
Es llamativo que sus ojos; su boca, a quien muchos la relacionan a la de la actriz Angelina Jolie; y su belleza natural sean casi opacadas por su personalidad, en la medida en que ella habla y va demostrando su nobleza, generosidad, humildad y perseverancia.
La pasión por la profesión elegida desde que fue reina de Zárate en el 2012, llevó a Camila Fick a no bajar los brazos y transitar el camino de la belleza y el modelaje tratando de aprender y nutrirse de cada experiencia, siempre a conciencia, focalizándose en sus inquietudes y siguiendo sus valores.
Actualmente Camila sigue perteneciendo a la agencia “Multitalent”, con tan solo 19 años de edad. Ella llamó la atención de los bookers y productores de Multitalent de manera inmediata y desde que ingresó al staff no dejó de trabajar. Hizo comerciales para el mercado argentino, para la marca “Club Social”, y otros para el exterior, como el de golosinas “Yogueta” de Colombia. Además, es una modelo requerida por editoriales para tapas y campañas gráficas.
“Mirando todo lo recorrido, me siento muy contenta por todo lo que fue pasando ya que no me imaginaba salir en tapas de revistas. Algo muy fuerte para mí fue salir en la revista “Para Teens” porque la coleccionaba desde el año 2003. Además, en ninguna de las producciones gráficas te anticipan que vas a ser tapa, solamente en algunas exclusivas. Recuerdo que en la producción fotográfica le conté a la productora que era fanática de la revista como un comentario más. Luego mi mamá me llamó para contarme que había salido en tapa y no lo podía creer”, comentó Camila, que además reconoció a su mamá como “compiladora oficial”, encargada de recortar y guardar todas sus producciones gráficas.
Casi sin quererlo, esa producción le abrió muchas otras puertas, llegando a la tapa de la revista “Fifteen”. Durante todo el año 2012 hizo producciones para la Revista Gente con “Las Ondas del Invierno” en Bariloche y “Las Ondas del Verano” en Mar del Plata; salió como una de las nuevas modelos “de tendencia” en un portfolio para la revista “Para Ti Colecciones”; fue tapa del magazine de gastronomía “Joy”; de la revista “Crochet”; de “Para Teens” y de “Fifteen”. También salió en la revista “Vanidades”, “TKM y formó parte del desfile de “Le Tissú”, junto a otras reconocidas modelos en el marco de una colección de vestidos de novias y de quince años. “Cada una de las producciones tiene lo suyo, en la gráfica, la paso genial pero también me gustó mucho hacer comerciales. En el comercial de Club Social me puse muy nerviosa al principio por la gran cantidad de gente que había detrás de cámara pero cuando me relajé comencé a disfrutarlo. Allí aprendí mucho y hoy estoy estudiando teatro, al cual también tomo como una terapia. Creo que en esta profesión una tiene que ir aprendiendo de todo y armarse de varias herramientas. Yo elegí teatro porque la actuación me apasiona y también veo como posibilidad hacer televisión. Además de teatro quiero estudiar inglés, seguir haciendo cursos de maquillaje y como amo cocinar haré algunos cursos específicos, ya que el tiempo que me demanda esta profesión no me permite otra cosa que hacer cursos cortos de cocina”, expresó Camila.
“La verdad es que trato de tomarme a esta profesión, y a cada trabajo, como un juego; me parece que esa es la clave. Tratar de aprender y disfrutar de todo esto. No me interesa la plata, y lo digo porque muchas veces escucho chicas decir que a tal o cual casting no van porque pagan dos mangos. Yo lo que busco es sumar experiencia y divertirme. Obviamente que voy a mil castings y en muchos no quedo seleccionada, y eso a veces me pone mal, pero esta carrera es así, y lo tomo como un paso más en todo este camino”, destacó.
“Y respecto a volver a Zárate, realmente no la considero como una opción por el momento ya que los castings y las producciones son todas allá, entonces viviendo en Buenos Aires es todo más fácil. Además me siento más segura en Capital que en Zárate, me gusta vivir allá y es como que ya tengo todo diagramado para seguir trabajando y viviendo en Capital por un tiempo”, concluyó Camila.
Para este camino claro que son importantes aquellas primeras virtudes estéticas que todos destacan a simple vista pero luego de un tiempo en el camino de la belleza y el modelaje surgen como condiciones necesarias otras virtudes, aquellas internas, las esenciales que son invisibles a los ojos. De chica, Camila le sacaba los zapatos a su mamá, tomaba un pintalabios rojo y se pintaba toda la cara en el baño, minutos antes de que la lleven al jardín. Su mamá se reía y la llevaba así. Ese es el espíritu con el cual hoy Camila Fick encara su profesión; algo tan importante como sus ojos, su boca y su belleza natural, precisamente, para continuar caminando por el camino que hoy la apasiona.

“Multitalent”, con tan solo 19 años de edad, dialogó
con LA VOZ e hizo un repaso de su carrera..







