros diez años, y con el apoyo del Municipio, la entidad pudo conseguir que el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires aporte un poco más de lo que estaba haciendo; al menos, con el apoyo municipal se logró que se le asigne y garantice un predio al establecimiento educativo en donde construir el tan ansiado edificio.
“La directora (Viviana D´Alessandro) logró que confirmaran la adjudicación de un predio, ahora sabemos que en algún momento allí se va a construir el edificio propio”, dijo con optimismo la profesora de música Analía Tártara.
En 2008, se temió por el cierre de la escuela. Por ese entonces tuvo que dejar de funcionar en el edificio ubicado en Chacabuco y Valentín Alsina en el marco de una acción del Ejecutivo municipal motivada por un Plan de Emergencia Económica. Es que el Municipio abonaba el alquiler del inmueble a pesar de ser una institución dependiente de la Dirección de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires. Además, se sumó a ello, que el inmueble fue vendido por sus dueños a un particular.
Después de ese desafortunado contexto y luego de varias negociaciones, la actividad continúo desarrollándose en otro edificio (ubicado en Chacabuco 244) y el proyecto continúa firme.
Mientras tanto, se trabaja en las gestiones para poder construir un espacio propio. Mientras tanto, la Escuela de Educación Estética, que es gratuita y pública, sostiene parte de sus actividades con una cuota cooperadora no obligatoria.
“Hay una cooperadora que ayuda para tener los materiales para trabajar, pintura, pinceles, instrumentos musicales, el mantenimiento del horno, la prensa, todos elementos que se comparten, además también todos ponemos algo si esta dentro de nuestra posibilidades”, informó Tártara.








