En la última sesión ordinaria del Concejo Deliberante, el concejal del bloque oficialista de Nuevo Zárate decidió alejarse del bloque y crear su propia banca unipersonal debido a que no estaba de acuerdo con el Ejecutivo municipal sobre cómo manejaba la situación de la inseguridad y la negativa de declarar la emergencia en esta materia.
Fue un golpe duro para el bloque caffarista y también para el propio Ejecutivo, que mostró una nueva flaqueza política sumado a todo el conflicto desatado en el Consejo Escolar con consejeros del mismo signo político que quisieron destituir a la presidente Mariana Vargas.
Con vistas a las elecciones legislativas próximas, Leonardo Lignazzi, Leandro Matilla y Leonel Soto, los tres candidatos por el Partido Justicialista-Frente para la Victoria, opinaron sobre esto, aportando al viejo debate sobre si las bancas deben ser del concejal o del partido. “Cuando uno se postula a una banca legislativa y logra asumirla ya se convierte en el representante del pueblo de Zárate. No representa ni a él mismo ni a su partido. Es cierto que el concejal accede a la candidatura a través de un partido político pero cuando la asume es representante del pueblo. No obstante, yo creo que la actitud de Oscar da Costa roza lo anti-ético y lo moral. Uno como persona, antes de como político, tiene valores como la lealtad, la transparencia, la voluntad de servicio y no puede servirse del lugar dónde está. Me parece que cuando uno pone por encima de todos esos valores sus intereses individuales o personales, estamos ante un problema ético y moral, y creo que este es el caso. No puedo afirmar si él debería haber renunciado a su banca, aunque sí cuestiono su conducta interna dentro de lo que es el bloque”, opinó Leonardo Lignazzi.
“El electorado debe conocer la ideología que uno tiene, la ideología se exterioriza con lo que uno dice y por el partido al que representa; dando a conocer las propuestas que uno tiene para lograr un determinado objetivo. Por eso cuando una agrupación tiene confundida su ideología suelen suceder este tipo de cosas. Una agrupación política no puede salir a buscar gente para incluirlos dentro de un proyecto, donde quizás muchos de ellos no compartan la misma ideología. De ser así se conforma un rejunte electoral que provoca este tipo de fracturas. Por otro lado, yo estoy convencido de que la única forma de hacer política es poner las ideas, los objetivos y la ciudad por encima de las cuestiones personales. Solamente así, un funcionario o concejal puede ceder y discutir para arribar a soluciones y consensos”, agregó Leandro Matilla.
“Zárate necesita marcar un rumbo”
“El crecimiento de una ciudad debe ser acompañado por la ampliación de los servicios para que los beneficios de ese crecimiento impacten positivamente, y no solamente debamos padecer los efectos negativos. Para ello se deben crear centros de salud acordes, centros educativos y que haya un Estado municipal presente en cada uno de los barrios. Por lo tanto, Zárate necesita marcar un rumbo y apuntar a un objetivo, como ciudad, lo más rápido que se pueda. Nuestras familias son zarateñas y queremos que se queden a vivir acá por muchos años más; pero para ello hay que crear esas condiciones”, subrayó Matilla.
“Pesa sobre nosotros una gran responsabilidad que asumimos con mucho optimismo, de cara a la militancia y a nuestros pares que siempre nos apoyan. Entonces le toque a quien le toque la cabeza de lista, va a estar bien para todos. Ya tenemos hecha una encuesta para confeccionar la lista pero no la tomamos como un mero ordenador sino como un estudio racional de cómo es la realidad social de la ciudad y qué es lo que quiere la gente. Hoy estamos compartiendo gastos, un espacio físico en Hipólito Yrigoyen 453 y estamos conformados como un frente con agrupaciones políticas que buscamos lo mismo”, destacó Leonel Soto.
“La lista que se conformará reflejará que existe un proyecto de reconstrucción política, y la esperanza de lo que va a ser este mismo proyecto en el 2015. No somos tres personas que se juntaron para ver cuántos concejales meten en el HCD, sino que con un proyecto político compartido buscamos ver a otro Zárate, con más desarrollo en los barrios y con un orden de obras y de prioridades diferente a lo que se vino dando en los últimos años a nivel municipal”, concluyó Leonardo Lignazzi.







